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Cómo elegir una caldera de gas eficiente
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Cómo elegir una caldera de gas eficiente y ahorrar dinero

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Las calderas, a diferencia de los termos, no solo brindan la posibilidad de tener agua caliente sanitaria, sino también de contar con calefacción. Cuando llega el momento de comprar una nueva, es importante elegir bien, pues tener una caldera de gas eficiente marca la diferencia entre que haya o no un gasto innecesario mes tras mes y se refleje en las facturas. ¿Cómo saber cuál elegir entre tantas opciones y tecnologías disponibles? ¡Vamos a guiarte paso a paso para que tomes la mejor decisión para tu casa y tu bolsillo!

¿Por qué es importante elegir una caldera de gas eficiente?

Tienes que pensar que una caldera no es un simple aparato más en casa, pues es el corazón del sistema de climatización y agua caliente. Por eso aparte de tener una tarifa adecuada, si eliges una caldera eficiente, significa que aprovecharás al máximo la energía del gas para generar el calor preciso, con el menor consumo posible. Esto se traduce en un menor impacto en tu factura mensual.

Además, al necesitar menos gas para calentar la misma cantidad de agua o calefacción, también se reducen las emisiones contaminantes. Por tanto, elegir una caldera eficiente no solo te permitirá ahorrar en calefacción, sino también contaminar menos y cuidar el medio ambiente. 

¿Y qué pasa con el confort? La diferencia también se nota ahí. Una buena caldera ofrece agua caliente al instante, mantiene estable la temperatura, aunque se abran varios grifos a la vez, y evita interrupciones. De este modo, la experiencia es mucho más cómoda en el día a día.

¿Sabías que una caldera antigua puede gastar hasta un 30 % más que una moderna bien ajustada? Además, no solo se nota en la factura, sino también en la rapidez con la que llega el agua caliente y en la temperatura constante que ofrece.

Factores clave para elegir una caldera de gas eficiente

A la hora de elegir una caldera de gas eficiente, es conveniente que analices varios factores que van más allá del precio, como el consumo, la durabilidad del sistema o el confort que brindan. Además, como actualmente todas las nuevas instalaciones deben realizarse con calderas de condensación, el verdadero reto lo tendrás al elegir el modelo adecuado dentro de esta categoría. La decisión dependerá de varios puntos clave. Como en Visalia somos expertos en este tema, con el fin de ayudarte a escoger, te exponemos los puntos claves a tener en cuenta. 

Potencia adecuada según el tamaño de la vivienda

La potencia de una caldera se mide en kilovatios (kW) y es la responsable de determinar la capacidad para generar calefacción y agua caliente. Además de tener presente la superficie de tu vivienda, debes contar el número de baños y el uso que se hace al mismo tiempo de los grifos. Piensa que, si eliges mal el valor de la potencia, puedes tener dos problemas: 

  • Si eliges una potencia demasiado alta, es posible que tengas un consumo innecesario y tu factura de gas sea más alta. Esto sucede porque la caldera puede activarse y desactivarse con demasiada frecuencia en ciclos cortos (lo que se llama ‘ciclos de encendido y apagado’), ya que alcanza muy rápido la temperatura programada y se apaga antes de lo requerido. Este funcionamiento intermitente sube el consumo energético porque cada arranque gasta más gas que un funcionamiento continuo. Además, este comportamiento produce un desgaste prematuro de algunas piezas, como el quemador, la bomba o la válvula de tres vías, reduciendo la vida útil del aparato.
  • Si la potencia se queda corta, el confort disminuirá de forma casi segura. ¿Alguna vez te has duchado y de repente el agua sale fría porque alguien abre otro grifo? ¡Eso solo ocurre si la caldera no tiene la suficiente capacidad para alimentar varios puntos de consumo a la vez!

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Como referencia general te diremos que la potencia elegida debe estar en estos intervalos: 

  • Hasta 100 m²: entre 20 y 24 kW.
  • De 100 a 180 m²: entre 24 y 28 kW.
  • Si tu vivienda es muy grande y tiene más de dos baños: más de 28 kW, preferiblemente con acumulador. Si, por ejemplo, tu casa es unifamiliar y cuenta con 160 m² y tres baños, una caldera de 28-30 kW con acumulador prevendrá caídas de presión o cortes de agua caliente incluso en horas punta.

Eficiencia energética y etiquetado

Desde 2015, todas las calderas incluyen una etiqueta de eficiencia energética. Las calderas de bajo consumo más eficientes llevan la clasificación A y, a partir de ahí, va bajando en concordancia con las letras del abecedario. Es decir, A es la que tiene menor consumo y mejores prestaciones y la letra G es la que brinda menor eficiencia y rendimiento. 

Así, la eficiencia energética de la caldera es uno de los factores más importantes a la hora de elegir este aparato, pues es la que marca qué modelo aprovecha al máximo la energía del gas. Aparte, las calderas eficientes mantienen las temperaturas estables sin hacer sobreesfuerzos, evitando picos de consumo innecesarios. 

¿Sabías que una caldera con etiqueta A puede gastar hasta un 30 % menos que una de clase C? Si, por ejemplo, actualmente tienes en casa una caldera de clase C y adquieres una de clase A, puedes ahorrarte al año en gas hasta 250 €. Además, reducirás las emisiones y tu huella ecológica será menor.

Caudal de agua caliente y número de usuarios

No todas las calderas ofrecen el mismo caudal de agua caliente. Por eso, al igual que ocurre con la potencia, para el cálculo del caudal también debes tener en cuenta el número de baños que hay en la vivienda, si se abren muchas veces varios grifos a la vez y las personas que viven en la casa. Nuestra recomendación es la siguiente:

  • Si tu vivienda solo tiene un baño y vivís dos personas: caldera de caudal medio (10-12 l/min).
  • Si la vivienda dispone de dos baños y sois entre 3 y 4 personas: caldera con microacumulación.
  • Si tu vivienda es grande, tienes varios baños y tu familia es numerosa: caldera con acumulador externo de al menos 40 litros. Así, garantizarás el agua caliente constante sin tener caídas de temperatura. 

En conclusión, elegir una caldera de gas eficiente hará que ahorres en tu factura y ganes en confort. Recuerda echar un ojo a este artículo para saber exactamente qué tener presente antes de hacer la elección. Si, además, necesitas contratar tu tarifa de gas, te invitamos a contactar con nosotros para darte el mejor asesoramiento. ¡Llámanos ahora!

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¿Cuánto cuesta instalar gas natural en una vivienda?

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Instalar gas natural en la vivienda es una de esas decisiones que te ayudan a cambiar tu día a día. Además de ganar en confort, reducirás tus facturas de luz y podrás tener un sistema de calefacción en casa eficiente y seguro. Sin embargo, puede que te preguntes cuál es el precio de instalación de gas natural y qué necesitas para hacerlo realidad. Desde Visalia, te lo contamos con claridad y con ejemplos reales. 

¿Por qué considerar el gas natural para tu hogar?

¿Te has planteado alguna vez dejar atrás la electricidad para pasarte al gas natural? Si lo haces, entenderás por qué cada vez más hogares dan el paso. No obstante, te adelantamos que es simplemente porque funciona y porque es un sistema eficiente: podrás calentar tu casa, ducharte con agua caliente sin interrupciones y cocinar con la precisión de un chef. 

¿Todavía tienes dudas? Pues aquí tienes otra razón, y es que el precio del gas natural es más estable que el de la luz. Si usas radiadores eléctricos, sabrás lo que es mirar la factura con miedo en pleno invierno; sin embargo, al instalar gas en la vivienda, podrás ahorrar entre un 25 % y un 40 % al emplear la calefacción y el agua caliente.

Requisitos para instalar gas natural en casa

Antes de hablar de precios, primero debes confirmar si puedes dar el paso. ¿Tiene tu calle red de distribución de gas natural? Puedes consultarlo en la web de tu distribuidora o preguntarnos directamente en Visalia. Si hay red disponible, el proceso sigue tres pasos:

  1. Solicitar la acometida: se tramita con la distribuidora y solo es necesario si el edificio no cuenta ya con una general. Si vives en un bloque de pisos y ya existe, te lo puedes saltar. 
  2. Instalación receptora individual (IRI): este paso es el que se responsabiliza de la instalación de gas desde la acometida general hasta los puntos de consumo en tu vivienda. Entre ellos se encuentran la cocina de gas y la caldera. Siempre esta parte la tiene que hacer una empresa autorizada por gas natural. 
  3. Alta del suministro: cuando esté todo listo, se gestiona el alta. Entre 24 y 72 horas, un técnico activará el servicio. Así, solo te quedará elegir tu tarifa y a disfrutar. Recuerda que en Visalia contamos con asesoramiento personalizado para responder a todas tus dudas. 

En caso de no tener red en tu calle, la única opción es proponer a la distribuidora que la amplíe. No es inmediato ni está garantizado, pero puede valorarse. 

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Diferencias en el precio de instalación según tipo de vivienda

Vivir en un piso no es lo mismo que vivir en un chalé, y eso a nivel de instalación de gas natural se nota. Si estás en un bloque de pisos donde ya hay acometida, el proceso es más rápido y económico, pues solo tendrás que hacer la IRI y dar de alta el suministro, tal y como hemos explicado. 

¿Y qué pasa si vives en una urbanización y no hay acometida? Entonces, la mejor idea es hablar con los vecinos. ¡Cuantos más se sumen, más barata puede salir la instalación para todos! De hecho, debe haber un número considerable de interesados para que Gas Natural autorice la acometida.  

En cambio, en viviendas unifamiliares donde no existe acometida, el proceso es más largo y se complica, porque puede incluir obra civil en la calle y permisos adicionales. También tramos largos de tubería y, en ocasiones, costes más altos si se hace de forma individual. 

¿Cuál es el precio de instalar gas natural?

Ahora vamos con lo importante. ¿Cuánto cuesta tener gas en casa? El precio de la instalación no es fijo porque depende de varios factores: si ya hay acometida, cómo es el tipo de vivienda, cuántos aparatos se van a conectar, si se va a poner o no calefacción…

Costes orientativos

Para que te hagas una idea, aquí te ponemos algunos costes desglosados: 

  • Acometida: entre 300 € y 1.000 €. Si vives en un edificio, puede que ya esté hecha y no tengas que pagarla. Pero si es una casa independiente, este coste es habitual.
  • Instalación receptora individual (IRI): entre 600 € y 1.200 €, según la distribución y número de estancias.
  • Alta de gas natural: alrededor de 72 €, pero puede variar según la comunidad autónoma en la que vivas.
  • Certificado de instalación: entre 100 € y 150 €.

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Coste total aproximado

Aquí es donde la decisión de poner o no calefacción marca la diferencia. Si solo quieres gas natural para cocinar y calentar agua (por ejemplo, en un piso pequeño sin calefacción), los costes son mucho más bajos. En ese caso, el precio podría oscilar entre 1.000 € y 1.800 € si ya hay acometida.

Sin embargo, si decides incluir calefacción, el presupuesto sube porque entran en juego la caldera, los radiadores y el termostato. Ahí el coste medio se sitúa entre 2.000 € y 4.500 €, dependiendo de la superficie que tenga tu vivienda. No obstante, si aprovechas las ayudas que hay disponibles y eliges una buena tarifa de gas natural, la inversión se amortizará antes de lo que crees.

En el caso de que quieras poner calefacción, será imprescindible instalar radiadores, pero ¿cuántos necesitas? Depende del tamaño de tu vivienda. Como regla general, se instala un radiador por estancia. En un piso de 80 m² con salón, dos habitaciones y un baño, se suelen poner entre 4 y 6 radiadores. El precio por unidad va de 100 € a 300 €, en función de los elementos que tenga cada radiador. Estos elementos modulares varían según los metros cuadrados de la estancia. Por ejemplo: 

  • Un dormitorio pequeño (10-12 m²) puede necesitar un radiador de 5-7 elementos.
  • Un salón de 20 m² podría precisar uno de 10-12 elementos.
  • Un baño, con toallero térmico, entre 3 y 5 elementos.

En resumen, tal y como hemos visto, el precio de la instalación de gas natural puede variar en función de diversos factores, pero el beneficio que aporta a medio y largo plazo es indiscutible. Tanto si vives en un piso como en un chalé, hay soluciones para ti. ¡Contáctanos y te ayudaremos a realizar el proceso sin complicaciones y todo explicado desde el minuto uno!

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Cómo elegir una caldera de gas eficiente y ahorrar dinero

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¿Gas o electricidad? La decisión no es tan simple como parece al pensar en el mejor método de calentar un hogar. Lo cierto es que saber elegir entre calefacción de gas vs. eléctrica es clave para tu bolsillo y tu comodidad. No es lo mismo vivir en un piso pequeño que en un chalet, ni tener un uso puntual de la calefacción que depender del sistema todos los días. Por eso, en este artículo, comparamos ambas opciones a fondo, para que elijas la que mejor se adapte a tus necesidades.

¿Cómo funcionan la calefacción de gas y la eléctrica?

Para saber cuál de los métodos de calefacción te conviene más, en primer lugar, debes entender cómo funciona cada uno de ellos. ¿Qué diferencia hay entre uno y otro en el día a día? ¿Cuál ofrece un mejor rendimiento según el tipo de vivienda? No se trata solo de pulsar un botón y esperar a que haga calor, sino que cada sistema tiene una forma de distribuirlo. Vamos a verlo.

Calefacción de gas

La calefacción de gas funciona mediante una caldera que quema gas natural (o propano si se elige esa alternativa) para generar calor. Este calor calienta agua, que se distribuye a través de un circuito de tuberías hasta los radiadores o el suelo radiante de la vivienda, en función del sistema que se utilice. Así, se consigue una difusión uniforme del calor. 

Al encender la calefacción, el sistema detecta la temperatura ambiente y activa la caldera si es necesario, manteniendo siempre una temperatura estable. Esta agua circula por radiadores o sistemas de suelo radiante, distribuyendo el calor de forma homogénea. 

La recomendación para disponer de una calefacción eficiente es ponerla a 22 ºC. Si es de termostato, la caldera se encenderá o apagará automáticamente para mantener ese nivel de confort sin derrochar energía. En cambio, si la caldera no cuenta con termostato, el control debe hacerse de modo manual.  

Dadas sus prestaciones, este sistema de calefacción es muy habitual en viviendas principales que necesitan de un método seguro que responda rápido y con potencia. 

Calefacción eléctrica

La calefacción eléctrica transforma la electricidad directamente en calor a través de resistencias. Estas resistencias pueden calentar el aire de una habitación por convección, calentar superficies que emiten calor al ambiente por radiación, o una combinación de ambos sistemas. 

Para tener calefacción con electricidad es necesario disponer de radiadores eléctricos (de aceite o de resistencia cerámica), convectores o emisores térmicos de bajo consumo. Además, algunos modelos permiten programar horarios, ajustar la temperatura por zonas o incluso controlarlos desde el móvil. 

Ventajas y desventajas de la calefacción de gas

Ahora que ya se entiende bien cómo funciona, toca ver los puntos fuertes y débiles de la calefacción de gas. 

Ventajas de la calefacción de gas

La calefacción de gas tiene varios puntos fuertes que la hacen destacar frente a otros sistemas, sobre todo si buscas rendimiento a largo plazo y eficiencia energética en invierno: 

  • Coste de uso más barato: el coste de calefacción en el hogar con gas natural suele ser más barato que el utilizado con electricidad gracias a sus tarifas, lo que se traduce en facturas más reducidas a final de mes.
  • Mayor eficiencia en climas fríos: si vives en una zona donde los inviernos son duros, el gas natural será mejor, pues calienta de manera uniforme toda la vivienda. 
  • Inversión a largo plazo: aunque la instalación inicial sea más costosa, se amortiza con el empleo continuado.

Desventajas de la calefacción de gas

Ahora bien, no todo son ventajas, ya que también conviene tener en cuenta los aspectos negativos de este sistema de calefacción:

  • Instalación compleja: requiere obra, conductos de evacuación y revisiones periódicas obligatorias.
  • Emisiones contaminantes: aunque en menor medida que otros combustibles fósiles, el gas natural emite CO₂. Si se busca un hogar sostenible, esto puede ser un inconveniente.
  • Dependencia de red: una de las ventajas del gas natural es la disponibilidad continua; sin embargo, si no hay red de gas natural en tu zona, tendrás que usar gas propano o butano. Esto, sin duda, encarece el empleo y no es tan cómodo de utilizar, porque tienes que estar pendiente de las bombonas. 

Ventajas y desventajas de la calefacción eléctrica

Ya hemos visto que la calefacción eléctrica es fácil de instalar y perfecta para ciertas situaciones, pero ¿qué ventajas tiene realmente frente al gas? ¿Y en qué flaquea?

Ventajas de la calefacción eléctrica

Entre sus ventajas más destacadas se encuentra:

  • Fácil instalación: este tipo de calefacción no requiere instalaciones complejas. Con tener un enchufe y el aparato adecuado es suficiente.
  • Cero emisiones directas: no contamina al usarse y puede alimentarse con energía solar o eólica.
  • Ideal para segundas residencias: es especialmente útil en viviendas donde no se necesita calentar toda la casa. Por ejemplo, si una persona se va un viernes por la noche a su casa de la playa, al llegar el pleno invierno, con este sistema solo tendría que encender el emisor térmico en el salón y en pocos minutos la estancia estará a la temperatura ideal. 

Desventajas de la calefacción eléctrica

Aunque cómoda y accesible, la calefacción eléctrica también tiene sus limitaciones, sobre todo cuando el consumo es intensivo o se vive en áreas frías: 

  • Mayor coste en consumo: la electricidad es, en general, más cara que el gas, por lo que su uso intensivo puede disparar la factura.
  • Menor eficiencia en frío extremo: en zonas muy frías, puede quedarse corta para calentar grandes espacios.

¿Qué método elegir?

No hay una única respuesta válida, puesto que todo depende de tus prioridades. En el caso de que busques una calefacción eficiente, de bajo consumo y con buen rendimiento, el gas natural puede ser tu aliado. En el caso de que valores la sostenibilidad, no quieras problemas de instalaciones o solo lo quieras para calentar alguna estancia, el sistema eléctrico puede ser la mejor opción, sobre todo si lo combinas con fuentes renovables. 

En definitiva, la elección entre calefacción de gas vs. eléctrica dependerá de tus necesidades concretas, del tipo de vivienda y de tu estilo de vida. Como hemos visto, ambos sistemas tienen puntos fuertes y débiles, así que debes elegir bien para que no repercuta ni en tu confort ni en tu factura. Si quieres información sobre las tarifas de ambos sistemas, estaremos encantados de ayudarte. ¡Contáctanos ya!

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Como detectar si tu caldera de gas esta fallando2
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Cómo detectar si tu caldera de gas está fallando

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¿Alguna vez has sentido que tu caldera de gas no calienta como antes o hace ruidos extraños? Aunque muchas veces esto se pasa por alto, es vital saber que una caldera en mal estado puede conllevar riesgos importantes en el hogar. Como expertos en el sector, en este artículo explicamos cuáles son los principales fallos en una caldera de gas, cuándo se recomienda reparar o cambiar el equipo y qué medidas se pueden tomar para prevenir averías futuras.

Señales y síntomas de que una caldera de gas puede estar fallando 

Antes de que una avería se convierta en graves problemas en la caldera, suele avisar. Para que no te coja de imprevisto, aquí te enumeramos las señales más comunes a las que debes estar atento. 

Ruidos extraños: golpes, silbidos o burbujeos

Si tu caldera emite sonidos inusuales, como golpes, silbidos parecidos al de una tetera hirviendo o burbujeos, es un claro indicio de alerta.  

Estos ruidos pueden deberse a aire que se ha acumulado en el sistema o a depósitos de cal que se han formado en el intercambiador de calor. Si es así, es fácil que pueda provocarse un sobrecalentamiento del agua y una circulación deficiente en tu aparato. ​

Pérdida de presión constante

Mantener la presión adecuada de 1,5 bar en las calderas es crucial para que el sistema de calefacción funcione de manera apropiada. Si percibes que la presión baja de forma regular, aunque vuelvas a llenar la caldera, puede indicar la presencia de fugas en las tuberías, radiadores o en el propio vaso de expansión del aparato. 

Fugas de agua visibles alrededor de la caldera

¿Hay un charco alrededor de la caldera? Este síntoma puede indicar que hay juntas deterioradas, válvulas defectuosas o, incluso, problemas asociados a la bomba de circulación. 

Si no corriges estas fugas, no solo afectarán a la eficiencia del funcionamiento del aparato, sino que pueden causar daños en la estructura de la vivienda. 

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Llama de color amarillento o naranja

Hoy en día, casi todas las calderas son estancas. Sin embargo, si tu caldera o calentador todavía funciona con llama visible, debes cerciorarte de que siempre tiene un color azul intenso. Esto significa que el aparato está en buen estado. 

No obstante, si observas que la llama es amarilla o naranja, será una señal de que la combustión es incompleta. Esto puede hacer que se generen emisiones peligrosas de monóxido de carbono y este gas, que es inodoro y altamente tóxico, representa un serio riesgo para la salud. 

Encendidos y apagados intermitentes

Si la caldera se enciende y apaga de manera irregular, podría deberse a diversos factores, como fallos en el termostato, sensores defectuosos o problemas en el sistema de seguridad. 

Esto, además de reducir la eficiencia energética, hace que los componentes internos se desgasten más deprisa. ​

Aumento inesperado en la factura de gas

En caso de que tus facturas tengan un aumento notable de gas y no hayas cambiado tus hábitos, puede deberse a muchas causas. Una de ellas es que tu caldera necesita más energía para ofrecer el mismo rendimiento. 

Otro motivo frecuente es una mala regulación de la temperatura porque el termostato esté dañado y funcione más tiempo del requerido. Del mismo modo, puede deberse a que haya problemas internos, como sensores defectuosos.  

¿Cuándo es necesario reparar o reemplazar una caldera de gas?

Está claro que cuando existen problemas en una caldera, es fácil tener la duda de si repararla o cambiarla. Todo depende de varios factores y a continuación analizamos las situaciones más comunes. 

Antigüedad superior a 10 años

Si tu caldera tiene más de una década, seguramente sea menos eficiente y más propensa a tener fallos. Esto deriva en un mayor consumo y, por tanto, facturas más altas. Asimismo, al no tener sistemas modernos de seguridad, se puede incrementar el riesgo de fugas o inestabilidad en el funcionamiento. Por ello, primeramente, te aconsejamos que tengas un mantenimiento de caldera anual. Seguidamente, te sugerimos que, si tu caldera tiene más de 10 años, la renueves. 

Reparaciones frecuentes y costosas

Si tu caldera tiene muchas averías y las reparaciones están haciendo que te gastes en cambiar piezas más dinero del que pensabas, es momento de evaluar si quieres seguir reparando o prefieres invertir en una nueva caldera. 

Para que puedas hacer cálculos, te recomendamos que sigas la regla general de considerar el cambio si el coste de las reparaciones anuales supera el 50 % del valor de una caldera nueva.  

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Riesgos de seguridad: fugas o emisiones tóxicas

La detección de fugas o emisiones de monóxido de carbono es una señal clara de peligro para la salud y la seguridad del hogar. En ese caso, deberás reemplazar el equipo de inmediato. 

Consejos para evitar averías costosas o peligrosas

Con el fin de prevenir problemas, garantizar el buen funcionamiento del aparato y aumentar su tiempo de vida útil, te sugerimos que sigas estos consejos prácticos:

  • Realiza mantenimiento de caldera anual con técnicos cualificados: una vez más recalcamos la relevancia de hacer una revisión profesional periódica para detectar y solucionar problemas antes de que se conviertan en averías graves. Igualmente, los técnicos limpiarán el conductor y los quemadores para mantener su rendimiento óptimo. 
  • Purga los radiadores regularmente: si eliminas el aire acumulado en los radiadores, podrás hacer que el circuito de calefacción distribuya de forma uniforme el calor y mejore la eficiencia del sistema. ​
  • Verifica la presión del sistema: recuerda revisar que la presión se mantenga en los niveles idóneos (1,5 bar) para que la caldera funcione adecuadamente. ​
  • Instala detectores de monóxido de carbono: estos dispositivos alertan sobre la presencia de este gas tóxico, con lo que tendrás una capa adicional de seguridad en el hogar.​

Además, si quieres asegurarte de que tu consumo de gas sea justo y eficiente, en Visalia ofrecemos tarifas de gas diseñadas para adaptarse a tu hogar y a tus hábitos de consumo.

En resumen, detectar a tiempo fallos en una caldera de gas es esencial para garantizar la seguridad y confort de tu hogar. Si has identificado alguna de las señales mencionadas o deseas prevenir futuras averías, asegúrate de contar con un buen servicio de mantenimiento y, sobre todo, con una tarifa energética que se adapte a tus necesidades. En Visalia, disponemos de planes competitivos pensados para que el gasto energético no sea un problema añadido. ¡Contáctanos!

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¿Qué electrodomésticos pueden conectarse al gas natural?

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¿Quieres ahorrar en tu factura de energía sin renunciar al confort de tu hogar? Cada vez hay más personas que se plantean cambiar algunos de sus aparatos eléctricos por electrodomésticos de gas natural, y no es casualidad. El precio de la luz cada vez está más alto y encontrar alternativas más eficientes se ha vuelto casi una necesidad. Sin embargo, no hablamos solo de cocinar, sino que el gas natural está presente en muchos más aparatos de los que imaginas, y puede marcar una gran diferencia a la hora de tener que pagar tu factura de energía. ¿Te gustaría saber cuáles son esos aparatos compatibles con gas y cuál te conviene según el tipo de casa que tienes? ¡Aquí te explicamos por qué pasarte al gas natural puede ser una decisión inteligente y rentable!

Electrodomésticos compatibles con gas natural

Tal y como hemos mencionado anteriormente, aunque al decir gas natural, de forma general, solemos pensar solo en la cocina o en la calefacción, la realidad es que hay muchos electrodomésticos compatibles con gas que pueden instalarse en casa y ayudarte a ahorrar mes tras mes. Lo mejor es que estos aparatos no solo consumen menos energía que los eléctricos, sino que además funcionan de maravilla y duran mucho más. Estos son algunos ejemplos de aparatos que funcionan con gas natural que podrías tener en casa:

  • Cocinas y hornos de gas: ideales si te gusta cocinar con precisión, ahorrar energía y tener calor al instante.
  • Calentadores de agua: Dicen adiós al termo eléctrico y hola a duchas calientes sin interrupciones, pues el gas es constante. 
  • Secadoras a gas: secan la ropa rápido y sin gastar tanta electricidad. Son estupendas para familias.
  • Lavadoras y lavavajillas bitérmicas: se benefician del agua caliente por gas y reducen el empleo de resistencias eléctricas.
  • Radiadores y estufas de gas: calientan las estancias en menos tiempo y de manera uniforme.
  • Aires acondicionados a gas: sí, también existen, y en casas grandes pueden ser una pasada en cuanto hablamos de ahorro. 
  • Chimeneas de gas: calor, ambiente acogedor y cero cenizas. Como ves, todo son ventajas.
  • Barbacoas y paelleros: fáciles de encender, sin humo y perfectos para los fines de semana en familia.

En el caso de que ya dispongas de una instalación de gas, podrás aprovecharla al máximo sin necesidad de hacer reformas grandes. En ese caso, solo tendrás que conectar los nuevos equipos compatibles y disfrutar de todas sus ventajas de forma inmediata.

Ventajas del gas natural frente a la electricidad

¿Todavía tienes dudas sobre si cambiarte a gas natural merece la pena? Vamos a explicarte las ventajas del gas vs a la electricidad. 

Eficiencia energética y ahorro en la factura

Los electrodomésticos de gas natural consumen menos. Esto de entrada hará que tu gasto mensual se reduzca. Por ejemplo, una secadora a gas puede reducir hasta un 40 % el consumo frente a una eléctrica. Lo mismo pasa con los calentadores y la calefacción.

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Comodidad y control del calor

¿Alguna vez has usado el gas natural en cocina? El fuego se prende al instante y eso te permite cocinar más rápido. Además, tienes la opción de regularlo con precisión para que se adapte a cada receta. Esto no solo mejorará el sabor de tus platos, sino que te permitirá ahorrar tiempo y energía.  

Por otra parte, en relación con la climatización, los sistemas de calefacción a gas también sobresalen por su rapidez y eficacia. De tal modo, calientan las estancias en menos tiempo y preservan una temperatura estable sin tirones de consumo eléctrico.

Fiabilidad y sostenibilidad

Cuando se producen cortes de luz, los aparatos eléctricos quedan inutilizables, pero con el gas, no. Además, es una de las alternativas más limpias dentro de los combustibles fósiles. 

Recomendaciones según el tamaño del hogar

No todas las casas usan lo mismo y eso se refleja en los electrodomésticos de gas natural. Escoger los apropiados según el espacio y el número de personas puede marcar una gran diferencia en el ahorro y el confort. A continuación, te compartimos una guía práctica para que sepas por dónde empezar. 

Para pisos pequeños (1-2 personas)

En casas de pocos metros cuadrados, hay que comenzar con los aparatos básicos. Una cocina de gas y un calentador instantáneo suelen ser suficientes para cocinar y ducharte sin depender de la electricidad. Su instalación es sencilla, y el cambio en la factura se nota desde el primer mes. 

Para viviendas familiares (3-4 personas)

Con más miembros en casa, también aumentan las necesidades energéticas. En este caso, puedes dar un paso más e incorporar una secadora a gas, un lavavajillas bitérmico y sistemas de calefacción por radiadores de gas. 

Para casas grandes o chalets

Si vives en gran superficie, puedes sacarle el máximo partido al gas natural con una instalación completa: calefacción central a gas, chimenea, aire acondicionado con bomba de gas y hasta barbacoas o paelleros exteriores. Al distribuir el consumo entre varios aparatos, la eficiencia aumenta, y el ahorro compensa la inversión inicial.

Elegir un buen distribuidor: precio justo y servicio de calidad

Ahora ya tienes claro que electrodomésticos de gas natural te ayudan a ahorrar, pero ojo, porque el ahorro real también depende de con quién contrates el suministro. Ahí es donde entra Visalia, ya que si te rodeas de profesionales que te guíen y se impliquen contigo, todo es más fácil. Nuestra empresa no solo te ofrece tarifas competitivas y sin sorpresas, sino que te acompañará desde el primer momento. 

Entonces, ¿merece la pena usar electrodomésticos de gas natural? ¡Claro que sí! Si buscas ahorrar, tener un hogar más eficiente y ganar en comodidad, por las razones que te hemos dado, serán tu mejor aliado. Recuerda que en Visalia estamos para ayudarte a dar el paso. Te asesoramos sin complicaciones, adaptamos la solución a tu vivienda y te explicamos todo desde el minuto uno. ¡Contáctanos y empieza a ahorrar desde ya!

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Cómo elegir una caldera de gas eficiente
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Cómo ahorrar en gas cuando no usas calefacción

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Aunque la calefacción esté apagada, es posible que te sigan llegando facturas de gas más altas de lo que deberían. En ese caso, es lógico que te surjan dudas de cómo puede ser si apenas utilizas el gas. La clave está en el término fijo de tu recibo y en los usos diarios que no se ven, pero suman. La buena noticia es que, si entiendes bien cómo funciona tu factura, revisas tu tarifa y aplicas unos cuantos trucos sencillos, podrás ahorrar gas en verano sin renunciar al confort. De todo ello hablaremos en este artículo. 

Factores que influyen en el consumo de gas en verano

Aunque a priori parezca que el consumo de gas en verano es imperceptible porque ya no se encienden los radiadores, debes tener en cuenta que hay elementos que siguen sumando euros a tu factura.

Impacto del término fijo en la factura de gas

El término fijo del gas es uno de los ‘grandes olvidados’. Este importe se paga todos los meses, independientemente de que haya o no consumo. Podríamos decir que es como una cuota que hay que pagar por tener el servicio activo. 

¿Cuál es el problema? Que, aunque no parezca un precio muy elevado, cuando baja el consumo, como ocurre en verano, este coste puede llegar a suponer más de la mitad del total de la factura.

Ahora bien, es importante que tengas en cuenta que no todas las compañías aplican el mismo fijo ni lo explican con la misma claridad. En Visalia, por ejemplo, apostamos por facturas claras y transparentes, para que tengas siempre el control de tu consumo y sepas cómo optimizarlo sin sorpresas.

Uso del gas en cocina, agua caliente y electrodomésticos

Aunque el mayor consumo se haga en invierno al poner los radiadores, en verano también se utiliza gas todos los días para ducharse, para fregar con agua caliente y para cocinar, si dispones de cocina de gas. Este consumo, conocido como consumo residual, hace que el contador siga en marcha día a día. Por eso es clave que sepas cómo reducir la factura de gas en verano de forma inteligente.

Opciones para ajustar la tarifa de gas en verano

¿Y si te dijéramos que puede que tu tarifa no sea la mejor para la época estival? En verano, puede que te convenga algo más flexible. Aquí te lo explicamos.

Tarifas sin permanencia y planes adaptados al consumo estacional

Existen tarifas de gas de verano que se adaptan al tipo de consumo real que tiene el consumidor, es decir, sin calefacción, con solo gas para cocinar o disponer de agua caliente sanitaria. 

Algunas compañías, como Visalia, ofrecemos tarifas que destacan por la flexibilidad, permitiendo adaptar el contrato según el consumo sin permanencias ni penalizaciones. Esto puede ser muy útil en verano, cuando muchas familias buscan ajustar su gasto sin ataduras. 

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Comparativa de tarifas según el perfil de consumo

No todas las personas gastan el mismo gas y, por eso, las tarifas tampoco son iguales para todo el mundo. Por ejemplo, si vives solo o apenas estás en casa, lo lógico es que elijas una tarifa con término fijo bajo, aunque el precio por kWh sea algo mayor. Sin embargo, si sois varios en casa y cocináis a diario, conviene algo más equilibrado.

Hacer una revisión de tu contrato actual y comparar con otras opciones te puede ayudar a reducir la factura de gas de forma inmediata. Por ejemplo, en Visalia disponemos de distintas tarifas adaptadas a cada perfil de consumo, para evitar pagar de más, sobre todo en épocas como el verano. Así, organizamos los precios en tramos según el consumo anual: 

  • RL.1: si solo usas gas para cocinar o ducharte.
  • RL.2: si además tienes calefacción.
  • RL.3: si tu gasto es alto durante todo el año.

Estrategias para reducir la factura de gas durante los meses cálidos

Una vez entendido el tema del término fijo, es el momento de centrarnos en la parte práctica. Para ello, te proponemos ciertos cambios sencillos que puedes aplicar desde ya para gastar menos gas en época estival.

Buenas prácticas en el uso del gas para cocinar

Aunque cocinar a gas no parezca un gran gasto, lo cierto es que el uso diario del fuego también suma en la factura. No obstante, con unos pequeños gestos puedes preparar tus platos igual de bien, pero, al cabo del mes, pueden traducirse en varios euros de ahorro. Aquí te ponemos algunos consejos fáciles de aplicar que marcan la diferencia:

  • Utiliza tapas en las ollas para conservar el calor y cocinar más rápido. Cuando cocinas con la olla tapada, el calor se mantiene dentro y los alimentos se hacen antes. Esto no solo te ahorra tiempo, sino también gas, ya que necesitas menos energía para llegar y mantener la temperatura de cocción.
  • Evita encender el fuego antes de tiempo. Puede que a veces lo mantengas encendido mientras aún estás picando ingredientes o preparando la sartén. Cada minuto cuenta, y si esperas a tener todo listo, cocinarás igual de bien y ahorrarás gas.
  • Aprovecha el calor residual apagando el fuego un par de minutos antes de acabar. Cuando apagas el gas, la olla o sartén sigue caliente durante un buen rato. Si cortas la llama justo antes de terminar la cocción, los alimentos se seguirán cocinando con ese calor acumulado, sin gastar más gas. ¡Este truco funciona genial en platos como arroz, pasta o guisos sencillos!

Optimización del calentador y del uso de agua caliente

La temperatura de la caldera se puede situar entre 40 °C y 55 °C. Aunque pueda parecer alta, recuerda que esa es la temperatura del agua al salir del calentador, no la que llega directamente a ti, pues siempre se mezcla con agua fría. En verano, lo ideal es dejarla en torno a los 40 °C, ya que no necesitarás tanta temperatura y así el aparato trabajará menos y consumirá menos gas. ¡Cuanto menos tenga que calentar, más fácil será ahorrar! Además:

  • Evita duchas largas.
  • Cierra el grifo mientras te enjabonas o friegas los platos.
  • Si puedes, emplea agua templada o fría en lavadoras o fregado.

Ahora que ya sabes que para reducir el consumo de gas en verano no tienes que hacer grandes sacrificios, sino revisar las condiciones de tu tarifa y mejorar algunos hábitos en casa. Si requieres ayuda para optimizar tu tarifa de gas, recuerda que en Visalia ofrecemos asesoramiento personalizado para analizar tu consumo real y recomendarte el plan que más te convenga según la temporada del año. ¡Contáctanos y empieza a ahorrar desde hoy!

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Cuánto gas consume la calefacción al mes
6 min de lectura

¿Cuánto gas consume una calefacción de gas natural al mes?

Gas

¿Te has preguntado cuánto gasta al mes enchufar radiadores de uso con gas natural? El consumo de calefacción de gas varía dependiendo de factores y es bueno conocerlos para tener tu gasto controlado en los meses fríos. En este artículo, analizamos cómo calcular el consumo de gas en climatización, cuáles son esos factores que influyen en el gasto y cómo optimizar su empleo. 

Consumo mensual promedio de una calefacción de gas natural

En España, el gas natural se mide en metros cúbicos para el consumo y en kilovatios hora para la facturación. Las compañías aplican un factor de conversión basado en el poder calorífico del gas, el cual puede variar ligeramente según la zona y la red de distribución. Esto significa que el importe final de la factura se calcula en función de la energía realmente utilizada, y no solo del volumen de gas consumido en metros cúbicos. Para una conversión aproximada, debes tener en cuenta que 1 m³ de gas natural equivale a unos 11 kWh de energía.

De forma general, un hogar medio en España consume entre 800 y 1200 m³ de gas natural al año, que supone entre 67 y 100 m³ al mes en invierno. Esto equivale aproximadamente a 8000 kWh anuales en calefacción, lo que se traduce en un consumo mensual promedio de 667 kWh. 

No obstante, estos datos pueden variar como veremos en el siguiente apartado. Por ejemplo, en el norte de España, el consumo puede aumentar hasta 150 m³ mensuales, mientras que en zonas más templadas puede reducirse a 50 m³ al mes. 

¿Cuanto gas consume una calefaccion de gas natural al mes 1

Factores que influyen en el consumo de gas natural

El consumo de calefacción de gas puede ser mayor o menor en función de: 

  • Tamaño y aislamiento de la vivienda: una casa grande y mal aislada necesita más energía para calentarse. 
  • Número de ocupantes en el hogar: no es lo mismo que vivan en una casa dos personas a que lo hagan siete u ocho.
  • Zona climática: las regiones frías requieren un mayor uso de calefacción.
  • Eficiencia de la caldera: una caldera moderna consume menos gas para producir el mismo calor que una antigua.
  • Hábito de consumo: dejar la calefacción encendida muchas horas o a una temperatura alta incrementará el gasto de gas de forma notable. 
  • Tipo de radiadores o suelo radiante: los sistemas de suelo radiante suelen ser más eficientes que los radiadores convencionales, pues requieren menos temperatura para calentar la vivienda.
  • Tarifas de gas contratadas: dependiendo de la compañía y la tarifa de gas elegida, el coste del consumo puede variar significativamente.

Cómo optimizar el uso de la calefacción para reducir costes

Si quieres una calefacción eficiente y no gastar de más, te recomendamos que sigas estos consejos:

Mejora el aislamiento

Un hogar bien aislado reduce la pérdida de calor y, por tanto, disminuye el gasto de gas al tener que enchufar menos tiempo los radiadores. Te aconsejamos que instales doble acristalamiento en tus ventanas y utilices burletes en las puertas para mantener la temperatura interior durante más tiempo sin necesidad de enchufar la calefacción. 

Mantén una temperatura adecuada

Te recomendamos mantener una temperatura que oscile entre 19 °C y 21 °C durante el día y de 16 °C por la noche. ¡Recuerda que cada grado extra puede aumentar el consumo de tu calefacción de gas hasta un 7 %!

Para evitar que el suelo y las paredes se enfríen demasiado deprisa, es aconsejable emplear alfombras y cortinas gruesas en invierno.

¿Cuanto gas consume una calefaccion de gas natural al mes 4

Usa termostatos programables

Estos productos regulan la temperatura según las horas del día que tú determines, con lo que reducen el consumo innecesario. Por ejemplo, si no hay nadie en tu vivienda hasta las 19h de la tarde, puedes programar el termostato para que se ponga en marcha la calefacción a una temperatura baja un par de horas antes de llegar, y que suba media hora antes de tu regreso. Esto hará que tu hogar esté totalmente climatizado, además de optimizar el uso de la calefacción.  

Realiza un mantenimiento regular de la caldera

Una caldera en buen estado es clave para beneficiarse de una calefacción eficiente. Lo ideal es llamar a una empresa profesional para que haga una revisión anual y se asegure de que funciona correctamente. 

De forma particular, puedes purgar los radiadores con frecuencia para que contribuyas a mejorar la eficiencia del sistema. 

Ventila de manera eficiente

Abrir las ventanas durante 5 o 10 minutos al día evita la acumulación de humedad sin enfriar en exceso la casa. Te aconsejamos que hagas esta acción a media mañana o al mediodía, cuando la temperatura exterior es más cálida. 

¿Cuanto gas consume una calefaccion de gas natural al mes 3

Aprovecha fuentes de calor naturales

Durante el día, es preferible que dejes las persianas y cortinas abiertas para que la luz del sol caliente la casa de modo natural. Por la noche, en cambio, debes cerrarlas para conservar el calor acumulado. 

Instala válvulas termostáticas en los radiadores

Las válvulas termostáticas permiten regular la temperatura de cada radiador de manera independiente. De esta forma, podrás mantener temperaturas más altas en las estancias que más utilices y reducir el gasto de gas en habitaciones menos frecuentadas.

Considera el uso de energía complementaria

Si tienes acceso a fuentes de energía renovable, como paneles solares térmicos, puedes aprovecharlos para calentar el agua sanitaria y hacer un considerable ahorro energético en climatización. 

Ejemplo de consumo real

Para que lo entiendas mejor, te pondremos un caso práctico. Vamos a considerar un hogar medio con una caldera de condensación y un consumo moderado:

  • Superficie: 100 m²
  • Ubicación: zona climática fría
  • Aislamiento: medio
  • Temperatura media interior: 20 °C
  • Consumo estimado: 100 m³/mes en invierno

Si este hogar mejorara su aislamiento y optimizara su empleo de la calefacción (bajando 1 °C el termostato, usando termostatos programables y realizando mantenimiento regular), podría disminuir su consumo a 75-80 m³/mes, lo que se traduciría en un ahorro energético del 20-25 %.

En conclusión, el consumo en calefacción de gas mensual depende de muchos factores, pero, si tienes en cuenta los consejos que te hemos dado en este artículo, lograrás que tu calefacción sea eficiente y reducirás tu factura a final de mes. Con opciones flexibles y precios competitivos, en Visalia ofrecemos planes de precios adaptados a las necesidades de cada hogar. ¡Contáctanos y pídenos más información!

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Cuánto consume la calefacción y cómo reducirlo
6 min de lectura

¿Cuánto consume la calefacción y cómo reducir su gasto?

Gas

Cuando llega el frío, mantener una temperatura agradable en casa es fundamental, pero puede suponer un incremento importante en la factura energética. Existen varios sistemas de climatización en el mercado y, dependiendo del que utilicemos y de cómo gestionemos su uso, el consumo de calefacción puede dispararse. Como expertos en el sector, en este artículo, vamos a analizar los diferentes tipos que hay en el mercado y los factores que influyen en su consumo. Además, daremos varios trucos para optimizar su funcionamiento.

Tipos de calefacción más usados y consumo energético

Existen diversos métodos para calentar una vivienda. A continuación, veremos los más empleados y su impacto en el consumo.

Calefacción eléctrica

Ciertos sistemas dependen completamente de la energía eléctrica para generar calor, como los radiadores eléctricos, los acumuladores térmicos y el suelo radiante eléctrico, por lo que su consumo puede ser elevado si no se gestionan adecuadamente. 

Por ejemplo, un radiador eléctrico de 2000 W que funciona cinco horas al día consume aproximadamente unos 10 kWh, traduciéndose en un gasto en calefacción considerable a fin de mes. Por otra parte, los acumuladores térmicos pueden rondar entre 8-12 kWh y el suelo radiante eléctrico, por ejemplo, en una vivienda de 100 m², puede oscilar entre 8 y 15 kWh, aunque en la práctica suele funcionar a intervalos y con regulación térmica. Por consiguiente, el consumo real diario se puede situar en torno a 5-10 kWh en un uso estándar.

Cuanto consume la calefaccion y como reducir su gasto2

Calefacción por gas

Las calderas de gas tienen un consumo que oscila entre 8 y 12 kWh, siempre dependiendo del modelo y del empleo que se le dé. Aunque puedes pensar que su consumo es similar al de algunos sistemas eléctricos, debes saber que el gas suele resultar más económico porque el precio del kWh de gas natural es inferior al de la electricidad. 

Dentro de este grupo de calefacción, las calderas de condensación destacan por ser más eficientes que las convencionales, ya que aprovechan el calor del vapor de agua generado en la combustión, lo que disminuye el consumo energético.

Calderas de biomasa y pellets

En caso de que estés buscando una opción sostenible, la biomasa puede ser una alternativa interesante. Su consumo promedio es de unos 2 kg de pellets por hora, lo que equivale aproximadamente a 9-10 kWh. 

Esto sitúa a este sistema en un rango similar al consumo de una caldera de gas o un sistema eléctrico potente, pero con la diferencia de que el precio de los pellets es muy inferior al del gas natural o la electricidad. 

Bomba de calor y aerotermia

El consumo en las bombas de calor tradicionales de aire-aire varía en función del aislamiento y el tamaño de la vivienda, pero suele oscilar entre 3 y 10 kWh eléctricos diarios en un uso medio.

Ahora bien, si buscas una solución eficiente y versátil, la aerotermia puede ser la mejor opción. Este sistema destaca por ser capaz de generar hasta 4 kWh de calor por cada 1 kWh de electricidad consumido. Esto significa que, si una caldera eléctrica consume 10 kWh, genera solo 10 kWh térmicos, pero con aerotermia, esos mismos 10 kWh eléctricos producen 40 kWh de calor.

Factores que influyen en el consumo energético

No solo el tipo de calefacción es determinante para saber cuánto consumirás en casa. Hay otros factores que pueden hacer que el gasto energético aumente o se reduzca notablemente. 

Cuanto consume la calefaccion y como reducir su gasto4

Ahorro en calefacción por aislamiento de la vivienda

Si tu vivienda está mal aislada, el calor se escapará y, por tanto, necesitarás emplear más calefacción para mantener una temperatura agradable. 

Por consiguiente, si quieres tener un ahorro en calefacción de hasta un 30 %, te recomendamos tener ventanas de doble acristalamiento para reducir las pérdidas térmicas. Asimismo, te sugerimos colocar burletes en puertas y ventanas para bloquear las corrientes de aire. 

Además, si aíslas las paredes y los techos, el calor se retendrá mejor en tu hogar, haciendo que el sistema de climatización trabaje de modo más eficiente y el consumo sea menor. 

La temperatura como factor para reducir el gasto en calefacción

La recomendación ideal es mantener la vivienda entre 19 ºC y 21 ºC durante el día y rebajarla a unos 16 ºC o 17 ºC por la noche para evitar un gasto excesivo. También es importante que apagues el sistema de climatización cuando no haya nadie en tu casa y que ventiles las habitaciones sin dejar las ventanas abiertas demasiado tiempo. De hecho, 10 minutos son suficientes para renovar el aire sin perder calor innecesariamente.

Estrategias para reducir el gasto en calefacción

Con el fin de que puedas minimizar el consumo energético y disminuir la factura, te aconsejamos aplicar las estrategias de optimización que te exponemos a continuación. 

En calefacción eléctrica

Debes ajustar la temperatura a un nivel óptimo. Además, la utilización de termostatos programables con radiadores eléctricos es idóneo para ajustar la temperatura según un horario personalizado. ¡Olvídate de tenerlos encendidos de manera constante!

Por otra parte, la clave para optimizar el uso de acumuladores térmicos es aprovechar las tarifas con discriminación horaria, cargando el calor durante las horas más económicas y liberándolo progresivamente a lo largo del día.

En lo referente al suelo radiante, es aconsejable combinarlo con un buen aislamiento térmico y que programes su empleo en las horas de menor coste energético. 

Cuanto consume la calefaccion y como reducir su gasto1

En calefacción por gas

Para optimizar el consumo de gas, es primordial efectuar mantenimientos periódicos de las calderas para asegurar que funcionan correctamente. Además, para ajustar la temperatura de cada estancia y evitar gastos innecesarios, aconsejamos usar termostatos inteligentes y válvulas termostáticas en los radiadores. 

En calderas de biomasa y pellets

Para disminuir costes, es preferible comprar los pellets fuera de temporada, ya que los precios suelen ser más bajos. También es esencial almacenar correctamente el combustible, evitando la humedad para garantizar su máxima eficiencia.

En bombas de calor y aerotermia

Como en otros sistemas, es fundamental ajustar el termostato a temperaturas recomendadas. Igualmente, deberás mantener los filtros y unidades exteriores limpios para mejorar la circulación del aire y la eficiencia energética del equipo. 

En conclusión, reducir el consumo de calefacción no significa pasar frío, sino hacer un uso inteligente de los recursos disponibles. Esperamos que la información de este artículo te sirva para elegir el mejor sistema de climatización y pongas en práctica los trucos que te hemos brindado. Si necesitas asesoramiento sobre qué tarifa poner, te animamos a contactar con nosotros.

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Gas fijo vs. variable: ¿Qué tarifa de gas elegir? · Visalia
5 min de lectura

Gas fijo vs. gas variable: ¿Cuál es la mejor opción para tu hogar?

Gas

Elegir una tarifa de gas adecuada para tu hogar puede ser un desafío, especialmente en un mercado energético que fluctúa constantemente. Las tarifas de gas fijo y variable ofrecen opciones distintas para adaptarse a diferentes tipos de consumidores, pero entender sus diferencias y cómo afectan a tu factura puede marcar una gran diferencia en tu presupuesto anual.

En este artículo, exploraremos qué caracteriza a cada tipo de tarifa, sus ventajas y desventajas, y cómo elegir la que mejor se adapte a tus necesidades. Ya sea que busques estabilidad en los precios o aprovechar oportunidades del mercado, aquí encontrarás la información necesaria para facilitar tu decisión.

¿Qué son las tarifas de gas fijo y variable?

Para comprender cuál es la tarifa de gas más adecuada para tu hogar, es esencial conocer cómo funcionan las opciones disponibles en el mercado: las tarifas de gas fijo y variable. A continuación, explicamos sus características principales.

Tarifa de gas fijo: estabilidad en los precios

La tarifa de gas fijo establece un precio constante por kilovatio hora (kWh) durante un período determinado, generalmente un año. Esto significa que, independientemente de las fluctuaciones del mercado energético, el coste por el gas consumido no cambiará.

Ventajas:

  • Estabilidad económica: Ideal para quienes prefieren evitar sorpresas en la factura mensual.
  • Previsibilidad: Facilita la planificación del presupuesto familiar, ya que el precio permanece constante incluso si hay aumentos en el mercado.

Inconvenientes:

  • En periodos de precios bajos, los usuarios no pueden beneficiarse de las reducciones del mercado.
  • A menudo, las tarifas fijas tienen un coste inicial ligeramente superior al de las variables, ya que incluyen un margen para cubrir posibles subidas de precio.

Gas fijo vs. variable: ¿Qué tarifa de gas elegir? · Visalia

Tarifa de gas variable: adaptada al mercado

La tarifa de gas variable, también conocida como tarifa indexada, fluctúa según los precios del mercado mayorista de energía. Esto implica que el precio del gas puede cambiar mes a mes, en función de la oferta y la demanda.

Ventajas:

  • Ahorro potencial: Durante periodos de precios bajos en el mercado, los usuarios pueden beneficiarse de facturas más económicas.
  • Transparencia: Permite observar cómo el mercado afecta directamente a los costes energéticos.

Inconvenientes:

  • Inestabilidad: Las subidas de precio inesperadas pueden generar facturas significativamente más altas.
  • Dificultad de planificación: Para quienes necesitan estabilidad en sus gastos, estas variaciones pueden ser un inconveniente.

Ejemplo práctico: impacto en la factura anual

Para ilustrar cómo estas tarifas pueden afectar tus gastos, imaginemos un hogar con un consumo anual promedio de 9.000 kWh:

  • Con tarifa de gas fijo: Si el precio acordado es de 0,06 €/kWh, la factura anual sería aproximadamente de 540 €. Este coste no cambiaría incluso si los precios del mercado suben.
  • Con tarifa de gas variable: Si el precio medio anual del mercado es de 0,05 €/kWh, el gasto sería de 450 €. Sin embargo, si durante el invierno el precio sube a 0,08 €/kWh, la factura podría superar los 600 € en ese periodo, incrementando el gasto anual total.

Este ejemplo refleja cómo la tarifa fija ofrece estabilidad y previsibilidad, mientras que la tarifa variable implica mayores riesgos

¿Qué tarifa de gas es mejor para tu hogar?

La elección entre una tarifa de gas fijo o variable depende en gran medida de las características de tu hogar, tus hábitos de consumo y tu tolerancia al riesgo en cuanto a cambios en el precio. A continuación, analizamos los factores clave y ofrecemos recomendaciones para diferentes tipos de usuarios.

Factores a considerar antes de elegir

  1. Consumo energético:
    Si tu consumo de gas es elevado, como en hogares con calefacción central o familias numerosas, una tarifa fija puede ofrecer mayor tranquilidad al evitar incrementos inesperados en las facturas durante el invierno. En cambio, si el consumo es bajo o estacional, una tarifa variable podría permitirte ahorrar en los meses de menor demanda.
  2. Estabilidad presupuestaria:
    Para quienes prefieren evitar sorpresas en el presupuesto mensual, la tarifa fija es la mejor opción. Por otro lado, si puedes asumir pequeñas variaciones y estás dispuesto a seguir las tendencias del mercado, una tarifa variable podría ser algo más rentable.
  3. Ubicación geográfica:
    En zonas con inviernos largos y fríos, donde el consumo de gas es intensivo durante meses, la tarifa fija protege de los picos de precios.

Gas fijo vs. variable: ¿Qué tarifa de gas elegir? · Visalia

Recomendaciones según el tipo de hogar

  • Familias numerosas:
    Una tarifa fija suele ser la mejor opción, ya que proporciona estabilidad en hogares con un consumo elevado y constante, especialmente durante el invierno.
  • Hogares pequeños o con bajo consumo:
    Si el uso del gas se limita a necesidades básicas, como el agua caliente y la cocina, una tarifa variable podría permitir aprovechar los precios bajos del mercado durante gran parte del año, pero debemos tener en cuenta el riesgo que pueden suponer las fluctuaciones del mercado.
  • Viviendas en zonas con alta dependencia del gas:
    En regiones donde el gas es el principal recurso para la calefacción, la tarifa fija asegura tranquilidad económica frente a posibles picos de precios durante los meses fríos.


Elegir entre una tarifa de gas fija o variable no es una decisión universal, sino una cuestión de analizar tus necesidades y hábitos. Si valoras la previsibilidad y prefieres no preocuparte por los vaivenes del mercado, una tarifa fija será tu mejor aliada. Sin embargo, si estás dispuesto a asumir cierto riesgo en busca de ahorro y seguir el mercado y sus fluctuaciones, una tarifa variable podría ajustarse mejor a tus expectativas. Lo más importante es entender tus prioridades y elegir una opción que te ofrezca tanto confort como control sobre tus finanzas.

 

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Mitos sobre cómo ahorrar gas en invierno
8 min de lectura

Mitos y realidad sobre cómo ahorrar gas en invierno

Gas

Cuando llega el invierno, el consumo de gas en el hogar se dispara, y con él, las dudas sobre cómo reducir la factura sin sacrificar el confort. En la búsqueda de soluciones es común encontrar consejos populares que prometen ahorrar gas, pero que en realidad pueden resultar ineficaces o incluso peligrosos. Por eso, es esencial saber distinguir entre los mitos y las prácticas que realmente funcionan.

En este artículo, desmentiremos algunos de los mitos más frecuentes sobre el ahorro de gas y te proporcionaremos consejos prácticos y seguros para optimizar tu consumo. Porque ahorrar gas en invierno no solo es posible, sino que también puede ser sencillo si se cuenta con la información adecuada.

Dejar la calefacción encendida todo el día a baja temperatura ahorra más gas

Es una de las creencias más extendidas y, sin embargo, está lejos de ser cierta. Muchas personas piensan que mantener la calefacción encendida a baja temperatura durante todo el día es más eficiente que apagarla y encenderla según sea necesario, pero esta práctica puede aumentar considerablemente el consumo de gas.

Verdad:

El sistema de calefacción trabaja constantemente para mantener una temperatura estable, lo que genera un gasto continuo, incluso cuando no se necesita calefacción. Lo ideal es programar el termostato para que la calefacción funcione solo en los momentos en los que estés en casa, ajustando la temperatura a 19-21°C durante el día y a unos 16-17°C por la noche. Además, el uso de termostatos inteligentes permite optimizar los horarios de encendido y apagado, adaptándose a tus rutinas y evitando desperdicios.

Consejo práctico: 

Aprovecha la programación horaria y ajusta las temperaturas según las necesidades reales de tu hogar. Esta estrategia puede ayudarte a ahorrar gas, pero también reduce las emisiones de CO₂ asociadas al consumo energético contribuyendo al cuidado del medio ambiente. Pequeños cambios en tus hábitos pueden marcar la diferencia, tanto en tu factura como en la sostenibilidad del planeta.

3 Mitos y realidad sobre como ahorrar gas en invierno

Si tengo calefacción central, no puedo instalar métodos de ahorro

Es un mito frecuente pensar que los hogares con calefacción central están condenados a un consumo energético ineficiente y sin opciones de control. 

Verdad:

Incluso en sistemas de calefacción central, es posible implementar soluciones como la instalación de válvulas termostáticas en los radiadores. Estas válvulas permiten regular el flujo de agua caliente que circula por cada radiador, ajustando así la temperatura en cada estancia según las necesidades específicas de los usuarios. Esto no solo aumenta el confort al permitir controlar mejor la temperatura, sino que también contribuye a un ahorro energético significativo.

Es importante tener en cuenta que la instalación de válvulas termostáticas debe realizarse de manera selectiva y bajo supervisión profesional. Esto garantiza que el sistema funcione correctamente y se eviten problemas como la falta de circulación en la caldera si todos los radiadores estuvieran cerrados al mismo tiempo.

Consejo práctico: 

Consulta con un técnico especializado para evaluar la viabilidad de instalar válvulas termostáticas en tu sistema de calefacción central. Además, recuerda que este artículo incluye más adelante otras medidas de ahorro que no dependen del sistema de calefacción instalado, sino de cómo optimices el uso y la adecuación del entorno en tu hogar.

De este modo, aunque no puedas controlar directamente la calefacción central, aún puedes aplicar estrategias efectivas para reducir el consumo y mantener un hogar cálido y eficiente durante el invierno.

Sellar las rejillas de ventilación mejora el ahorro energético

En algunos hogares, especialmente aquellos con sistemas antiguos de calefacción o calentadores de gas, las rejillas de ventilación son esenciales para garantizar la seguridad y evitar la acumulación de gases peligrosos. Sin embargo, en viviendas modernas con calderas estancas, esta afirmación no se aplica porque estos sistemas no necesitan rejillas de ventilación para su funcionamiento.

Verdad:

Si tu vivienda dispone de una caldera estanca, no será necesario preocuparse por rejillas de ventilación relacionadas con el sistema de calefacción, ya que este tipo de calderas toma y expulsa el aire directamente desde el exterior de forma segura. Sin embargo, para quienes utilizan sistemas más antiguos, es fundamental no bloquear las rejillas de ventilación, ya que garantizan la correcta circulación del aire y previenen problemas graves como la acumulación de monóxido de carbono.

En cualquier caso, el aislamiento térmico eficiente sigue siendo clave para reducir el consumo energético. En lugar de sellar rejillas que puedan ser necesarias por otras razones (como la ventilación natural del hogar), lo mejor es centrar los esfuerzos en reforzar puntos clave como puertas, ventanas o techos.

Consejo práctico:

  • Para viviendas con calderas modernas: Asegúrate de que tu sistema está correctamente instalado y mantenido. Optimiza el aislamiento térmico en otras áreas del hogar.
  • Para viviendas con sistemas más antiguos: Nunca bloquees las rejillas de ventilación necesarias para la seguridad y opta por soluciones como cortinas térmicas o burletes para puertas y ventanas para mejorar el confort sin riesgos.

3 Mitos y realidad sobre como ahorrar gas en invierno 4

Un termostato más alto calentará la casa más rápido

Cuando el frío aprieta, es común pensar que subir el termostato a temperaturas altas hará que la casa se caliente más rápido. Sin embargo, esta creencia es errónea y puede resultar en un consumo innecesario de gas.

Verdad:

El funcionamiento de la calefacción no depende de la temperatura marcada en el termostato, sino de la capacidad del sistema y la diferencia entre la temperatura interior y exterior. Subir el termostato a una temperatura excesiva solo hará que el sistema funcione más tiempo para llegar a esa temperatura, aumentando el gasto energético sin mejorar la rapidez del calentamiento.

Para un confort térmico eficiente, se recomienda mantener una temperatura constante entre 19-21°C durante el día y bajarla a 16-17°C por la noche. Este rango no solo garantiza bienestar, sino que también ayuda a mantener un consumo energético equilibrado.

Consejo práctico: 

Instala un termostato programable o inteligente que regule la temperatura automáticamente según las franjas horarias y el uso de cada estancia. Así evitarás derroches y te asegurarás de que el sistema funcione de forma óptima.

Métodos de ahorro que sí funcionan

Aunque los mitos pueden llevarnos por el camino equivocado, existen estrategias comprobadas para optimizar el consumo de gas y mantener el hogar cálido durante el invierno. Aquí te compartimos algunos métodos que realmente funcionan:

Revisión y mantenimiento del sistema de calefacción

Un sistema bien mantenido es más eficiente y consume menos energía. Limpiar regularmente los radiadores, purgarlos cuando acumulen aire y realizar una revisión anual de la caldera son prácticas esenciales para garantizar un funcionamiento óptimo y seguro.

En cuanto a los radiadores, se recomienda purgarlos al menos una vez al año, preferiblemente antes del inicio de la temporada de calefacción, aproximadamente en otoño. Este procedimiento elimina el aire acumulado que puede dificultar la correcta circulación del agua caliente, mejorando la eficiencia del sistema. Además, si notas ruidos como gorgoteos o que la parte superior del radiador está más fría que la inferior, es un indicativo de que es necesario realizar un purgado adicional.

Una caldera en buen estado puede reducir el consumo energético hasta un 15%, y un sistema de radiadores purgado garantiza una distribución uniforme del calor, maximizando el confort en el hogar y minimizando el gasto energético.

3 Mitos y realidad sobre como ahorrar gas en invierno 3

Aislamiento térmico del hogar

Un hogar bien aislado conserva mejor el calor, lo que permite usar menos la calefacción. Instalar burletes en puertas y ventanas, colocar cortinas gruesas y añadir alfombras en los suelos ayuda a minimizar las fugas de calor. Si el presupuesto lo permite, considera el aislamiento de paredes o techos, ya que el 25-30% del calor se pierde a través de estas superficies.

Uso estratégico de la calefacción

Cerrar las habitaciones que no se utilizan y aprovechar el calor natural del sol durante el día son formas sencillas de optimizar el uso de la calefacción. Además, ventila tu casa durante 10 minutos en las horas más cálidas del día para renovar el aire sin enfriar en exceso el ambiente.

Simplifica y ahorra unificando tus servicios

Controlar el consumo no siempre es suficiente para evitar sorpresas en las facturas de gas, especialmente con las fluctuaciones de precio en invierno. Una solución eficaz para mejorar la previsión de gastos y aumentar la comodidad es integrar todos los suministros en un mismo servicio o recibo.

En este contexto, el Pack Ahorro de Visalia es una herramienta clave para las familias que buscan simplificar sus pagos y optimizar su economía doméstica. Este servicio permite agrupar luz, gas, fibra y móvil en un único recibo mensual personalizable, eliminando sorpresas y ajustándose a las necesidades reales de tu hogar.

Beneficios del Pack Ahorro de Visalia:

  • Ahorro significativo: Reduce hasta 400 euros al año al unificar los suministros.
  • Gestión simplificada: Una sola factura para todos los servicios esenciales.
  • Transparencia y control: Personaliza tu tarifa para incluir solo lo que realmente necesitas.

Una opción perfecta para quienes buscan tranquilidad, bienestar, eficiencia y previsibilidad en sus gastos.

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