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Qué hacer antes de instalar gas en una vivienda antigua

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Si vives en una vivienda con muchos años, sabrás lo incómodo, lento o caro que resulta a veces conseguir el confort térmico en el hogar. Sin embargo, instalar gas en una vivienda antigua suele ser la mejor solución. Así, además, también te olvidarás de cargar con las pesadas bombonas de butano o de quedarte sin agua caliente en mitad de una ducha, y recuperarás el placer de cocinar con la precisión que solo el fuego ofrece. Ahora bien, es lógico que tengas dudas sobre si son necesarias obras o si realmente vas a ahorrar en tu factura con ese método energético. Por eso, desde Visalia queremos explicarte todo lo que hay que hacer antes de poner gas. 

La inspección técnica: el primer paso para transformar tu hogar

Mucha gente piensa que poner gas es una cuestión de ‘llegar y conectar’, pero en los inmuebles antiguos, la revisión de la instalación de gas previa es el paso más crítico. Piensa que esta evaluación inicial es la garantía para que tu sistema funcione de forma eficiente y segura durante décadas, y, de hecho, únicamente puede ser realizada por un técnico instalador autorizado

La misión de este profesional es hacer un estudio técnico exhaustivo en tu vivienda para validar que tu proyecto sea técnicamente posible y legalmente viable.

¿Llega la red a tu calle? La diferencia entre IRC e IRI 

No es lo mismo conectar, por ejemplo, un piso en un edificio que ya tiene gas que llevar el suministro a una casa unifamiliar donde la red aún no ha llegado. Por eso lo primero que hará el técnico es comprobar si ya existe una red de gas a la que puedas conectarte, puesto que de ello dependerá la agilidad del proceso y el total del presupuesto. 

En el caso de que no haya red en tu calle, será necesario, como primer punto, crear una acometida nueva, que es la tubería que conecta la red general de la calle con la llave de entrada de tu edificio o vivienda. En cambio, si ya llega el suministro hasta tu edificio, habrá que verificar dos puntos claves: 

  1. IRC (Instalación Receptora Común): es la red que recorre el edificio comunitario. En muchos pisos antiguos, esta instalación ya existe porque otros vecinos dieron el paso antes de instalar gas. Si no es así, el proceso requiere permisos de la comunidad de propietarios para colocarla.
  2. IRI (Instalación Receptora Individual): es el tramo de tubería que va desde el contador hasta tus aparatos (caldera, cocina). El técnico es el encargado de evaluar el trazado más discreto y eficiente para que la obra quede lo más estética posible. 

Evaluación de la estructura y ubicación de la caldera 

No todos los rincones de una casa vieja sirven para colocar una caldera moderna. De ahí que sea necesario que el técnico tenga que analizar la solidez de los muros y la cercanía a los desagües para evacuar la condensación

Requisitos de ventilación: ¿cumple tu casa con la normativa?

Las casas que ya tienen unos cuantos años suelen tener sistemas de ventilación muy distintos a los edificios modernos, y la normativa de gas en viviendas antiguas es muy estricta por un buen motivo: tu seguridad. De este modo, se tendrá en cuenta que haya una buena circulación de aire para que la combustión de la caldera sea segura a partir de:

  • El papel de las rejillas: son obligatorias allí donde haya un aparato de gas. Es un error clásico taparlas en invierno para que no entre aire frío. Por eso, el técnico verificará que estén libres de obstáculos y que tengan el tamaño reglamentario para que se comuniquen adecuadamente con el exterior. 
  • Salida de humos: este punto genera muchas dudas, especialmente en bloques de pisos. Según el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), la evacuación debe hacerse preferiblemente por el tejado. Sin embargo, al hablar de un bloque de viviendas, la normativa permite sacar el tubo directamente a la fachada o a un patio de luces, siempre que se respeten distancias mínimas (unos 40 cm) de ventanas y balcones de vecinos. El técnico medirá esto para que tu instalación sea 100 % legal.

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Normativa: garantía de una instalación bien hecha

Cumplir el reglamento es lo que te permitirá disfrutar de tu instalación de gas con total tranquilidad. Estos son los pilares que asegurarán que tu sistema funcione correctamente desde el primer día: 

  1. El RITE: citado anteriormente, es la normativa que define cómo deben ser los sistemas de calefacción para ser eficientes y seguros. El técnico se encargará de que tu vivienda se adapte perfectamente a estos estándares actuales para tener la máxima seguridad de gas antes de la instalación.
  2. El Certificado de Instalación (boletín): es el documento oficial que emite el instalador al terminar la instalación. Sin él, ninguna comercializadora podrá darte el alta.
  3. Prueba de estanqueidad: Antes de abrir el gas, se inyecta aire a presión para asegurar que no hay ni una sola fuga en el circuito.

¿Cuál es el precio de instalar gas natural?

Aunque el coste final depende siempre de los metros de la vivienda y la dificultad de la obra, en una vivienda antigua el presupuesto se divide en tres bloques principales:

  • La instalación interior (IRI): en una vivienda estándar, los materiales y la mano de obra para llevar las tuberías desde el contador hasta la caldera y la cocina suelen oscilar entre los 600 € y los 1500 €. En casas de pueblo con varias plantas, este coste puede ser mayor.
  • El equipamiento (caldera): una caldera de condensación eficiente de gama media-alta cuesta entre 1200 € y 2400 €. ¡Si eliges una de bajo consumo, será clave para tu ahorro!
  • Derechos de alta y acometida: son costes regulados por la distribuidora que se pagan en la primera factura. Suelen rondar entre los 100 € o 300 €, dependiendo de la comunidad autónoma y de si ya existe la acometida.

¿Es rentable el cambio? Rotundamente, sí. Al pasar de radiadores eléctricos o butano al gas natural, el ahorro en la factura mensual puede ser de hasta un 40 %. Esto significa que la inversión inicial se suele amortizar en un plazo de entre 3 y 5 años, dependiendo del uso de la calefacción. 

En definitiva, instalar gas en una vivienda antigua es la mejor decisión para dejar de pelearte con facturas eléctricas imposibles y empezar a disfrutar de tu casa como te mereces. El confort de tu hogar no debería ser un lujo, por eso te animamos a dar el salto al ahorro inteligente. ¡Descubre nuestras tarifas adaptadas a las necesidades de cada cliente!

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Sistemas híbridos de calefacción: gas y electricidad trabajando juntos

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¿Eres de lo que piensan que para calentar una vivienda debes elegir entre una caldera de gas o una bomba de calor eléctrica? Pues, además de esas dos opciones, actualmente también existe una tercera vía mucho más eficiente: los sistemas híbridos de calefacción

Esta tecnología combina ambos equipos para que trabajen de forma coordinada, utilizando en cada momento la fuente de energía que resulte más barata o eficaz según el frío que haga fuera. En este artículo, vamos a analizar cómo funciona este modelo de climatización. Además, hablaremos de cuáles son sus ventajas de ahorro y en qué casos es totalmente recomendable su uso.

¿Qué es la calefacción híbrida y cómo funciona para ahorrar energía?

Un sistema híbrido es la integración de una bomba de calor aerotérmica y una caldera de condensación bajo un control inteligente, que es el que se encarga de decidir qué equipo debe funcionar para calentar la casa con el menor coste posible. Ojo, no debes confundir la bomba de calor con el aparato de aire común, pues la aerotérmica no echa aire caliente, sino que utiliza la electricidad para calentar el agua que circula por los radiadores. 

Dicho esto, el sistema inteligente prioriza siempre la eficiencia siguiendo los modos de trabajo que te presentamos ahora.

Modo eléctrico: la eficiencia de la aerotermia

Este es el modo de ahorro por excelencia. Durante la mayor parte de la temporada, cuando las temperaturas no bajan de los 4ºC o 5ºC, la bomba de calor eléctrica se encarga de todo. Su gran secreto es que no genera calor quemando combustible, sino que lo transporta del aire exterior al agua de los radiadores, como dijimos anteriormente, con lo que su gasto es mínimo. Así, trabajando con la máxima eficiencia, mientras el clima sea suave, este motor será imbatible y mantendrá tus facturas controladas.

Modo mixto: el trabajo en equipo para días de frío intenso

¿Qué pasa cuando la temperatura en la calle empieza a desplomarse y vienen los días fríos de verdad? A la bomba de calor le cuesta más extraer energía de un aire que está muy frío y empieza a gastar más electricidad de la cuenta. En ese momento, el control inteligente detecta que la luz ya no es tan rentable y activa la caldera de gas de condensación como apoyo. Ojo, no apaga la electricidad, pues es la que mantiene el calor de base, sino que suma el gas para aportar la potencia que necesitan los radiadores para alcanzar la temperatura ideal sin que el gasto eléctrico se dispare.

Como es lógico, si cuentas con una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo diarios, la factura será menor que si no sabes ni la que tienes. En Visalia, por ejemplo, contamos con diferentes alternativas para que puedas escoger la que mejor encaje contigo.

Modo gas: la potencia máxima ante olas de frío o heladas

Hay momentos en los que, por puro sentido común y ahorro, lo mejor es dejar que el gas tome el mando. Esto ocurre principalmente en dos escenarios:

  • Frío polar: cuando estamos bajo cero, la bomba de calor eléctrica rinde muy poco. El sistema lo sabe y pasa el testigo a la caldera de gas, que calienta el agua de forma mucho más rápida y potente en condiciones extremas.
  • Picos de agua caliente: si hay varias personas duchándose a la vez, el gas es capaz de calentar agua de forma infinita e instantánea, algo que a la parte eléctrica le costaría mucho más tiempo y dinero.

Como habrá momentos en los que tu caldera trabajará a pleno rendimiento, es importante que cuentes con una tarifa de gas competitiva, como la nuestra.

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Ventajas de los sistemas híbridos de calefacción

Si apuestas por una calefacción de gas y electricidad, obtendrás beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. Optar por una solución que combine gas y electricidad ofrece beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. ¡Vamos a ver los más destacados!

Optimización automática del gasto

La mayor ventaja es que no tendrás que estar pendiente de si la luz sube o el gas baja. El sistema cuenta con un software que conoce los precios y elige la energía más económica en cada franja horaria. Esto permitirá que reduzcas el gasto anual de forma automática, sin que tengas que sacrificar ni un grado de temperatura en casa.

Fiabilidad total: nunca te quedarás sin calefacción

Si dependes solo de un sistema y este falla, te quedarás a oscuras o pasando frío. En cambio, con el sistema híbrido tendrás dos generadores independientes, tal y como hemos explicado. Si por alguna razón la parte eléctrica tiene una incidencia, la caldera de gas asumirá el control, y viceversa. Es la seguridad de que, pase lo que pase con el suministro o los equipos, siempre tendrás agua caliente y calefacción en la vivienda.

Máxima eficiencia: energía que se multiplica

Mientras que una caldera convencional gasta 1 € para darte 1 € de calor, la parte eléctrica de tu sistema híbrido, la aerotermia, es capaz de multiplicar la energía. Así, por cada kWh de luz que consume, entrega hasta 4 kWh de calor a tus radiadores. Para que lo veas más fácil, es como si por cada litro de gasolina, tu coche te regalase tres más. 

Igualmente, la parte de aerotermia gasta mucha menos electricidad que los splits de aire acondicionado. Esta eficiencia tan alta es la que permitirá reducir tus facturas desde el primer mes.

¿En qué casos se recomienda el sistema híbrido?

En Visalia creemos que este sistema de calefacción eficiente es la opción ganadora, sobre todo, en estos dos perfiles:

  • Viviendas con radiadores de agua: si ya tienes la instalación de radiadores (o suelo radiante), es tu mejor opción. Aprovechará tu circuito de calefacción y no tendrás que meterte en obras de reforma.
  • Zonas de clima muy frío: donde la aerotermia sola no llega y gasta mucha luz, el sistema híbrido es el más inteligente. Recuerda que el gas entrará de refuerzo cuando haya heladas. 

Como ves, los sistemas híbridos de calefacción son la solución más inteligente para quienes ya tienen radiadores y no quieren elegir entre gas o electricidad. Si quieres cerrar el círculo del ahorro, te animamos a revisar nuestras tarifas de luz y gas. ¡Entra en nuestra web ahora!

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Qué tener en cuenta si compras una casa con instalación de gas antigua

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Al encontrarse con una instalación de gas antigua en una casa que acabas de comprar, es conveniente comprobar bien distintos aspectos antes de dar por hecho que todo funciona correctamente. En un principio, puede que pienses que, si ya está hecha la instalación, te ahorrarás tiempo y dinero, pero, ojo, porque una conexión de gas obsoleta puede darte más de un susto, y no solo en la factura. En este artículo te explicamos qué revisar en la instalación de gas antes de usarlo, qué dice la normativa sobre instalaciones antiguas, cuándo conviene hacer una reforma del sistema de gas y cuánto te puede costar todo esto. ¡Vamos a por ello!

Qué revisar en una instalación de gas antigua antes de usarla?

Si te acabas de comprar una casa antigua y ya tiene instalación de gas, lo más probable es que lleve muchos años hecha. Está claro que tener gas en casa es muy cómodo, pero antes de nada debes revisar si esa instalación sigue siendo segura. Piensa que los materiales se estropean y oxidan, las normas cambian y lo que hace veinte años era seguro, puede que hoy no lo sea. Por todo ello, desde Visalia te recomendamos tener en cuenta estos pasos. 

Fugas invisibles y conexiones desgastadas

Con el tiempo, las tuberías pueden oxidarse o agrietarse, especialmente si son de materiales antiguos, como puede ser el hierro o el plomo. Eso puede generar fugas de gas peligrosas que no siempre huelen o se notan a simple vista. Por eso es fundamental que un técnico especializado revise la instalación de gas antes de usarla.

¿Tu cocina o caldera es compatible con el sistema antiguo?

Una instalación de gas antigua puede funcionar con butano, propano o gas natural, pero eso no significa que cualquier aparato moderno sea compatible, ya que muchas cocinas o calderas actuales necesitan presiones o conexiones distintas a las de hace 20 años.

De este modo, por ejemplo, una caldera de condensación moderna necesita una salida específica para los gases de combustión, y si no existe, habría que modificar la instalación. También puede pasar que los inyectores de una cocina antigua no sirvan para gas natural porque su funcionamiento es para butano y haya que cambiarlos.

Por eso, antes de enchufar nada, conviene que un técnico revise si tus equipos actuales (o los que quieras instalar) son compatibles con la red de gas existente.

Una vivienda con gas necesita una buena ventilación cruzada para que el aire circule y los gases no se acumulen. Esto incluye dos cosas básicas:

  1. Entrada de aire: una rejilla o hueco que permita renovar el aire en la estancia, por ejemplo, en la cocina o donde esté la caldera.
  2. Salida de gases: un conducto que permita expulsar los gases quemados al exterior, sin riesgo de que vuelvan a entrar en casa.

En instalaciones antiguas, estas salidas muchas veces son insuficientes o no cumplen la normativa actual. Si no corriges estos errores, puedes tener cortes de suministro automáticos o, peor aún, provocar acumulación de gases realmente peligrosos para la salud. 

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Normativa actual para instalaciones de gas antiguas

Como ya hemos comentado, las leyes cambian con el tiempo, y lo que era válido hace unos años ahora puede estar fuera de normativa. Si vas a usar el sistema de gas tal y como está ahora en tu vivienda, necesitas comprobar que cumpla con la normativa para instalaciones antiguas.

Revisiones obligatorias y requisitos según el tipo de vivienda

En viviendas particulares, la revisión debe hacerse cada 5 años. Sin embargo, si compras una casa que lleva tiempo cerrada o sin suministro de gas, puede que la distribuidora te exija una inspección completa antes de poder dar de alta el servicio. Contar con un boletín actualizado puede ahorrarte ese trámite.

El certificado de instalación de gas: ¿cuándo es necesario y cuánto cuesta?

Si haces cambios o quieres reactivar el gas, necesitarás el certificado de instalación (el famoso boletín). Para que sea válido, lo tiene que emitir un técnico autorizado tras una inspección, y suele costar entre 50 y 120 €.

¿Cuándo merece la pena reformar una instalación de gas antigua?

No siempre es necesario cambiarlo todo, pero en muchos casos, una reforma en el sistema de gas te evitará problemas.

¿Reparar lo que hay o empezar de cero?

Si la instalación tiene más de 20 años, si usa materiales antiguos o si ha tenido fugas, lo más recomendable es sustituirla por una nueva. En el caso de que solo haya pequeños fallos o esté bien conservada, es posible mantener algunas partes, como los tubos si son de cobre o multicapa. No obstante, lo que suele sustituirse siempre es:

  • Tuberías oxidadas o de materiales obsoletos (hierro, plomo).
  • Llaves de paso en mal estado.
  • Reguladores antiguos.
  • Calderas o calentadores que no cumplen normativa.

Compatibilidad con nuevos sistemas: gas natural vs butano

Si la instalación está preparada para bombonas de butano o propano y quieres pasarte al gas natural, tendrás que adaptarla. Esto puede implicar:

  • Cambiar el regulador y algunos tramos de tubería.
  • Ajustar inyectores en cocinas y calentadores.
  • Verificar la ventilación obligatoria.

Un técnico especializado te podrá decir si te sale más rentable adaptar lo que tienes o empezar con una instalación nueva. 

¿Cuánto cuesta actualizar o revisar una instalación de gas antigua?

Vamos con los números. Esto es lo que te puedes encontrar según el estado de la instalación y el tipo de reforma que necesites.Precios orientativos de revisión y sustitución de elementos

A la hora de valorar si mantener, revisar o renovar una instalación de gas antigua en casa, los precios pueden variar mucho según el tipo de sistema, los materiales existentes y el trabajo que haya que hacer. Aquí te dejamos una guía con cifras medias para que te hagas una idea.

  • Revisión básica: entre 30 y 50 €
  • Reforma parcial (sustituir tramos, válvulas, etc.): desde 300 €
  • Sustitución completa con caldera moderna: entre 1.500 y 3.000 €, según tamaño de la vivienda y número de puntos de consumo.

Como ves, comprar una vivienda con una instalación de gas antigua en casa no tiene por qué ser un problema. Lo importante es hacer las revisiones adecuadas y cumplir siempre la normativa para ganar en confort, eficiencia y seguridad. Además, si quieres una tarifa de gas competitiva, te animamos a contactar con nosotros. ¡Entra en nuestra web ahora!

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Cómo elegir una batería para tu sistema de autoconsumo solar

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Instalar paneles solares es el primer paso para reducir tu factura, pero para exprimir al máximo cada rayo de sol necesitas un sistema de almacenamiento de energía solar. Durante las horas de sol, tus placas alimentarán directamente los aparatos de tu casa, pero lo habitual es que produzcan mucha más electricidad de la que necesitas en ese instante. Por eso, si no dispones de una batería de autoconsumo solar, toda esa energía sobrante se verterá a la red eléctrica y se perderá. En cambio, si instalas una batería, ese excedente se guardará para que puedas utilizarlo por la noche, cuando tus placas ya no produzcan energía. Aquí te brindamos información muy útil sobre qué tecnología, capacidad y potencia debes valorar para acertar en la compra.

Tipos de baterías solares: ¿cuál es la tecnología que mejor te encaja?

No todas las baterías guardan la energía con la misma eficiencia, y aquí es donde se suelen encontrar más dudas. En Visalia queremos que entiendas que la tecnología que elijas no solo afecta a cuánto te ahorras, sino también a cuánto espacio necesitas sacrificar en casa.

Baterías de Litio (LiFePO4)

Es la tecnología que ha revolucionado el sector y la que recomendamos para la gran mayoría de los hogares. ¿Por qué? Porque esta batería es imbatible en tamaño y rendimiento, ya que permite acumular mucha electricidad en un espacio muy reducido. Así, podrás instalarla discretamente en una pared sin molestar. 

También hay que destacar que su composición química permite aprovechar hasta el 95 % de la energía que guardan sin que la batería sufra ni se desgaste antes de tiempo.

Baterías de gel y estacionarias

Aunque el litio es el rey en las ciudades, las baterías de gel y las estacionarias son las reinas de las casas de campo e instalaciones aisladas

A diferencia del litio, estas baterías son extremadamente robustas ante temperaturas muy extremas de frío o calor intenso, y soportan muy bien los tirones fuertes de energía, como cuando arranca un motor de riego o una bomba de pozo. No obstante, debes tener en cuenta que son bastante más voluminosas y pesadas que las de litio, por lo que necesitarás un lugar con bastante espacio y suelo firme para instalarlas.

Baterías de plomo-ácido y AGM

Son las más baratas, pero las más limitadas. Su gran «pero» es que no se recomienda descargarlas nunca más del 50 %. De hecho, cuando se consume habitualmente más de la mitad de su energía, la batería se estropea. 

Por otra parte, para obtener el mismo rendimiento útil que una pequeña batería de litio, necesitarías comprar un banco de baterías de plomo cuatro veces más grande. Por todo ello, en Visalia solo las aconsejamos para usos muy puntuales, como una caseta de herramientas, una segunda residencia de uso esporádico o una iluminación mínima de jardín.

Factores clave para acertar en la elección de tu batería

Para que tu inversión sea rentable a largo plazo, no basta con mirar solo el precio de tu batería fotovoltaica. Te aconsejamos analizar estos tres puntos fundamentales antes de elegir un modelo concreto.

Compatibilidad técnica

Este es el punto más crítico. Para que una batería funcione, necesitas un inversor híbrido. Si ya tienes placas, debes comprobar si tu inversor actual acepta baterías o si hay que añadir un equipo extra. Además, deben tener el mismo protocolo de comunicación, pues de lo contrario, el sistema no sabrá cuánta carga queda. A su vez, deberás elegir entre baja tensión (48V) o alta tensión, dependiendo de si buscas un sistema sencillo o uno de alto rendimiento.

Potencia de carga y descarga

No es lo mismo capacidad (la energía que cabe en el depósito) que potencia (con qué rapidez sale). Así, por ejemplo, si eliges una batería muy grande, pero con poca potencia, no podrás encender el horno y el aire acondicionado a la vez de noche sin tener que pagar luz a la red. Lo más habitual para una vivienda normal es apostar por una batería con potencia de al menos 3,5 kW o 5 kW.

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Capacidad y profundidad de descarga (DoD): ¿cuánto necesitas guardar?

Para elegir el tamaño adecuado de tu batería debes fijarte en cuánto gastas tú cuando ya no hay sol

La capacidad se mide en kilovatios hora (kWh) y es el tamaño del «depósito» de luz guardado. Una batería de 5 kWh suele ser suficiente para cubrir el gasto normal de una noche, como nevera, luces o televisión, tal y como ya hemos dicho anteriormente. En el caso de que tu casa sea grande o uses climatización de madrugada, lo ideal es elegir una de 10 kWh.

Aquí es donde entra la Profundidad de Descarga (DoD), que es el porcentaje de batería que se puede vaciar del depósito sin dañar el equipo. En las baterías de litio, podrás usar casi el 100 % de lo guardado, pero en las de plomo o gel, recuerda que lo ideal es no pasar del 50 %.

Vida útil y ciclos: ¿Cuántos años durará tu inversión?

En el mundo de los paneles solares con batería, la duración se mide en ciclos de carga y descarga (cada vez que la batería se llena y se vacía por completo). Así: 

  • Las baterías de litio ofrecen entre 6000 y 10 000 ciclos. Esto significa que, usándola todos los días, tendrás batería para unos 15 o 20 años
  • Las de plomo y gel apenas llegan a los 1500 o 2000 ciclos, por lo que suelen durar unos 5 o 6 años. 

Recuerda que, aunque comprar una batería de plomo parezca un ahorro, a los cinco años aproximadamente tendrás que volver a gastar dinero en adquirir otra, mientras que la de litio seguirá ahorrándote facturas durante dos décadas.

El precio de una batería y su rentabilidad real en 2026

Instalar una batería suele costar entre 2500 € y 5000 €. Sin embargo, en 2026 la rentabilidad es excelente gracias a los incentivos fiscales:

  1. Deducciones del IRPF: puedes recuperar hasta el 60 % del coste en tu declaración de la renta si mejoras la certificación energética de tu casa.
  2. Bonificaciones del IBI: muchos Ayuntamientos descuentan hasta el 50 % de este impuesto durante varios años solo por poner almacenamiento.

En resumen, elegir una batería de autoconsumo solar es dejar de depender de terceros para pasar a ser el gestor de tu propia energía. No obstante, si quieres seguir conectado a la red eléctrica, es importante revisar tu tarifa para comprobar que se adapte a tus necesidades. ¡Aquí te presentamos las disponibles en Visalia!

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Qué cambia en el gas con la regulación 2026

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A muchas personas le ocurre eso de que cada vez que se anuncian cambios en la normativa energética parece que hablan en otro idioma, pero es normal sentir cierta confusión sobre si te van a subir los recibos de gas este año o qué es exactamente eso del año gasista que tanto suena ahora. Sin embargo, en Visalia creemos que la energía debe ser fácil de entender para todos y que no deberías necesitar un diccionario técnico para leer tu factura. Por eso, aquí vamos a explicarte qué implica realmente la regulación de gas de 2026 y cómo va a influir en tu día a día.

¿Qué es el año gasista 2026 y por qué te afecta?

Lo primero que conviene aclarar es que el mundo del gas tiene su propio calendario, y es un poco diferente al que usamos en nuestro día a día. Mientras que nosotros celebramos el año nuevo en enero, el sistema energético se rige por el año gasista 2026, que comenzó técnicamente el 1 de octubre de 2025 y es ahora, a lo largo del 2026, cuando despliega todos sus efectos en los precios y normas.

¿Por qué es importante saber este dato? Porque es el momento en el que se fijan las CNMC tarifas de gas de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia). Este organismo se encarga de vigilar que los precios de la energía sean transparentes y que no haya abusos. Junto con el gobierno, establecen cuánto va a costar el «alquiler» de las infraestructuras generales. Aquí se engloban, entre otras cosas, las tuberías, los grandes almacenes y los barcos que traen el gas hasta España. Visto de otra forma, es como pagar un pequeño peaje para que el suministro de gas pueda viajar de manera segura desde los yacimientos hasta los radiadores de tu salón.

Esta regulación de gas de 2026 busca, sobre todo, que el sistema sea más eficiente y que los costes se repartan de forma más equilibrada entre todos los consumidores. En definitiva, se trata de una puesta a punto necesaria para que el suministro sea estable y sostenible a largo plazo.

Los cambios clave en la regulación del gas para 2026

Aunque lo que más suele preocupar al consumidor es cuánto gasta al encender la calefacción o la cocina, es decir el consumo, lo que realmente determina si ese consumo es caro o barato son los dos pilares regulatorios que sostienen el precio final: los peajes y los cargos. En 2026, estos conceptos se han reajustado para adaptarse a la realidad del mercado actual.

La revisión de peajes de gas y los cargos del sistema

La revisión de peajes gas es la parte de tu recibo que paga el mantenimiento de los tubos, los almacenes y las plantas regasificadoras. La buena noticia para este 2026 es que la CNMC ha ajustado estos costes a la baja para los pequeños consumidores

Por otro lado, tenemos los cargos de gas natural. Estos los fija el Gobierno y sirven para pagar cuestiones políticas y sociales, como el bono social o la llegada de energía a las islas españolas. En 2026, estos cargos se mantendrán para dar estabilidad al sistema, asegurando que los colectivos más vulnerables sigan protegidos.

Actualización factura gas: el impacto del CO2

Aquí entra una novedad importante y es que tu factura de gas va a reflejar de forma más clara el coste ambiental. A partir de 2026, entra en juego una normativa europea que pone precio a las emisiones de carbono (el sistema ETS 2).

¿Significa esto que el gas va a subir de golpe? No necesariamente. Significa que el mercado es ahora más transparente y que, como consumidor, deberás ser más consciente de tu consumo. 

Contar con una compañía que te explique estos cambios de gas en 2026 con honestidad, como hacemos en Visalia, es la mejor garantía para no llevarte sorpresas a final de mes. A menudo, este concepto aparecerá como tasa de emisiones o coste por contaminación, pero nosotros preferimos llamarlo por su nombre: un paso hacia la sostenibilidad.

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Ejemplos prácticos: ¿cómo influyen los cambios en tu bolsillo?

Como sabemos que lo que realmente te interesa es ver cómo queda tu recibo del gas, vamos a poner un par de ejemplos reales sobre cómo afectan estas normas al término variable del gas (la parte de la factura que sube o baja según lo que consumas, también llamado precio por kWh o coste de consumo).

Ejemplo de vivienda pequeña (solo cocina y agua caliente)

Si tu consumo es bajo, unos 2000 kWh al año, la nueva regulación de tarifas de gas te favorece. Al bajar ligeramente los peajes de distribución, podrás ver una reducción de unos pocos euros en el total anual. 

Si antes de 2026 pagabas un término variable (precio de gas + peajes) de unos 0’08 €/kWh, con los cambios de este año, el coste del gas será el mismo que tenías, pero el componente de transporte bajará a ser aproximadamente de 0’075 €/kWh. 

Es un ahorro energético de unos 10€ al año que, aunque parezca pequeño, ayuda a compensar otros gastos del hogar.

Ejemplo de casa familiar (con calefacción de gas)

Para una familia que consume unos 12 000 kWh al año, el término variable del gas es el dato clave. A estos hogares se les aplica una pequeña subida en los cargos gas natural para compensar el coste de las emisiones (el famoso impuesto al CO2), pero a la vez les baja el peaje de transporte.

Si, por ejemplo, la subida por CO2 es de 0,002 €/kWh y la bajada de peajes es de 0,001 €/kWh, el precio neto sube ligeramente (0,001 €/kWh). Al final del año, podrías pagar unos 12€ de más en tu factura total (12.000 kWh x 0,001 €). Como ves, el impacto es mínimo (apenas 1 euro al mes), pero conocerlo te permite entender por qué el precio de tu kWh ha variado, aunque el mercado internacional esté tranquilo. 

No obstante, si mantienes un consumo eficiente, tu factura debería mantenerse muy estable respecto al año anterior, evitando sobrecostes innecesarios, ya que las actualizaciones de gas de este año están diseñadas para ser equilibradas, premiando a quienes hacen un uso responsable de la energía.

En resumen, la regulación gas 2026 no debe ser un motivo de preocupación, sino una oportunidad para entender mejor tu recibo y tomar decisiones con total seguridad para optimizar tu gasto energético. Si quieres que analicemos tu caso personal, ¡haz clic aquí!

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¿Qué hacer ante un corte inesperado de suministro de gas?

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¿Te has quedado sin gas en casa y no sabes si se trata de una avería o de un corte general? En estos casos, lo más importante es mantener la calma, actuar con seguridad y seguir unos pasos claros para resolver la situación cuanto antes. Aquí te explicamos qué hacer ante un corte de suministro de gas y cómo saber si el problema está en tu vivienda o es una interrupción general. 

Cómo saber si el corte de gas es general o un fallo en casa

Lo primero es identificar si la falta de gas en casa se debe a una incidencia que ha pasado de forma particular o si afecta a varios vecinos. Esta información es clave para saber si puedes resolverlo tú o necesitas contactar con la distribuidora. Así, te ahorrarás llamadas innecesarias y te permitirá actuar con más seguridad en un corte de gas. Los siguientes pasos te ayudarán a comprobarlo: 

  • Consulta con tus vecinos: si también están sin gas, se trata de un corte general del suministro.
  • Comprueba si hay gas en los puntos habituales de consumo: intenta encender los fuegos de la cocina y comprueba si sale llama. Si no, asegúrate de que el regulador de los mandos esté bien colocado y que la llave de paso esté abierta. Además, deberás verificar si otros aparatos que funcionan con gas, como el horno o la caldera, también han dejado de funcionar. Si ninguno recibe gas, significa que estás ante un corte de suministro.
  • Revisa tus notificaciones: las distribuidoras suelen avisar con antelación si van a hacer trabajos de mantenimiento o van a cortar el gas durante unas horas por inspección. Para ello, puedes consultar la web de tu distribuidora o sus redes sociales, donde a veces se anuncian cortes programados por mantenimiento.  En algunos casos, también colocan carteles informativos en los portales. 
  • ¿Has tenido algún impago? Aunque no siempre es el caso, si tienes facturas pendientes, el corte puede deberse a una suspensión temporal del servicio. Igualmente, si no has pasado una inspección obligatoria, puedes tener corte de gas. Si crees que puede ser tu caso, revisa tu correo o llama para informarte.

Medidas de seguridad ante un corte de suministro de gas

En caso de que el corte sea general, no será necesario realizar ninguna acción en tu instalación, puesto que simplemente habrá que esperar a que el suministro se restablezca con normalidad. Sin embargo, si has comprobado que el corte de gas no es general, no queda otra opción que revisar qué ocurre en tu vivienda o instalación y cómo solucionarlo. En esta sección te contamos las acciones clave que debes llevar a cabo para resolver el problema cuanto antes y con total seguridad.

Contacta con tu distribuidora para confirmar la incidencia 

Aunque todo apunte a que el problema está solo en tu vivienda, es buena idea contactar con tu distribuidora para confirmar que el suministro está correctamente activo en tu zona.

Si te confirman que el suministro está activo y no hay incidencias registradas, será señal de que el problema apunta a tu instalación privada.

Comprueba visualmente la llave de paso (sin manipular)

En ocasiones, el corte puede deberse a que alguien ha cerrado la llave de paso del gas por error, por ejemplo, en un descuido al limpiar. Si sabes dónde está y no hay olor a gas ni señales de fuga, puedes comprobar si está cerrada (normalmente estará en posición perpendicular al tubo). En ese caso, puedes abrirla girándola con suavidad. Pero si no estás seguro de cómo hacerlo o tienes dudas, lo más recomendable es llamar a un técnico autorizado para evitar riesgos innecesarios.

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No toques la instalación si no tienes formación técnica

Aunque pueda parecer fácil echar un vistazo o apretar alguna pieza, las instalaciones de gas son delicadas y requieren conocimientos específicos. Manipular llaves, reguladores, tubos o conexiones sin formación puede provocar averías, fugas o incluso situaciones peligrosas. Por eso, si no estás seguro de lo que haces, lo más prudente es no tocar nada. 

Llama a un técnico autorizado si el corte persiste

Si ya has comprobado que no hay un corte general, que la llave de paso está bien y que la distribuidora confirma que el suministro está activo, será el momento de llamar a un técnico autorizado. Así, podrá revisar si hay una avería, una obstrucción, una válvula bloqueada o algún componente dañado. 

Recomendaciones para prevenir futuros cortes de gas en casa

Un corte inesperado puede ser molesto, pero si estás preparado, todo se lleva mejor. Aquí te dejamos algunas recomendaciones prácticas para que prevengas interrupciones o, al menos, sepas reaccionar con rapidez si vuelven a ocurrir.

Etiqueta la llave de paso y deja indicaciones visibles 

Localiza la llave de paso general del gas y coloca una etiqueta indicando claramente su función. Es útil que todos en casa sepan dónde está por si algún día un técnico lo solicita o se necesita cerrarla o abrirla en una situación puntual, como hemos comentado anteriormente porque se haya cerrado sin querer. También puedes dejar cerca una hoja con instrucciones básicas: a quién llamar, qué hacer y qué no hacer en caso de corte o incidencia.

Aprovecha la revisión obligatoria y refuerza el mantenimiento preventivo

Cada 4 años, la distribuidora realiza una inspección obligatoria de la instalación de gas, según marca la normativa y el protocolo de emergencia de gas. Asegúrate de que se lleva a cabo correctamente y conserva el certificado. Además, si lo deseas, puedes contratar revisiones adicionales (por ejemplo, de la caldera o aparatos conectados) para mantener todo a punto y detectar pequeños fallos antes de que se conviertan en cortes o averías.

Ten a mano los teléfonos de emergencia y tu distribuidora 

En una situación de urgencia, no hay tiempo que perder. Guarda los números de tu distribuidora, del servicio técnico y de emergencias en un lugar visible (como la nevera o junto al cuadro eléctrico) y también en tu móvil. Así, ante cualquier corte o incidencia, sabrás exactamente a quién llamar.

Como ves, saber qué hacer ante un corte de suministro de gas puede marcar la diferencia. Con los pasos que te hemos indicado puedes identificar rápido si es un problema general o algo puntual en tu casa, y actuar con seguridad y sentido común. En el caso de que quieras asesoramiento personalizado sobre este tema o cualquiera relacionado con tarifas de gas, te animamos a contactar con nuestro equipo de profesionales. ¡Entra en nuestra web ahora y pide información!

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Cómo interpretar correctamente la lectura del contador de gas

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¿Alguna vez has revisado tu factura de gas y te has quedado con la sensación de que el consumo de ese período no cuadra? Podría ser que haya un descuadre en los m³ consumidos debido a un error o estimación al leer el contador de gas. En este artículo te enseñamos paso a paso a realizar una lectura adecuada y a calcular la mensual sin complicaciones. 

¿Qué tipos de contador de gas existen?

Es importante que identifiques el tipo de contador que registra tu consumo:

  • Contador analógico: tiene ruedas o diales con números giratorios, donde cada uno representa una cifra, y se mueven con el paso del gas. Es habitual ver 4 o 5 diales en fila, y en algunos modelos también cifras en rojo que representan decimales.
  • Contador digital de gas: es un dispositivo moderno muy fácil de entender. Tiene una pantalla que muestra directamente el volumen de gas consumido, normalmente medido en metros cúbicos (m³). 

Paso a paso: cómo leer el contador de gas

Aquí te lo explicamos paso a paso para que no haya margen de error.

Contador analógico

Este tipo de contador puede parecer complicado a simple vista, pero con este truco no se te escapará nada. Mira los diales o ruedas de izquierda a derecha y sigue estos pasos:

  1. Apunta los primeros 4 o 5 dígitos grandes, normalmente en negro. Esos son los que indican el consumo útil para la factura.
  2. Ignora los números que estén en rojo o después de un punto o coma, ya que esos representan los decimales y no se tienen en cuenta para el cálculo de la tarifa.

¡Vamos con un ejemplo real! Imagina que ves en las ruedas 1 – 6 – 3 – 9 – 2 en negro y 4 – 5 en rojo. La lectura válida que deberás registrar será 16392.

Contador digital de gas

Si tienes uno de estos contadores, no necesitarás interpretar agujas ni diales. Deberás:

  1. Localizar la pantalla principal del contador. Verás una cifra numérica, normalmente acompañada de la unidad «m³».
  2. Anotar los primeros 5 números antes del punto decimal o la coma. Los que están después no hacen falta.
  3. En algunos modelos la pantalla va cambiando sola y muestra varios datos. Si es así, espera a que aparezca el valor que termina en «m³» para asegurarte de estar apuntando el número correcto.

Cómo calcular el consumo mensual de gas

Ahora que sabes cómo hacer la lectura, el siguiente paso es calcular tu consumo mensual. ¡Verás cómo es más fácil de lo que al principio parece! Las indicaciones son:

  1. Toma nota de la lectura actual del contador.
  2. Busca la lectura anterior. Puedes encontrarla en tu última factura o en una foto que hayas hecho el mes pasado.
  3. Ahora solo quedará restar la lectura anterior a la actual. La diferencia te dará el número de metros cúbicos consumidos en ese periodo. Si, por ejemplo, la lectura actual es de 548 m³ y la lectura anterior es de 525 m³, el resultado será que has consumido ese mes 23 m³. 

Si quieres saber cuánto te va a costar ese consumo, puedes multiplicar esos 23 m³ por el valor del kWh de tu tarifa. En Visalia, por ejemplo, disponemos de una tarifa de gas con un precio de kWh muy competitivo.    

contador gas

Lectura estimada vs lectura real: ¿qué diferencia hay?

Si te fijas en tu factura, verás que al lado de la lectura pone si es real o estimada. Este punto es clave para entender por qué a veces tu factura no refleja exactamente lo que has gastado. Así, la lectura puede ser: 

  • Real: Es la lectura que hace el técnico cuando accede a tu contador o la que tú mismo proporcionas. Esto quiere decir que refleja el consumo exacto.
  • Estimada: Es una lectura generada automáticamente por la compañía cuando no puede acceder al contador. En este caso, el sistema basa el cálculo en tu consumo histórico.

¿Qué ocurre con las facturas cuando la lectura es estimada?

El riesgo de las lecturas estimadas está en que no siempre coinciden con tu consumo real. Pueden pasar dos cosas:

  • Si la estimación es inferior a lo que realmente has consumido, pagarás menos en ese momento, pero en cuanto la distribuidora consiga una lectura real, te llegará una regularización al alza en la siguiente factura.
  • Si la estimación es superior, habrás pagado de más, pero en la siguiente factura con lectura real se corregirá la diferencia y acabarás pagando únicamente por lo que has consumido. 

Imagínate que tu consumo real en un mes es de 90 kWh, pero la compañía estima 120 kWh. En esa primera factura pagarías por 120 kWh, adelantando lo equivalente a 30 kWh de más

Ahora vamos a suponer que en el segundo mes haces un consumo de 100 kWh. El contador, como es acumulativo, marcará 190 kWh de más (90 kWh del primer mes + 100 kWh del segundo). Como en la factura anterior ya pagaste 120 kWh, ahora solo falta ajustar: 190 kWh – 120 kWh = 70 kWh (eso es lo que te cobrarían en la segunda factura). 

Desde Visalia te recomendamos que, para evitar sorpresas y asegurarte de que tus facturas siempre reflejen un consumo real, si tienes el contador en tu domicilio, facilites tú mismo la lectura del contador en caso de que no pase el técnico a realizar ese servicio. 

Trucos para controlar tu gasto y evitar errores en la factura de gas natural

Ahora que sabes cómo interpretar los datos de tu contador, queremos darte unos consejos prácticos para mantener el control mes a mes. Esto, una vez más, debes tenerlo en cuenta si tienes el contador dentro del domicilio:

  • Haz una foto del contador cada mes, el mismo día, para llevar un registro visual.
  • Revisa siempre tu factura y fíjate si la lectura es estimada o real.
  • Facilita el acceso al técnico si sabes que va a pasar. Cuanto más fácil lo pongas, menos probabilidades de lectura estimada tendrás.
  • Consulta el histórico de tu consumo desde la app o web de tu compañía. 
  • Si detectas lecturas extrañas o subidas repentinas, comunícalo cuanto antes para evitar errores en futuras facturas.

En resumen, entender cómo leer el contador de gas y calcular tu lectura de consumo de gas te permite tomar el control total sobre tu factura de gas natural. Además, recuerda que tener una factura de gas adaptada a tus necesidades es la mejor opción para optimizar tu consumo. En Visalia contamos con un equipo de asesoramiento personalizado para ayudar a los usuarios a escoger la mejor opción. ¡Solicita información sobre nuestra tarifa de gas ahora!

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Como detectar una fuga de gas por el olor y que hacer inmediatamente2

Cómo detectar una fuga de gas por el olor y qué hacer inmediatamente

Gas

¿Tienes dudas sobre cómo identificar una fuga de gas en tu hogar? El gas es una fuente de energía que se utiliza normalmente en muchas viviendas para cocinar o disponer de agua caliente y calefacción. El problema es que puede ser peligroso si no se emplea de manera apropiada. 

Si tienes gas en tu vivienda, es importante que seas capaz de detectar un escape a tiempo, ya que es crucial para evitar accidentes graves. En este artículo, te explicamos cómo reconocer fugas de gas, qué hacer para prevenir riesgos y cómo garantizar la seguridad en casa y la familiar.  

Cómo reconocer una fuga de gas a través del olor

El gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP), grupo en el que se encuentran el propano y el butano, son los gases que se utilizan de forma doméstica en los hogares. 

Estos no tienen olor, pero, para que sirva de advertencia y detectes fugas a tiempo, las compañías suministradoras añaden a los gases una sustancia, llamada mercaptano. Esta les otorga un olor muy característico, similar al de los huevos podridos o el azufre. De esta manera, si alguna vez percibes que en tu hogar huele fuerte y desagradable, tienes que saber que será una señal clara de que podría haber una fuga de gas. 

Otras formas de detectar una fuga de gas

Aunque el olor es la manera más común y efectiva de identificar una emergencia de gas, existen otras señales que pueden hacer saltar la alarma sobre este peligro: 

Sonido de silbido: si escuchas un sonido similar a un silbido cerca de la tubería o la caldera.

Plantas muertas o marchitas: si las plantas cercanas a las tuberías de gas se están muriendo sin razón aparente.

Burbujas en agua jabonosa: si crees que tienes una fuga en una tubería, puedes hacer la prueba de aplicar agua jabonosa. Si se forman burbujas es porque sí se está escapando el gas por la tubería. 

Síntomas físicos en personas o mascotas: si aparecen mareos, náuseas, dolores de cabeza o dificultades respiratorias sin causa aparente. La inhalación de gas en un ambiente cerrado puede desplazar el oxígeno del aire, provocando hipoxia (falta de oxígeno en el cuerpo) porque algunos gases, como el monóxido de carbono, son tóxicos. De hecho, en los casos más graves, incluso, puede aparecer pérdida de conciencia o ser mortales si la exposición es prolongada. 

Como detectar una fuga de gas por el olor y que hacer inmediatamente3

Acciones para evitar peligros antes de que haya una fuga

Con el objetivo de evitar que se produzcan escapes de gas, es imprescindible que tomes ciertas medidas preventivas para reducir el riesgo. Aquí te mostramos algunas de las más comunes:

Realizar mantenimientos regulares: para inspeccionar y mantener tus instalaciones y aparatos de gas en perfectas condiciones, te aconsejamos que contrates a técnicos cualificados para que hagan una revisión anual. ¡No olvides que la prevención es la clave para evitar fugas de gas y garantizar la seguridad en el hogar!

Instalar detectores de gas peligroso: coloca detectores en zonas estratégicas de tu vivienda para recibir alertas rápidamente en caso de que aparezca una fuga. Te aconsejamos que los pongas cerca de aparatos de gas, como calderas o estufas, y en habitaciones con radiadores que funcionen con este compuesto. En caso de usar gas natural, es preferible que coloques el detector en el techo, porque este gas tiende a subir. En cambio, si empleas gas propano o butano, te sugerimos que instales el dispositivo cerca del suelo, porque estos gases son pesados y suelen acumularse en la parte baja.

Ventilación adecuada: debes asegurarte de que las zonas en las que se encuentran aparatos de gas cuenten con ventilación apropiada para prevenir acumulaciones peligrosas. 

Uso responsable de aparatos de gas: verifica de vez en cuando que la llama de los quemadores sea azul. Si es amarilla o naranja, podría haber una combustión ineficiente y, por tanto, un alto porcentaje de riesgo de fuga. 

No bloquear las salidas de gas: evita cubrir rejillas de ventilación o conductos de salida, pues esto podría impedir la correcta dispersión del gas. 

¿Qué hacer ante una emergencia de gas en el hogar?

En caso de que detectes una fuga de gas en tu vivienda, es fundamental que actúes con la máxima rapidez para proteger tanto tu seguridad como la de todas las personas que convivan contigo. Desde Visalia, te aconsejamos seguir estos pasos: 

No encender ni apagar dispositivos eléctricos: una simple chispa podría provocar una explosión, por lo que no debes ni accionar interruptores, ni emplear enchufes, ni utilizar ningún aparato con electricidad mientras dure la fuga. 

Ventilar la casa: abre las puertas y las ventanas de toda la casa para permitir que el gas se disperse y reduzca su concentración en el ambiente. 

Cerrar la válvula de gas: para detener la fuga, lo mejor es localizar y cerrar la válvula principal de suministro de gas. Te recomendamos que tomes un poco de tiempo en encontrar dónde está para que la tengas totalmente controlada en caso de emergencia. 

Evacuar el lugar: si ves que el olor persiste, sal de la vivienda lo más pronto que puedas y haz que dentro de ella no quede nadie. ¡No te olvides de sacar también a tus mascotas! Además, deberás mantenerte a una distancia segura de la casa porque no sabes la magnitud del problema y nunca puedes estar seguro de que no haya una explosión.

Llamar a emergencias: una vez ya estés en un sitio seguro, será necesario que llames a los servicios de emergencia (112) o a tu compañía de gas para informar sobre la situación. El siguiente paso es esperar a recibir instrucciones por parte de los expertos. 

En conclusión, ahora ya sabes cómo detectar una fuga de gas y qué hacer para prevenir que aparezca alguna en tu instalación y cómo actuar en caso de que haya sido imposible impedir su aparición. En Visalia contamos con expertos que pueden asesorarte de forma personalizada, así que, si tienes dudas o quieres hacernos cualquier consulta relacionada con este tema, ¡contáctanos hoy mismo! 

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Ventajas de usar termostatos inteligentes con calefacción de gas

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¿Quieres descubrir modos de controlar el consumo de gas en invierno en tu hogar? Uno de ellos es utilizando un termostato inteligente para calefacción de gas. Con él, mantendrás tu casa a la temperatura idónea sin que ello suponga un derroche en la factura. A continuación, te explicamos las ventajas de este artículo, cómo funciona y qué debes tener en cuenta para instalarlo.

¿Qué es un termostato inteligente para calefacción de gas?

Antes de centrarnos en las ventajas de uso, queremos explicarte qué es este útil y práctico aparato. El termostato inteligente es un aparato que está diseñado para que pueda regular la temperatura de los hogares de forma automática y eficiente. A diferencia de los tradicionales, que solo permiten climatizar estancias automáticamente tras encender o apagar la calefacción manualmente, los modelos inteligentes se conectan a internet y se controlan desde el móvil, una app o incluso mediante la voz.

Esto da lugar a una temperatura perfecta en casa y a un consumo de gas mucho más eficiente. Sin embargo, si quieres que tu factura se reduzca todavía más, debes combinar el uso de este aparato con una tarifa de gas ajustada a tus necesidades. En Visalia, por ejemplo, contamos con un asesoramiento personalizado para ofrecer a los clientes las mejores condiciones en base a sus hábitos. 

Beneficios clave del termostato inteligente para calefacción de gas

Si instalas en tu casa un termostato inteligente, no solo podrás climatizar las estancias cuando quieras desde la distancia, sino que tendrás otras muchas ventajas.  

Control preciso de la temperatura y confort automático

Podrás mantener tu casa siempre a la temperatura ideal sin tocar nada, ya que los termostatos digitales para calefacción son capaces de aprender hábitos. De este modo, saben cuándo sueles levantarte, cuándo te vas de casa o si sueles pasar el domingo fuera de tu hogar. Gracias a esa información, ajustan automáticamente la temperatura para que el sistema funcione solo cuando realmente es necesario. 

Por ejemplo, si todos los días te levantas a las 7 de la mañana, el termostato puede empezar a calentar un poco antes para que esté lista cuando te despiertes. Si detecta que no sueles estar en casa por la tarde, bajará la temperatura para no gastar gas.

Estas medidas automáticas no solo mejorarán tu comodidad, sino que evitarán que la calefacción esté funcionando cuando no la necesitas. Además, siempre podrás hacer los ajustes que tú quieras, poniendo, entre otras cosas, diferentes horarios para los días laborables y fines de semana, y ¡todo desde una app sencilla!

Ahorro en calefacción con termostato inteligente: lo notas desde el primer mes

¿Vale la pena tener un aparato de estos? En Visalia estamos convencidos de que sí, ya que la calefacción trabaja de modo más estable, no hay picos de consumo y se eliminan los encendidos innecesarios cuando no hay nadie en casa. 

De hecho, está demostrado que un termostato inteligente puede reducir el gasto en calefacción entre un 30 % y un 50 %. Asimismo, cada grado que decidas bajar la temperatura, contribuirá a reducir tu factura hasta un 7 %. Por tanto, si permites que el termostato gestione la climatización, ¡comprobarás la diferencia!

Principales funciones de los termostatos inteligentes para calefacción de gas

Junto al ahorro, estos dispositivos incorporan funciones avanzadas que facilitan el día a día, mejoran el consumo de gas y te dan un control total sobre la calefacción. 

mando aire

Control desde el móvil y en remoto

¿Te has ido de casa y te has olvidado de quitar la calefacción? ¿Vas a llegar antes a tu casa y quieres encontrártela caliente? Con la app del termostato conectado, puedes subir, bajar o apagar la calefacción desde cualquier lugar.

Este control de calefacción por móvil te permite ajustar la temperatura en tiempo real desde tu smartphone y evitar que el sistema funcione cuando no lo necesitas. Además, todo se lleva a cabo desde una aplicación. 

Geolocalización y asistentes virtuales

Mediante la geolocalización, el termostato sabrá si estás cerca o lejos de casa y ajustará la temperatura. Si estás fuera, el consumo bajará, pero en cuanto llegues, comenzará a calentar todo. 

Y si usas asistentes como Alexa o Google Home, puedes regular la temperatura con comandos de voz: “Alexa, pon el salón a 21 grados”. 

Control por zonas y habitaciones

Algunos modelos posibilitan agregar válvulas inteligentes para radiadores, esto te dará la opción de controlar la temperatura de cada habitación. De esta manera, podrás calentar, por ejemplo, solo el salón mientras mantienes el dormitorio más fresco o apagas zonas que no usas.

Historial de consumo y estadísticas

Si te fijas en cómo usas tu calefacción programable, podrás tomar mejores decisiones para ahorrar en gas. Estos termostatos ofrecen informes diarios, semanales o mensuales para que entiendas cuándo gastas más y puedas corregir hábitos.

De esta manera, si, por ejemplo, te das cuenta de que la casa se está calentando mientras no estás en ella o mantiene una temperatura demasiado alta por la noche, podrás ajustar esos parámetros fácilmente desde la app. En todos los casos, el objetivo es eliminar el gasto innecesario y notar el ahorro de calefacción con termostato en la factura sin perder confort.

Alertas de mantenimiento y eficiencia

Los termostatos inteligentes te avisan cuando algo va mal. Por ejemplo, si la caldera consume más gas de lo normal, recibirás una notificación. Lo mismo sucede si detecta una temperatura inusual en alguna zona de la casa o si el sistema lleva demasiado tiempo encendido sin motivo. 

Estas alertas te posibilitan actuar a tiempo para prevenir costes elevados, ya sea ajustando el sistema a las condiciones óptimas o llamando al técnico. 

En resumen, instalar un termostato inteligente para calefacción de gas es una de esas decisiones que te harán ahorrar, además de ganar tranquilidad y confort. Recuerda que, si quieres llevar ese ahorro más lejos, debes tener una tarifa de gas que se ajuste a tus necesidades. Te animamos a contactar con nuestro equipo profesional para que puedan darte el mejor asesoramiento personalizado. ¡Contáctanos ahora para tener tu factura bajo control!

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Gas natural butano o propano ¿cual es mejor 3

Diferencias entre gas natural, butano y propano: ¿cuál elegir?

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Cuando se trata de escoger el mejor combustible para el hogar, es lógico que surjan muchas dudas. ¿Gas natural vs butano? ¿El propano es una alternativa eficiente? ¿Qué gas tiene mejor rendimiento y resulta más económico? Para responder a estas preguntas, en este artículo y como expertos en el sector, haremos una comparativa de los tipos de gas más utilizados en calefacción, agua caliente y cocina, en cuanto a eficiencia, coste y usos recomendados. El objetivo es ayudarte a escoger la mejor opción según tus necesidades. 

Gas natural, butano y propano: comparativa para elegir bien

Antes de tomar una decisión, es importante que conozcas las diferencias entre el gas natural, el butano y el propano en términos de rendimiento, precio y disponibilidad. A continuación, analizamos estos tres combustibles según estos criterios clave.

Eficiencia energética: ¿cuál calienta mejor y consume menos?

La eficiencia energética de un combustible se mide por su poder calorífico, es decir, la cantidad de energía que libera al quemarse. En este aspecto, el propano y el butano son más eficientes que el gas natural, ya que generan más calor con menor volumen de combustible.

Sin embargo, hay un detalle que debes tener en cuenta y es que el butano tiene un punto de ebullición de 0 °C, lo que significa que en climas fríos puede congelarse y volverse inservible. El propano, en cambio, soporta temperaturas mucho más bajas (-44 °C), haciendo que sea más adecuado para exteriores o zonas frías.

El gas natural, aunque tiene menor poder calorífico, se quema de forma más limpia, con lo que genera menos residuos y reduce la acumulación de hollín en calderas y quemadores. Esto no solo mejora el rendimiento de los equipos, sino que también disminuye la necesidad de mantenimiento periódico. De hecho, con una revisión anual es suficiente. 

A su vez, al estar conectado a la red de distribución, proporciona un suministro continuo sin necesidad de almacenar bombonas o realizar recargas manuales. Por todo ello, este tipo de gas se convierte en la opción más cómoda para el día a día.

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Coste y disponibilidad: ¿cuál es más barato y fácil de conseguir?

El precio del gas es un factor clave a la hora de elegir el adecuado, por lo que aquí te hacemos un análisis de los tres tipos: 

El gas natural suele ser la alternativa más económica si la vivienda está conectada a la red de distribución. Su coste por kWh es inferior al del butano y el propano y, como ya hemos dicho, no requiere almacenamiento.

El butano, que se suele vender en bombonas de 12,5 kg, es una opción flexible e ideal para viviendas que no tienen acceso a la red de gas natural. Eso sí, hay que tener presente que su precio por kWh es superior al del gas natural y puede fluctuar dependiendo del mercado. 

El propano, disponible en bombonas, a granel o canalizado, tiene un precio intermedio. Es una alternativa muy utilizada en zonas rurales donde no llega el gas natural, ya que ofrece una buena relación entre coste y eficiencia. No obstante, todavía hay edificios en la ciudad que trabajan con propano en vez de con gas natural.

Usos recomendados: ¿para qué situaciones es mejor cada gas?

Siempre hay que partir de la premisa de que no hay una regla fija para determinar qué gas es mejor, pues depende de las circunstancias de cada persona. Así: 

El gas natural es la mejor alternativa para viviendas con un consumo de gas elevado y continuo, porque garantiza un suministro sin interrupciones y a un precio estable. Es ideal para disponer de calefacción y agua caliente sanitaria en el hogar.

El butano es una opción interesante para segundas residencias donde no se va muchas veces al año o lugares donde no hay acceso a gas canalizado. Su empleo sirve para cocinas y calentadores de agua individuales, pero no para calderas. Esto significa que, si quieres disponer de calefacción con gas, deberás emplear propano o gas natural. 

¿Propano o butano? El propano es la mejor elección para viviendas o negocios donde no hay acceso a la red de gas natural, pero tienen un consumo de gas elevado y necesitan un suministro constante y eficiente. Así, es un gas muy utilizado en zonas rurales. Además, su versatilidad es ideal tanto para cocina y agua caliente como para el uso de calefacción. 

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12Claves para elegir el mejor tipo de gas para tu hogar

Ahora que conocemos las diferencias más llamativas entre propano, butano y gas natural, ¿cuál es la mejor elección para ti? Estas son algunas claves para tomar la mejor decisión según tu situación y necesidades:

Consumo de gas: si tu consumo es alto y constante, el gas natural es la mejor opción. Para usos ocasionales, el butano es una buena alternativa.

Ubicación y clima: en zonas frías, el propano es mejor que el butano y permite disponer de calefacción. No obstante, esas opciones solo debes tenerlas en cuenta si no hay acceso a la red de gas natural donde esté situada la vivienda. Si hay, sin duda, apostar por esa opción es el mejor camino. 

Coste de instalación: si no hay infraestructura de gas natural, puede ser costoso instalarla. En este caso, el butano o el propano pueden ser opciones más viables.

Almacenamiento: el butano y el propano requieren espacio para bombonas o depósitos, mientras que el gas natural se suministra directamente.

En resumen, no hay una respuesta única a qué producto gana en la comparativa de gas natural vs butano, o si usar propano es mejor que gas natural. Todo depende del consumo, el clima y la infraestructura disponible, tal y como hemos visto. Esperamos que la comparativa de este artículo te ayude a elegir el mejor tipo de gas para tu hogar según tus necesidades. No obstante, si tienes dudas, te animamos a contactar con nosotros. ¡En Visalia contamos con asesoramiento experto para ayudarte a tomar la mejor decisión!

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