¿Alguna vez has mirado hacia el tejado de cualquier chalet y has pensado que la energía solar es un privilegio solo para quienes tienen casa propia? Pues nada de eso. Ni necesitas vivir en una vivienda unifamiliar, ni ser siquiera el dueño del inmueble. Hoy en día, el modelo energético está cambiando y ya no necesitas ser el propietario de una vivienda para beneficiarte del sol. El barrio solar en alquiler ya es una opción viable y en este artículo vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para beneficiarte de este tipo de proyecto compartido.
¿Puedo participar en un barrio solar si no soy el propietario de la vivienda?
La respuesta es un sí gigante, ya que vivir en una casa arrendada ya no es una barrera para sumarte a la transición energética. De hecho, el concepto de comunidades solares para inquilinos nació precisamente para que personas que no tienen un tejado propio puedan disfrutar de los mismos beneficios que el dueño de un chalet de lujo.
Esto significa que no tendrás que hacer una instalación de paneles en tu terraza o tejado, sino que la instalación solar estará ubicada en un lugar cercano, como un edificio municipal o una nave industrial. Es lo que se conoce como energía compartida en alquiler y tú, como vecino, solo tendrás que unirte al proyecto del barrio solar próximo a ti y la energía se repartirá entre todos los vecinos que se apunten.
Requisitos para el autoconsumo en alquiler: lo que necesitas saber
Seguro que ahora estás pensando que todo suena genial, pero que quieres saber qué necesitas realmente para disfrutar del autoconsumo en alquiler. Pues bien, desde Visalia te explicamos cuáles son las normas por las que se rige este proyecto.
La regla de los 2 km
Este es el punto clave. Para que puedas ahorrar en el recibo de la luz mediante un barrio solar urbano, tu vivienda debe estar situada a menos de 2000 metros (2 km) de la instalación solar. Esta es la distancia máxima legal que permite que la energía se considere compartida entre la planta y tu hogar.
¿Por qué es importante esto? Porque el barrio solar utiliza la red eléctrica de siempre para llegar a tu casa. En otras palabras, la red eléctrica de tu compañía funciona como la «carretera» por la que viaja la energía del sol hasta tu piso. La planta solar vierte su energía limpia a esa carretera y tú la recoges en tu casa. Por eso, no hace falta tirar cables nuevos por la calle desde las placas hasta tu vivienda.

La titularidad de la factura: el pase para las comunidades solares para inquilinos
Para entrar en una de estas comunidades solares, el contrato de luz debe estar a tu nombre. Si actualmente los recibos los paga el casero y luego te los pasa a ti, lo más recomendable es que hagas un cambio de titular. Es un trámite gratuito y rápido que te dará el control total de tu energía.
Una vez seas el titular, puedes firmar el acuerdo de reparto de energía fotovoltaica. Ahora bien, lo ideal, y lo que hacemos en Visalia, es mirar tu histórico de consumo. Así, podemos analizar cuántos kWh gastas al mes y, basándonos en eso, te proponemos una cuota de participación. Además, te animamos a echar un ojo a nuestras diferentes tarifas eléctricas para ajustarte a la que mejor encaje con tus necesidades.
A partir de ahí, se anota cuánta energía han generado las placas del barrio solar y, en función de tu porcentaje de participación, se restará lo que las placas compartidas han producido de lo que tú has gastado en casa. Esto, sin duda, reducirá notablemente tu factura eléctrica.
Beneficios de unirse a un barrio solar
Además de no tener que gastarte dinero en una instalación, participar en un barrio solar tiene ciertos beneficios que debes conocer:
- Ahorro directo sin inversión: te unes y empiezas a ahorrar en el recibo de la luz desde el primer día.
- Cero mantenimiento: ¿Se ha roto una placa? ¿Hay que limpiarlas? A ti no debe importarte, pues las empresas gestoras somos las que nos encargamos de que todo esté impecable. Tú solo recibes la energía.
- Energía 100 % justa: no se trata de que te asignen un número de placas, pues si les diera la sombra y a las de tu vecino no, tú saldrías perjudicado. Como hemos dicho, tienes una cuota de participación. De este modo, si la planta produce 1000 kWh, tú recibes tu porcentaje.
- Suscripción a medida: ¡puedes elegir tu porcentaje! Si vives solo, eliges una cuota pequeña. Si sois familia numerosa, pides más. Es un autoconsumo personalizado que se adapta a tu consumo real.
- Conciencia tranquila: Estás ayudando al planeta usando electricidad renovable para inquilinos, reduciendo la huella de carbono de tu barrio.
¿Qué ocurre con mi participación en el barrio solar si decido mudarme?
Esta es la gran duda de cualquier persona que vive de alquiler. A diferencia de quien se gasta 6000 euros en poner placas en su tejado, tú no has hecho una obra permanente. Así que, si te tienes que mudar, puedes optar por estas dos opciones:
- Mudanza cerca del antiguo piso: si tu nuevo piso sigue estando a menos de 2 km de la planta, simplemente tendrás que avisar del cambio de dirección y seguirás ahorrando del mismo modo. ¡Tu suministro energético móvil te acompañará!
- Baja sin penalizaciones: en el caso de que te vayas más lejos, podrás darte de baja de la asociación solar vecinal. Como ves, es un consumo energético flexible que se adapta a tu ritmo de vida.
En definitiva, vivir de alquiler no es un impedimento para disfrutar de la energía más barata y limpia que existe. Gracias al barrio solar en alquiler, puedes reducir tu consumo eléctrico sin moverte de tu sofá. ¿Estás interesado y quieres saber si ya tienes un barrio solar cerca de tu casa? ¡Te invitamos a hacer clic aquí y descubrirlo por ti mismo!






