¿Alguna vez has sentido que tu caldera de gas no calienta como antes o hace ruidos extraños? Aunque muchas veces esto se pasa por alto, es vital saber que una caldera en mal estado puede conllevar riesgos importantes en el hogar. Como expertos en el sector, en este artículo explicamos cuáles son los principales fallos en una caldera de gas, cuándo se recomienda reparar o cambiar el equipo y qué medidas se pueden tomar para prevenir averías futuras.
Tabla de contenidos
Señales y síntomas de que una caldera de gas puede estar fallando
Antes de que una avería se convierta en graves problemas en la caldera, suele avisar. Para que no te coja de imprevisto, aquí te enumeramos las señales más comunes a las que debes estar atento.
Ruidos extraños: golpes, silbidos o burbujeos
Si tu caldera emite sonidos inusuales, como golpes, silbidos parecidos al de una tetera hirviendo o burbujeos, es un claro indicio de alerta.
Estos ruidos pueden deberse a aire que se ha acumulado en el sistema o a depósitos de cal que se han formado en el intercambiador de calor. Si es así, es fácil que pueda provocarse un sobrecalentamiento del agua y una circulación deficiente en tu aparato.
Pérdida de presión constante
Mantener la presión adecuada de 1,5 bar en las calderas es crucial para que el sistema de calefacción funcione de manera apropiada. Si percibes que la presión baja de forma regular, aunque vuelvas a llenar la caldera, puede indicar la presencia de fugas en las tuberías, radiadores o en el propio vaso de expansión del aparato.
Fugas de agua visibles alrededor de la caldera
¿Hay un charco alrededor de la caldera? Este síntoma puede indicar que hay juntas deterioradas, válvulas defectuosas o, incluso, problemas asociados a la bomba de circulación.
Si no corriges estas fugas, no solo afectarán a la eficiencia del funcionamiento del aparato, sino que pueden causar daños en la estructura de la vivienda.
Llama de color amarillento o naranja
Hoy en día, casi todas las calderas son estancas. Sin embargo, si tu caldera o calentador todavía funciona con llama visible, debes cerciorarte de que siempre tiene un color azul intenso. Esto significa que el aparato está en buen estado.
No obstante, si observas que la llama es amarilla o naranja, será una señal de que la combustión es incompleta. Esto puede hacer que se generen emisiones peligrosas de monóxido de carbono y este gas, que es inodoro y altamente tóxico, representa un serio riesgo para la salud.
Encendidos y apagados intermitentes
Si la caldera se enciende y apaga de manera irregular, podría deberse a diversos factores, como fallos en el termostato, sensores defectuosos o problemas en el sistema de seguridad.
Esto, además de reducir la eficiencia energética, hace que los componentes internos se desgasten más deprisa.
Aumento inesperado en la factura de gas
En caso de que tus facturas tengan un aumento notable de gas y no hayas cambiado tus hábitos, puede deberse a muchas causas. Una de ellas es que tu caldera necesita más energía para ofrecer el mismo rendimiento.
Otro motivo frecuente es una mala regulación de la temperatura porque el termostato esté dañado y funcione más tiempo del requerido. Del mismo modo, puede deberse a que haya problemas internos, como sensores defectuosos.
¿Cuándo es necesario reparar o reemplazar una caldera de gas?
Está claro que cuando existen problemas en una caldera, es fácil tener la duda de si repararla o cambiarla. Todo depende de varios factores y a continuación analizamos las situaciones más comunes.
Antigüedad superior a 10 años
Si tu caldera tiene más de una década, seguramente sea menos eficiente y más propensa a tener fallos. Esto deriva en un mayor consumo y, por tanto, facturas más altas. Asimismo, al no tener sistemas modernos de seguridad, se puede incrementar el riesgo de fugas o inestabilidad en el funcionamiento. Por ello, primeramente, te aconsejamos que tengas un mantenimiento de caldera anual. Seguidamente, te sugerimos que, si tu caldera tiene más de 10 años, la renueves.
Reparaciones frecuentes y costosas
Si tu caldera tiene muchas averías y las reparaciones están haciendo que te gastes en cambiar piezas más dinero del que pensabas, es momento de evaluar si quieres seguir reparando o prefieres invertir en una nueva caldera.
Para que puedas hacer cálculos, te recomendamos que sigas la regla general de considerar el cambio si el coste de las reparaciones anuales supera el 50 % del valor de una caldera nueva.
Riesgos de seguridad: fugas o emisiones tóxicas
La detección de fugas o emisiones de monóxido de carbono es una señal clara de peligro para la salud y la seguridad del hogar. En ese caso, deberás reemplazar el equipo de inmediato.
Consejos para evitar averías costosas o peligrosas
Con el fin de prevenir problemas, garantizar el buen funcionamiento del aparato y aumentar su tiempo de vida útil, te sugerimos que sigas estos consejos prácticos:
- Realiza mantenimiento de caldera anual con técnicos cualificados: una vez más recalcamos la relevancia de hacer una revisión profesional periódica para detectar y solucionar problemas antes de que se conviertan en averías graves. Igualmente, los técnicos limpiarán el conductor y los quemadores para mantener su rendimiento óptimo.
- Purga los radiadores regularmente: si eliminas el aire acumulado en los radiadores, podrás hacer que el circuito de calefacción distribuya de forma uniforme el calor y mejore la eficiencia del sistema.
- Verifica la presión del sistema: recuerda revisar que la presión se mantenga en los niveles idóneos (1,5 bar) para que la caldera funcione adecuadamente.
- Instala detectores de monóxido de carbono: estos dispositivos alertan sobre la presencia de este gas tóxico, con lo que tendrás una capa adicional de seguridad en el hogar.
Además, si quieres asegurarte de que tu consumo de gas sea justo y eficiente, en Visalia ofrecemos tarifas de gas diseñadas para adaptarse a tu hogar y a tus hábitos de consumo.
En resumen, detectar a tiempo fallos en una caldera de gas es esencial para garantizar la seguridad y confort de tu hogar. Si has identificado alguna de las señales mencionadas o deseas prevenir futuras averías, asegúrate de contar con un buen servicio de mantenimiento y, sobre todo, con una tarifa energética que se adapte a tus necesidades. En Visalia, disponemos de planes competitivos pensados para que el gasto energético no sea un problema añadido. ¡Contáctanos!
















