Luz

Filtros
Aire acondicionado vs ventilador cuál ahorra más

Aire acondicionado o ventilador: qué consume menos energía

Luz

¿Estás pensando en cómo mantener tu casa fresca este verano sin que se dispare tu factura de la luz? Si te has hecho la clásica pregunta de si es mejor usar aire acondicionado o ventilador, has llegado al lugar indicado. En este artículo te explicamos cuál consume más, cuál enfría mejor, cuál se adapta mejor a tu casa y, lo más importante, cómo puedes ahorrar en ambos casos sin renunciar al confort. En Visalia, sabemos de eficiencia energética, y por eso te damos las claves para que tomes la mejor decisión según tus necesidades.

Comparativa de consumo energético

Elegir entre usar un ventilador o poner el aire acondicionado no solo trata de comodidad, sino de gasto. Ahí es donde muchos usuarios se sorprenden, pues las diferencias de consumo son bastante grandes. 

¿Cuánto consume un ventilador?

El consumo de un ventilador es, en general, bastante bajo. Un ventilador de techo puede gastar entre 30 y 60 W por hora, mientras que uno de pie o de escritorio ronda los 70 a 120 W. Ambos sistemas son económicos, pues este consumo significa que, si lo usas unas 8 horas al día durante una semana, apenas gastarás entre 0,30 € y 0,80 € de consumo diario.  

Como ves, un ventilador es una opción muy eficiente para climas templados o para quienes no soportan bien el aire directo del aire acondicionado.

¿Y el aire acondicionado?

En cambio, el gasto energético del aire acondicionado es mucho mayor. Un equipo tipo split de uso doméstico consume alrededor de 1000 W por hora, lo que se traduce en unos 1,60 € diarios si lo empleas 8 horas. Si tienes varios aparatos en distintas estancias, habrá que incrementar el gasto, como es lógico. 

Además, si hablamos de modelos antiguos o sin tecnología inverter, ese consumo puede duplicarse. Como ves, ¡el aire acondicionado puede gastar hasta 15 veces más que un ventilador!

Capacidad de enfriamiento y sensación térmica

Está claro el tema del consumo, pero también hay que pensar en qué aparato consigue enfriar mejor tu casa y darte una sensación real de frescor para que te sientas a gusto y no pases calor. 

El ventilador: aire en movimiento

El ventilador no enfría el aire, simplemente lo mueve. Esto genera una sensación térmica más baja (como de 4 o 5 grados menos), pero la temperatura real no cambia. Por eso funciona muy bien cuando el calor no es extremo y hay buena ventilación natural.

Por ejemplo, si en casa tienes 28 ºC, con el ventilador sentirás que estás a 24 ºC, pero solo mientras esté encendido y justo frente a él. Si la temperatura supera los 35 ºC, su efecto es muy limitado, prácticamente nulo.

aire acondicionado

El aire acondicionado: clima controlado

El aire acondicionado sí baja la temperatura real de la estancia. Está pensado para espacios cerrados, incluso sin ventilación, y es capaz de mantener la habitación entre 24 y 27 ºC de forma constante, sin importar la temperatura que haga en el exterior. Además, reduce la humedad, lo que también aporta confort.

Es ideal para olas de calor, zonas húmedas o cuando se necesita un enfriamiento rápido y duradero. Eso sí, debes mantener puertas y ventanas cerradas (siempre dejando una rendija) y controlar bien la temperatura para no disparar el consumo.

¿Cuándo conviene usar ventiladores y cuándo aire acondicionado?

El quid de la cuestión no es elegir un ganador, sin más. En muchos casos, la mejor decisión es usar uno u otro según la situación o incluso combinarlos.

¿Qué sistema elegir según tu situación?

El ventilador es ideal si vives en una zona de clima seco o templado, donde las temperaturas no suelen superar los 26 o 27 ºC. Es perfecto si buscas una alternativa económica, sostenible y solo necesitas refrescarte durante un rato. Por ejemplo, es ideal si solo lo enciendes al final del día o por la noche.

El aire acondicionado, en cambio, resulta imprescindible si vives en zonas con alta humedad o con temperaturas elevadas durante varias horas al día. No obstante, si puedes combinar ambos aparatos inteligentemente, mucho mejor. 

Una estrategia eficaz es enfriar la habitación con el aire acondicionado y luego mantener esa frescura encendiendo el ventilador. De este modo, disminuyes el tiempo utilizado del compresor, el ambiente se mantiene fresco y tu consumo eléctrico bajará notablemente.

Cómo reducir el gasto con cada sistema

No se trata solo de elegir bien, sino de usarlos con inteligencia. En Visalia nos preocupamos por el consumo de los usuarios. Por eso te animamos a poner en práctica algunos consejos fáciles y efectivos.

Trucos para ahorrar con el ventilador

El ventilador es eficiente, pero también puede optimizarse aún más. Aquí van algunos consejos:

  • Apágalo si no estás en la habitación, pues ya sabes que no enfría el ambiente.
  • Usa temporizadores para evitar dejarlo encendido toda la noche.
  • Limpia las aspas con frecuencia para mantener su eficacia.
  • Si es de techo, ponlo en modo inverso en invierno. Así, ayudarás a distribuir el aire caliente hacia abajo.

Trucos para ahorrar con el aire acondicionado

Emplear bien el aire acondicionado marca la diferencia en la factura. Estos consejos te ayudarán a ahorrar consumo y, por tanto, a reducir tu factura o evitar sorpresas inesperadas:

  • Ajusta la temperatura entre 24 y 26 ºC. 
  • Usa el modo «dry» o «eco» en los días con humedad. De este modo, consumirás menos y mejorarás el confort.
  • Limpia los filtros cada mes: mejora el rendimiento y reduce el gasto.
  • Baja persianas y utiliza toldos en las horas de más calor.
  • Evita encenderlo con las ventanas abiertas o encenderlo y apagarlo cada poco tiempo.

Ahora ya sabes que no se trata de saber si es más eficiente el aire acondicionado o el ventilador, sino que depende de tus necesidades, tu tipo de vivienda y el clima donde vives. Igualmente, influye el tipo de tarifa que tengas contratada. Te animamos a entrar en nuestra web para que consultes las tarifas energéticas que tenemos disponibles en Visalia. Además, contamos con un servicio de atención al cliente personalizado para resolver todas tus dudas. ¡Entra ahora!

Leer más

Orientación de la casa y gasto eléctrico

Cómo influye la orientación de tu casa en el gasto eléctrico

Luz

¿Te has parado a pensar cómo puede la orientación solar de tu vivienda hacer que pases de pagar facturas de luz desorbitadas a ahorrar cada mes? La dirección en la que están orientadas las ventanas y paredes de tu casa influye directamente en la cantidad de luz natural que hay en el hogar, el calor que recibes y, por tanto, en el gasto de calefacción o aire acondicionado. Nuestro objetivo es explicarte cómo combinar orientación de casa y gasto energético para equilibrar tus facturas. 

Cómo influye la orientación solar en el gasto energético

La orientación solar de tu vivienda es la responsable de dejar entrar más o menos cantidad de luz natural a las viviendas. En consecuencia, hace que se tenga la necesidad de usar más o menos la calefacción y el aire acondicionado.   Cuanta más iluminación natural en casa aproveches durante el día, menos tendrás que encender las luces artificiales. Además, una buena orientación permite que tu hogar se mantenga cálido en invierno y fresco en verano, ayudando a conseguir un importante ahorro energético en el hogar Así, una vivienda orientada al sur, por ejemplo, recibirá más horas de sol directo en invierno. Esto ayudará a calentar los espacios de manera natural y disminuirá la necesidad de poner la calefacción. En cambio, una orientación oeste puede acumular calor por la tarde, aumentando la temperatura en verano y provocando un mayor gasto en aire acondicionado.  Analizar la orientación de cada estancia te permitirá redistribuir los usos de las habitaciones y aplicar medidas preventivas como toldos, cortinas o aislantes para aprovechar mejor la luz y el calor del sol. El objetivo es claro y no es otro que lograr un hogar más confortable y eficiente durante todo el año. Por otra parte, hay ciertos conceptos interesantes, como la inercia térmica, que ayudan a retener el calor del sol en invierno y a mantener el aire fresco en verano. Por ejemplo, muros gruesos en orientación sur almacenan calor durante el día y lo liberan por la noche.

Ventajas y desventajas de cada orientación y qué hacer al respecto

¿Sabías que la orientación solar de tu casa puede ser tu mejor aliada o tu peor enemiga para mantener el confort y ahorrar energía? Aquí te explicamos cada caso con claridad:

  • Orientación sur o sureste: ofrece abundante luz y calor natural en invierno, reduciendo el uso de calefacción. Eso sí, en verano necesitarás toldos o persianas para evitar que tu casa se convierta en un horno.
  • Orientación este: regala luz suave por las mañanas y mantiene frescor por la tarde, perfecta para dormitorios donde disfrutarás de un despertar con luz natural sin calentar demasiado la casa.
  • Orientación oeste: acumula calor al final del día, algo útil en invierno para calentar la casa al llegar, pero en verano dispara el uso del aire acondicionado si no se controla con protecciones solares.
  • Orientación norte: la más fresca y con menos luz, ideal para trasteros, baños o lavaderos. Eso sí, prepara un buen aislamiento para que el frío no dispare tu gasto en calefacción.

orientacion casa luz

Recomendaciones prácticas para mejorar el ahorro energético

¿Te gustaría ahorrar en tus facturas mientras haces tu casa más cómoda? Aquí te damos ideas fáciles y adaptadas a tu situación para que le saques el máximo partido a la orientación solar de tu vivienda, tanto si vas a construirla como si ya está levantada. 

Si vas a construir o hacer una reforma integral

¿Estás diseñando tu futura casa o pensando en una reforma a lo grande? En ese caso, es el mejor momento para planificar bien y aprovechar cada rayo de sol. Te aconsejamos:

  • Colocar salón y dormitorios principales al sur o sureste: así despertarás con luz natural, calentarás tu casa gratis en invierno y reducirás tu factura de calefacción sin esfuerzo.
  • Poner cocina, baños y zonas de servicio al norte: mantener estas estancias en la parte más fresca de la casa evitará que tu hogar se convierta en un horno en verano.
  • Diseñar aleros y balcones que bloqueen el sol del verano, pero dejen entrar el cálido sol de invierno. ¡Así tendrás el mejor confort todo el año!
  • Usar materiales con alta inercia térmica, como ladrillo o piedra, para que tu casa guarde el calor en invierno y el frescor en verano.

Si tu casa ya está construida

¿Tu casa ya está hecha y crees que no puedes hacer nada? ¡Nada más lejos de la realidad! Aquí van soluciones fáciles para mejorar el confort y el ahorro energético sin grandes obras:

  • Pon toldos, persianas y lamas para controlar la entrada de luz y calor: son económicos y evitan que tu aire acondicionado se dispare.
  • Cambia tus viejas ventanas por unas con doble acristalamiento y rotura de puente térmico: sentirás la diferencia desde el primer día.
  • Mejora el aislamiento de paredes, techos y suelos para mantener el calor en invierno y el frescor en verano. ¡Así tendrás menos gasto y más confort!
  • Usa la ventilación cruzada: abre ventanas enfrentadas para crear una corriente de aire que refresque tu casa sin gastar ni un euro.
  • Si tienes jardín, planta árboles de hoja caduca, como moreras, al sur: te darán sombra cuando más la necesitas y dejarán pasar el sol en invierno para calentar tu hogar. Asimismo, las pérgolas con plantas trepadoras de hoja caduca son también una solución idónea. 

Qué hacer si tu vivienda ya está construida y no tiene la orientación ideal

Además de seguir las indicaciones del apartado anterior, existen soluciones prácticas para mejorar el confort y reducir el gasto energético sin hacer obras complicadas ni gastar una fortuna. Por ejemplo, si tu salón recibe demasiado sol por la tarde y se convierte en un horno, puedes instalar películas solares adhesivas en los cristales: reducen hasta un 80 % la entrada de calor y seguirán dejando pasar la luz, pues no cambian el aspecto de tus ventanas. Si notas que en invierno tus habitaciones pierden el calor rápidamente, puedes probar a colocar burletes y selladores en puertas y ventanas para evitar corrientes de aire y mantener la temperatura estable. Como ves, la orientación solar en la vivienda y el gasto energético se pueden unir para transformar tu casa en un lugar más cómodo, eficiente y respetuoso con el medio ambiente. En Visalia, sabemos que cada hogar es único, por eso estamos listos para ayudarte a analizar tu situación y proponerte soluciones a medida. ¡Contáctanos hoy mismo y descubre todo lo que podemos hacer por ti y por tu casa!

Además de aprovechar la luz natural para reducir el consumo, elegir una tarifa eléctrica adecuada puede marcar una gran diferencia en tu factura. Con la tarifa de 3 periodos, puedes ajustar tus hábitos de uso según las horas más económicas del día, optimizando aún más el ahorro que obtienes gracias a la orientación eficiente de tu casa.

Leer más

Cómo mantener la casa fresca sin aire acondicionado

Trucos para mantener tu casa fresca sin usar aire acondicionado

Luz

¿Quieres eliminar el calor de tu vivienda, pero no te gusta tener el aire acondicionado encendido a todas horas? Enfriar tu casa de forma natural es posible si aplicas los trucos adecuados. En este artículo te decimos cuáles son los que mejor funcionan.

¿Se puede mantener una casa fresca sin aire acondicionado?

El hogar se puede mantener fresco sin necesidad de tener las máquinas de aire encendidas todo el día gracias a ciertas alternativas que son baratas, sostenibles y que realmente ayudan a reducir la temperatura interior en verano. Lo mejor de todo es que no tendrás que hacer reformas ni grandes inversiones para conseguir que la sensación térmica baje varios grados. 

Por supuesto, cada vivienda es distinta, pero hay trucos que funcionan bien tanto en pisos pequeños como en chalets. El objetivo es impedir que el calor entre y, si ya está dentro, sacarlo cuanto antes. 

¿Qué trucos y hábitos te ayudan a enfriar tu casa en verano?

Aquí te dejamos una selección de trucos y hábitos que puedes aplicar desde hoy mismo para mantener tu hogar fresco, reducir el calor y, de paso, ahorrar en tu factura.

Bloquea el calor antes de que entre

El primer paso para enfriar tu hogar sin aire acondicionado es evitar que el calor entre. Parece obvio, pero muchas veces dejamos subir la temperatura interior sin darnos cuenta y eso hace que luego sea muy difícil estabilizar una temperatura cómoda de 24 o 25 ºC.

Para ello, te aconsejamos que bajes las persianas durante el día, especialmente en las horas centrales, de 12 h a 17 h, aunque siempre dependerá de la orientación de tu vivienda. Por ejemplo, si el sol te da por las tardes en las habitaciones, es preferible que mantengas durante la mañana las ventanas abiertas y a la tarde bajes las persianas hasta que se esconda el sol. Si tus persianas son blancas o metalizadas, mejor, ya que reflejan más el sol. Si, además, quieres duplicar el efecto, puedes acompañarlas de cortinas gruesas o térmicas. 

También puedes instalar toldos, estores exteriores o incluso láminas solares adhesivas en los cristales. Por ejemplo, un toldo en un balcón puede reducir hasta un 30 % la entrada de calor. Si vives en un ático, este truco es vital.

Ventilación cruzada inteligente

La ventilación cruzada es una de las mejores alternativas al aire acondicionado. Consiste en abrir ventanas opuestas para generar una agradable corriente de aire natural. Lo ideal es hacerlo por la noche o a primera hora de la mañana, cuando el aire exterior está más fresco.

En Visalia pensamos en la satisfacción de nuestros clientes, así que toma nota de este truco adicional: coloca un ventilador apuntando hacia fuera en una de las ventanas para expulsar el aire caliente, y otro hacia dentro por el lado opuesto. Así climatizarás la estancia de forma rápida. 

Ventiladores con hielo 

Puedes hacer que refresquen más si pones delante de ellos hielo o una botella de agua congelada. Puedes apoyarlos en una silla o mesa baja para que pase el aire por ellos y se enfríe el ambiente. 

Este sistema casero de refrescar una casa sin aire acondicionado se basa en la refrigeración por evaporación, una técnica muy usada en climas secos. ¡Y apenas cuesta nada!

Textiles que ayudan a enfriar el hogar

Los tejidos también influyen en la temperatura. Te animamos a poner sábanas de lino o algodón, ya que transpiran mejor y harán que las noches sean menos calurosas. A su vez, es crucial que evites los colores oscuros en sofás, cojines o cortinas, ya que absorben más calor. 

Si puedes, retira alfombras gruesas o de pelo largo durante el verano. Igualmente, da muy buenos resultados poner fundas de cojín de lino y usar colchas ligeras en tonos claros.

Fregar con agua fría y colocar plantas

Pasa la fregona con agua fría al atardecer. De este modo, refrescarás el suelo y bajarás la temperatura general de la casa.

¿Te gustan las plantas? Algunas, como los helechos o los potos, también ayudan a enfriar el hogar en verano. Además, decoran y purifican el aire. Para que puedas aprovechar su efecto totalmente, lo mejor es que las coloques cerca de las ventanas. 

Enfriadores evaporativos: alternativa sencilla y económica

Si no quieres usar aire acondicionado, pero necesitas un plus de frescor, los enfriadores evaporativos son idóneos. Aunque a veces se confunden con los humidificadores, no son lo mismo. Mientras que el humidificador solo añade humedad al ambiente, el enfriador evaporativo está diseñado para reducir la temperatura del aire mediante un sistema de ventilación con agua. Aunque ambos aportan frescor, su objetivo y función son distintos.

 

Funcionan con agua y electricidad, consumen muy poco y pueden bajar la temperatura de una estancia pequeña. Son especialmente útiles en zonas secas y tienen un precio mucho más bajo que un sistema de climatización tradicional. Además, algunos modelos permiten, al igual que los ventiladores, colocar hielo para aumentar su eficacia.

Hábitos diarios que ayudan a mantener la casa fresca

Además de los trucos citados, es bueno que tomes la rutina de incorporar hábitos sencillos, como el de apagar los aparatos en standby. Esto se debe a que muchos aparatos, como televisores u ordenadores, siguen consumiendo energía porque se quedan en modo reposo y no se apagan del todo. 

Este consumo fantasma se acumula y genera calor innecesario, además de subir la factura. Por eso es importante que desconectes los aparatos en standby. Desenchufarlos o usar regletas con interruptor puede ayudarte a ahorrar y reducir el calor que generan.

Por otra parte, también es aconsejable que apagues luces innecesarias e intentes cocinar de noche o con microondas, pues genera menos calor que hacerlo en gas o con vitro. Asimismo, debes hidratarte bien y utilizar ropa ligera para ayudar a rebajar el calor. ¡Cuanto más reduzcas la generación de calor del interior, menos tendrás que combatirlo!

Como ves, enfriar una casa sin aire acondicionado es totalmente posible. Solo necesitas conocer los trucos adecuados y aplicarlos con sentido común. Y si de verdad quieres notar la diferencia, te recomendamos que revises también tu tarifa de luz. En Visalia tenemos diferentes opciones para que elijas la que se adapte a tu consumo. ¡Haz clic aquí, elige tu tarifa y empieza a ahorrar energía en casa desde ya!

Leer más

Electrodomésticos que más consumen en verano

Qué electrodomésticos consumen más en verano y cómo gestionarlos

Luz

¿Tienes la sensación de que cada verano tu factura de la luz se dispara sin explicación? No eres el único. Con el calor, es lógico pasar más tiempo en casa y que algunos aparatos trabajen el doble. El problema es que, si no prestas atención, el consumo eléctrico se te puede ir de las manos. En Visalia trabajamos cada día para que los usuarios paguen únicamente por lo que consumen. Por eso, en este artículo, te explicaremos cuáles son los electrodomésticos que más consumen en época estival, y te diremos qué puedes hacer para ahorrar energía en verano sin renunciar al confort. 

¿Cuáles son los electrodomésticos que más consumen en verano?

Cuando hablamos del consumo energético de los electrodomésticos, hay que tener claro que no todos se comportan igual, y mucho menos con las altas temperaturas. Sobre todo en verano, algunos de ellos disparan su gasto. Te contamos cuáles son.

Frigorífico y congelador

Estos dos aparatos encabezan la lista, pues funcionan sin parar las 24 horas del día, y, con el calor, necesitan trabajar más para mantener su temperatura interna. De hecho, pueden suponer hasta un 30 % del consumo eléctrico del hogar en verano.

Aire acondicionado

Es el salvavidas de muchas casas, pero también el culpable de que las facturas suban en los meses de verano. Puede representar otro 30 % del gasto, sobre todo si se usa sin control o a temperaturas muy bajas. 

Lavadora y lavavajillas

Entre las vacaciones y el calor, se utilizan con más frecuencia, y es fácil aumentar el uso de estos electrodomésticos, La lavadora se usa más porque hay cambios de ropa más a menudo por el calor, el sudor o porque se pasa más tiempo fuera o en la playa. Del mismo modo, el lavavajillas se pone más veces porque se cocina más en casa, hay más comidas familiares y más platos que limpiar. 

Televisión, ordenadores y videoconsolas

Pasan desapercibidos, pero al estar más tiempo en casa por el calor o por las vacaciones, los utilizamos más para ver series, películas o simplemente entretenernos. Eso hace que suba el consumo estival. 

Termo eléctrico y bomba de piscina

El termo eléctrico puede disparar su consumo en verano si no está bien regulado o si se dan duchas largas y frecuentes para refrescarse. Además, muchas personas reciben visitas o tienen a los niños en casa todo el día, lo que implica más consumo de agua caliente. 

¿Tienes piscina en casa? Entonces debes contar con el gasto en verano de la bomba de la piscina. Debe funcionar varias horas al día para mantener el agua en condiciones, y eso supone un gasto eléctrico constante durante toda la temporada.

Cómo hacer un uso eficiente de los electrodomésticos

Con pequeños gestos puedes reducir el consumo eléctrico en casa sin perder calidad de vida. Aquí te dejamos algunos consejos clave para que hagas un uso eficiente de los electrodomésticos.

Regula bien el aire acondicionado

Se recomienda poner el aire acondicionado entre 24 y 26 ºC, pues ese rango hará que la estancia esté climatizada y se sienta un ambiente agradable. Por cada grado que bajes, el aparato puede consumir hasta un 8 % más de electricidad. De este modo, si lo configuras, por ejemplo, a 21 ºC en lugar de 26 ºC, puedes estar gastando hasta un 40 % más.

Te aconsejamos que utilices también ventiladores de techo o de pie para distribuir mejor el aire fresco y evitar que el aparato trabaje solo.

Aprovecha la ventilación natural y los toldos

La ventilación natural consiste en abrir las ventanas en las horas más frescas del día (primera hora de la mañana o por la noche), y cerrarlas cuando empieza a hacer demasiado calor. 

Si acompañas este gesto con bajar las persianas y los toldos en las horas de más calor, evitarás que la casa se recaliente y reducirás la necesidad de poner tanto tiempo el aire acondicionado.

Limpia bien tu nevera y mantenla cerrada

Un frigorífico sucio o mal cerrado trabaja el doble. Asegúrate de que las gomas sellen bien y que el ventilador interior no esté obstruido. No metas comida caliente ni lo abras más de lo necesario, puesto que cada apertura provoca una pérdida de frío que requiere más energía para recuperarse.

Cocina con cabeza: inducción y microondas

Evita usar el horno en días muy calurosos y aprovecha el microondas, ya que es ideal para recalentar o cocinar pequeñas porciones. Así, aparte de gastar menos, evitarás sobrecalentar la cocina y que el aire acondicionado tenga que compensar ese extra de calor.

Programa la lavadora y el lavavajillas en las horas valle (si tu tarifa lo permite)

Si tienes una tarifa con discriminación horaria, te aconsejamos que programes tus electrodomésticos para funcionar por la noche o a primera hora de la mañana. 

Además, para ahorrar energía en verano, deberás elegir los programas ECO, pues si no, se notará en la factura. A su vez, es recomendable usar agua fría, porque gasta menos, y ponerlos solo cuando estén llenos. Todo junto puede suponer hasta un 30 % menos de gasto en cada lavado.

Di adiós al modo standby

Muchos dispositivos se quedan en modo standby, es decir, con ese piloto rojo o azul que aparenta que están apagados, pero siguen consumiendo electricidad. Aunque parezca poco, este consumo fantasma puede suponer hasta un 10 % de la factura eléctrica si no se controla.

Usa regletas con interruptor para apagar todo de golpe y desenchufa cargadores y aparatos que no estés utilizando. 

Estrategias para reducir el consumo energético en verano

Más allá de cada aparato, hay hábitos que marcan la diferencia. Te dejamos varias ideas sencillas pero efectivas:

  • Revisa tus tarifas y ajusta la potencia contratada.
  • Usa bombillas LED y electrodomésticos eficientes (A++ o superior).
  • Mantén puertas y ventanas cerradas cuando el aire esté encendido.
  • Evita secadoras: en verano, el sol es gratis.
  • Instala temporizadores en el riego y piscina.
  • Revisa los aislamientos: ahorrarás en climatización sin darte cuenta.

Como ves, conocer los electrodomésticos que más consumen y adoptar buenos hábitos marca una gran diferencia. Además, si cuentas con una tarifa que se adapte a tu consumo real podrás ahorrar en tus facturas sin darte cuenta. En Visalia, por ejemplo, disponemos de planes de luz y gas pensados para que no pagues de más. Cuéntanos cómo es tu hogar y te asesoramos para que pagues lo justo. ¡Entra en nuestra web ahora!

Leer más

Cómo ahorrar en la factura de luz en verano

Cómo ahorrar en la factura de la luz durante el verano

Luz

En los meses de verano, el calor puede convertirse en un enemigo silencioso de tu bolsillo. Los días largos, las altas temperaturas y los planes en casa hacen pueden disparar el consumo eléctrico sin que te des cuenta. ¿Te gustaría mantener tu hogar fresco este verano sin llevarte un susto cuando llegue la factura? ¡Ahorrar no significa renunciar al bienestar! Desde Visalia, te traemos sencillos consejos para que puedas ahorrar luz en verano y sigas disfrutando del confort que te mereces. 

Por qué sube el consumo eléctrico en verano

En los meses más calurosos del año, nuestro hogar se transforma sin poder remediarlo. Tenemos más horas de luz y vacaciones, con lo que solemos pasar más tiempo dentro de casa para escapar del calor, usamos con frecuencia electrodomésticos como el frigorífico y, sobre todo, encendemos el aire acondicionado para mantenernos cómodos. Este cambio en la rutina diaria hace que el consumo eléctrico en verano crezca de forma considerable. Además, los días son más largos y solemos aprovecharlos para ver más televisión, cargar dispositivos electrónicos y realizar actividades que también implican un mayor gasto energético.  Así, no solo se trata del aire acondicionado, sino que, por ejemplo, la nevera trabaja sin parar para mantener los alimentos fríos frente a las altas temperaturas. Además, en el caso de que tengas piscina, la bomba de filtrado suma un consumo constante que se añade al total de la factura y hace que sea mayor que otros meses. Muchos hogares también reciben visitas durante el verano, lo que significa que el número de duchas, el uso de pequeños electrodomésticos y otros hábitos de consumo aumentan, elevando el gasto eléctrico.  Por todo ello, identificar estos hábitos es el primer paso para disminuir el gasto eléctrico sin renunciar al confort. Así, podrás adaptar tus rutinas de manera inteligente, ahorrar dinero mes a mes y mantener el confort en tu hogar durante todo el verano sin comprometer tu bienestar ni el de tu familia.

Conoce tu tarifa: aprovecha las horas baratas y ajusta la potencia

¿Sabías que hay tarifas de luz que tienen distinto precio en función de la hora de uso? Con una tarifa con discriminación horaria, como la que disponemos en Visalia, el precio por kilovatio cambia según el tramo.  Así, en horas valle es mucho más barato, mientras que en horas punta se dispara. Esto hace que si pones una lavadora o un lavavajillas dentro del horario valle (normalmente de madrugada y las primeras horas de la mañana), te salga más barato que si lo haces en las horas punta.  Como ves es punto clave planificar el uso de electrodomésticos en horario valle para ahorrar. Por ejemplo, en nuestra compañía hoy en día, las horas valle tienen un precio de 0,106 €/kWh, las llana 0,142 €/kWh y las punta 0,202 €/kWh. Si en cambio tienes una tarifa sin discriminación horaria, pagarás el mismo precio por la electricidad a cualquier hora del día. En ese caso, el ahorro dependerá más de la eficiencia de tus hábitos y del control del consumo total que del momento en que uses los electrodomésticos. Si no sabes qué tarifa te conviene más, en Visalia podemos ayudarte a analizar tu consumo y recomendarte la mejor opción para que pagues solo por lo que realmente necesitas, sin complicaciones y con un asesoramiento cercano. Además, te aconsejamos revisar la potencia que tienes contratada para reducir tu factura de luz y lograr un ahorro importante y estable. Este factor hace referencia al máximo de electricidad que puedes usar a la vez, y, en el caso de que pagues de más por una potencia superior a tus necesidades, tus facturas serán más caras innecesariamente. 

Trucos y pequeños gestos para ahorrar luz en verano

Llegados a este punto, es normal preguntarse: ¿qué puedo hacer hoy mismo para empezar a gastar menos sin renunciar al confort? La buena noticia es que hay muchas acciones sencillas que, combinadas, pueden marcar una gran diferencia en tu factura. Para economizar electricidad en verano, empieza por la climatización: regula el aire entre 24-26 °C para mantener el confort sin disparar el consumo, usa ventiladores para repartir el aire frío de forma uniforme y baja persianas y toldos en las horas más calurosas para mantener tu casa fresca de manera natural.  Asimismo, por la noche o al amanecer, ventila tu hogar para aprovechar el aire fresco sin aumentar el coste eléctrico. Si puedes, instala cortinas térmicas para bloquear parte del calor y reducir la necesidad de poner más tiempo el aire acondicionado. Además, hay otros pequeños gestos diarios que te ayudarán a gastar menos luz en verano de forma sencilla y mantener siempre el confort en casa:

  • Lava la ropa en frío y usa programas eco.
  • Tiende al aire libre: la secadora es uno de los aparatos que más consumen.
  • Sustituye bombillas antiguas por LED: consumen hasta un 80 % menos.
  • Desenchufa cargadores y dispositivos en standby.
  • Mantén el congelador limpio de escarcha: el exceso de hielo hace que trabaje más y gaste más.
  • Usa regletas con interruptor para apagar varios aparatos a la vez cuando no los uses.

Además del ahorro económico, estos consejos te ayudarán a reducir tu huella de carbono y contribuir a un consumo energético más sostenible. Esto es así porque al usar menos electricidad, se genera menos demanda en la red y se evita el uso de fuentes de energía más contaminantes. En resumen, llegar al verano sin miedo a la factura de la luz es posible si pones en práctica los consejos que te hemos ofrecido en este útil artículo. Ahora ya sabes que puedes hacer pequeños cambios en tus hábitos diarios, que, al combinarlos con un uso inteligente de la climatización y un buen conocimiento de tu tarifa eléctrica, te permitirán ahorrar sin renunciar al bienestar en casa. Recuerda que en Visalia estamos para ayudarte y podemos analizar tu consumo y recomendarte la tarifa que mejor se adapte a tus necesidades. ¡Contáctanos y empieza a ahorrar luz en verano hoy mismo!

Si quieres aprovechar al máximo esas diferencias horarias, puedes hacerlo con la tarifa de 3 periodos, que te permite ajustar tu consumo a las horas más baratas del día y reducir tu factura sin cambiar tus hábitos. Una opción ideal para hogares que buscan un equilibrio entre ahorro y comodidad.

Leer más

Cómo hacer una auditoría energética en casa

Cómo hacer una auditoría energética en casa sin ser experto

Luz

En algunas ocasiones, el motivo de que una factura de luz sea alta se debe a que se tiene una tarifa que es inadecuada con las necesidades personales; sin embargo, en otros casos el problema viene dado por la forma de consumir la energía. Para estos últimos, realizar una auditoría energética en casa es clave. Para ello no necesitas ser técnico ni tener experiencia. Con algunos pasos sencillos, cualquier persona puede detectar puntos de mejora en su hogar y empezar a reducir el consumo eléctrico. ¡Aquí te contamos cómo hacerlo de forma fácil, clara y sin complicaciones!

¿Qué es una auditoría energética y para qué sirve?

Cuando hablamos de auditoría energética en el hogar, no nos estamos refiriendo a algo exclusivo de grandes edificios, sino a una revisión detallada del uso que se hace de la energía en el día a día. Piensa que desde cómo utilizas la calefacción hasta cuántos electrodomésticos están conectados o cuánta luz natural aprovechas, todo suma. 

Así, en una auditoría de energía casera deberás revisar aspectos importantes, como el consumo de tus electrodomésticos y sistemas de climatización, la calidad del aislamiento en puertas y ventanas, los hábitos de consumo diarios, el tipo de iluminación que empleas, etc.

Por ejemplo, si tienes un frigorífico que tenga más de quince años o si todavía utilizas bombillas halógenas, sin duda, estarás gastando más energía de la que necesitas sin darte cuenta. 

Diseno sin titulo 11

También debes analizar cómo usas la energía. ¿Se enciende la calefacción a primera hora, aunque no haya nadie en casa? ¿Se dejan cargadores enchufados toda la noche? ¡Estos pequeños detalles cuentan mucho más de lo que parece! Así, con esta revisión podrás, entre otras cosas, descubrir malos aislamientos que obliguen a tu calefacción y aire acondicionado a trabajar el doble.

No obstante, los beneficios van más allá de optimizar gastos de luz, pues, además de ayudarte a que tu factura se reduzca, ganarás en confort al tener en casa una temperatura más estable y agradable al evitar cambios bruscos de frío o calor. 

Pasos para hacer una auditoría energética sin ayuda profesional

Ahora que sabes en qué consiste y qué puedes conseguir, vamos a ver cómo llevar a cabo este análisis energético paso a paso y explicado con detalle. 

Estudia tus facturas

Te recomendamos que reúnas tus últimas facturas de electricidad y gas y las estudies una por una para observar si hay picos de consumo en determinados momentos o si percibes alguna anomalía que te llame la atención. 

Es posible que haya patrones estacionales que se repitan año tras año, como es el disparo en los meses de invierno por la calefacción o en verano por el aire acondicionado. Aun así, puedes comparar tu consumo mensual con el del año anterior para darte una pista clara de si hay algo que ha cambiado en tus hábitos o en el estado de tus equipos eléctricos. 

Al principio del artículo comentamos que a veces las facturas de la luz son altas porque se tienen facturas incompatibles con las necesidades. En Visalia, por ejemplo, contamos con diferentes tipos de tarifas para que cada usuario pueda elegir la que mejor encaje con su día a día. 

Revisa el aislamiento de puertas y ventanas

¿Sientes corrientes de aire cuando estás cerca de las ventanas? ¿Notas que la casa pierde calor rápido en invierno? En esos casos, es probable que el aislamiento de tu vivienda no esté funcionando como debería. 

Diseno sin titulo 13

Te proponemos que hagas esta sencilla prueba: acerca una vela encendida a los marcos de las puertas y ventanas; si la llama se mueve, es posible que se esté escapando el aire. De ser así, te aconsejamos que utilices burletes adhesivos o coloques cortinas térmicas, ya que puede suponer una diferencia importante sin necesidad de hacer obras.

Evalúa tus electrodomésticos

Revisa la etiqueta energética que tienen tus principales electrodomésticos: frigorífico, lavadora, lavavajillas, secadora, horno, etc. Si alguno de ellos tiene una clasificación inferior a C, significa que estará consumiendo más energía para ofrecer el mismo rendimiento que otro de clasificación B o A.  

Puedes hacerte un listado y, cuando uno se estropee, valorar la idea de comprar uno de mayor eficiencia. ¡La inversión la amortizarás rápidamente!

Iluminación

Antes hemos comentado que las bombillas halógenas gastan más. Pues bien, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética en el hogar, te recomendamos que hagas un repaso por todas las bombillas de casa. ¿Todavía tienes alguna halógena o incandescente? Cambiarlas por luces ledes no solo disminuye el consumo hasta un 80 %, sino que también alarga su vida útil. Además, no emanan calor como sí ocurre con las antiguas. 

¡No olvides apagar bien luces y aparatos! El consumo fantasma, el que se produce cuando los aparatos están en stand-by, puede suponer hasta el 10% de tu factura mensual. 

Revisa tus hábitos diarios

A veces no es cuestión de equipos, sino de costumbres. ¿Pones la lavadora con poca ropa? ¿Tienes termo eléctrico y lo dejas encendido todo el día? ¿Usas el horno para recalentar comida en lugar del microondas? ¿Pones en verano el aire acondicionado entre 24 y 26 ºC y la calefacción en invierno a 22 ºC? ¡Empieza por hacer pequeños ajustes en tu rutina diaria y verás cómo notas los cambios!

Diseno sin titulo 12

Herramientas que te pueden ayudar

Existen recursos muy accesibles que te permiten tener el control sobre tu consumo y detectar en qué se gasta cada euro. ¡Aquí te presentamos dos muy útiles!

Medidores de consumo eléctrico

Estos pequeños dispositivos se conectan entre el enchufe y el aparato eléctrico para mostrarte cuánta energía consume cada equipo, incluso en reposo. Con esta información, puedes identificar qué aparatos te conviene emplear menos o sustituir.

Aplicaciones móviles para el seguimiento en tiempo real

Cada vez hay más apps diseñadas para ayudarte a visualizar tu consumo energético. Algunas se pueden conectar a enchufes inteligentes o a sistemas de monitorización instalados en el hogar para mostrar cuánta energía se está consumiendo en tiempo real

En conclusión, hacer una auditoría energética en casa no es tan complicado como parece, tal y como hemos visto. Esperamos que con la información de este artículo puedas reducir tu factura de luz. Si, a pesar de todo, quieres ir un paso más allá, recuerda que en Visalia trabajamos con expertos que pueden ayudarte a entender tu consumo y a optimizarlo de forma personalizada. ¡Contáctanos!

Leer más

Consumo eléctrico del aire acondicionado

¿Cuánto consume un aire acondicionado y cómo reducir su gasto?

Luz

Cuando llega el verano, el aire acondicionado es el mejor aliado para hacer frente a las altas temperaturas, pero, al mismo tiempo, también puede ser uno de los responsables de que tu factura de la luz se dispare. En este artículo analizamos en detalle qué factores afectan al consumo de aire acondicionado y te damos trucos prácticos para reducir su gasto sin que renuncies al confort en todo el verano.  

Factores que afectan al consumo de un aire acondicionado

Antes de que te pongas a calcular costes, es conveniente que entiendas qué elementos influyen directamente en el consumo, ya que el mismo aparato puede gastar más o menos en función de cómo lo uses. 

Tipo de tecnología

La tecnología del aire acondicionado es uno de los factores que más influye en su consumo. ¿Has oído hablar de los sistemas inverter, pero no sabes exactamente qué son? ¡Vamos a explicarlo de forma sencilla!

El aire acondicionado convencional funciona de manera muy básica: se enciende a máxima potencia hasta alcanzar la temperatura deseada y se apaga cuando la estancia ya está fría. Cuando se vuelve a calentar, el aparato se enciende de nuevo a toda potencia y así constantemente hasta que se apague del todo. 

Este encendido y apagado continuo genera picos de consumo eléctrico muy altos, que lógicamente se traducen en un gasto muy elevado a final de mes. 

Por el contrario, el aire acondicionado inverter funciona también de forma continua, pero regulando la velocidad de su compresor. Esto significa que, una vez que se alcanza la temperatura deseada, el aparato no se apaga, sino que reduce su potencia para mantenerla constante. De esta manera, se evitan los picos de consumo y se consigue un ahorro de energía de hasta el 40 % respecto a los modelos tradicionales.

Diseno sin titulo 4

Clasificación energética

Como cualquier electrodoméstico, la eficiencia del aire acondicionado depende de la letra que aparezca en la pegatina de colores que lleve incrustado. De hecho, esa clasificación de letras, que va desde la A hasta la G, marca una diferencia enorme en tu consumo y en tu factura. 

Hoy en día, un aire acondicionado de clase A es la mejor opción en cuanto a eficiencia y esta va disminuyendo a medida que se va eligiendo una letra de la escala menor. Desde Visalia te recomendamos que elijas aparatos de clase A, B o C. Aunque sean un poco más caros, a medio plazo la diferencia de gasto te compensará con creces. ¡Recuerda que cuanto mejor sea la clasificación de energía, más fácil te será ahorrar con aire acondicionado!

Cómo calcular el consumo de un aire acondicionado

¿Te gustaría saber cuánto te cuesta realmente al día poner el aire? Es fácil saberlo: multiplica la potencia del aparato (en kW) por las horas de uso y por el precio del kWh de tu tarifa.

Por ejemplo, si tu aire es de 2,5 kW, lo usas 4 horas al día y pagas 0,20 €/kWh (eso depende de tu tarifa), el coste diario sería: 2,5 kW x 4 h x 0,20 € = 2 €/día.

Este sencillo cálculo te ayudará a planificar su uso y a controlar tu gasto eléctrico de climatización.

Diseno sin titulo 3

Consejos para reducir el gasto eléctrico

Ahora que ya conoces de dónde viene el consumo y cómo calcularlo, toca la parte práctica: ¿qué puedes hacer en tu día a día para gastar menos aire sin reducir tu comodidad? ¡Aquí tienes algunos trucos muy útiles!

Usa temperaturas inteligentes

Está claro que cuando llegas a casa acalorado es muy tentador poner el aire a 20 ºC, pero cada grado de diferencia con respecto a los 24-26 ºC recomendados puede aumentar el consumo energético entre un 7 % y un 8 %. ¿De verdad necesitas tanto frío? Una temperatura razonable es más que suficiente para estar cómodo y no gastar de más.

Aprovecha las tarifas horarias

Si tienes una tarifa eléctrica con discriminación horaria, ya sabrás que las horas valle son más baratas y estas suelen darse por las noches, pero el aire se usa sobre todo durante el día. En este caso, te aconsejamos que enchufes el aire antes del pico de calor o ventiles bien por la mañana para reducir el esfuerzo del equipo en las horas donde la luz es más alta. 

No se trata de que aproveches la tarifa que tengas en las horas más baratas, sino de que utilices el aire realmente cuando lo necesites sin hacer trabajar a la máquina con excesos. ¿Tienes programador? Una gran idea es usarlo para que se encienda media hora antes de llegar a casa o para enfriar la habitación antes de dormir y no dejarlo toda la noche encendido.

Diseno sin titulo 2

Mejora el aislamiento de tu casa

¿Sabías que el 30 % de la energía se puede perder por puertas y ventanas mal aisladas? Si mejoras el aislamiento de tu vivienda, podrás mantener el frescor durante más tiempo. También ayuda emplear cortinas térmicas y toldos para evitar que entre calor durante las horas de más sol y que la casa se mantenga más fresca de forma natural. 

Realiza un buen mantenimiento

Limpiar los filtros cada poco tiempo, revisar que no haya fugas o que la unidad exterior no esté bloqueada puede parecer menor, pero influye directamente en el rendimiento del equipo. Un aparato sucio o mal mantenido trabaja más y gasta más.

¿Cuándo fue la última vez que limpiaste los filtros del aire? Unos filtros sucios hacen que el aparato trabaje más de lo requerido y aumente el gasto para climatizar. Antes de que comience la temporada, quítales el polvo. Este gesto te ayudará a ahorrar hasta un 15 % de energía

Al final, no se trata de pasar calor, sino de conocer bien tu equipo y aprovechar sus funciones al máximo. Esperamos que con estos consejos reduzcas el consumo de aire acondicionado este verano. Si necesitas ayuda para contratar una tarifa de luz adecuada, en Visalia estaremos encantados de ayudarte a elegir. ¡Contáctanos!

Leer más

Diferencia entre potencia contratada y consumida

Diferencias entre potencia contratada y potencia consumida

Luz

Pagar de más en la factura de la luz por tener una potencia inadecuada es más común de lo que parece. En Visalia, nos preocupamos por el consumo de los usuarios y somos conscientes de que una de las grandes confusiones viene al no entender bien dos conceptos clave: potencia contratada vs. potencia consumida. Aunque parezcan lo mismo, no lo son y, precisamente, esa confusión es la que hace que muchos hogares estén pagando de más cada mes. Aquí te explicamos sus diferencias sin tecnicismos, con ejemplos reales y consejos prácticos para que puedas ajustar tu potencia eléctrica de la mejor manera. 

¿Qué es la potencia contratada?

Empecemos por lo básico. Para entender bien tu factura de la luz, el primer concepto que hay que tener claro es el de qué es la potencia contratada. Esto se debe a que, aunque suele pasar desapercibida, contiene una cifra fija que aparece cada mes en la factura y puede estar incrementando tu recibo sin que te des cuenta.  Esta potencia hace referencia al número de kilovatios (kW) que se acuerdan con la comercializadora al hacer el contrato para poder tenerlos disponibles en todo momento. Para que lo entiendas mejor, podríamos decir que es como pagar una cuota mensual de gimnasio: puedes ir todos los días o no pisarlo en un mes, pero el pago es el mismo. En este caso, aunque no utilices toda esa potencia, la estarás pagando igualmente cada mes. ¡Ahora vamos a llevarlo a la práctica! La potencia contratada determina cuántos aparatos eléctricos puedes usar a la vez sin que ‘salten los plomos’. Cuanto más alta sea, más cosas podrás tener encendidas al mismo tiempo. Pero ojo, porque también pagarás más en la parte fija de la factura, tanto si empleas como si no esa potencia.  Diseno sin titulo 19 Con un ejemplo real lo verás todavía más fácil. Imagínate una familia con una potencia contratada de 5,75 kW. Así, podría tener funcionando a la vez una lavadora (2 kW), un horno (2,5 kW) y una televisión (0,2 kW) sin problemas. Sin embargo, si esa familia casi nunca enciende esos aparatos al mismo tiempo, estará pagando de más por algo que no necesita.

¿Qué es la potencia consumida?

Ahora que ya tenemos claro qué significa tener una potencia contratada, toca entender su contrapartida: la potencia consumida. Empezaremos diciendo que una cosa es lo que contratas y otra muy distinta lo que realmente usas en tu día.  Si te das cuenta, hablamos de lo que realmente importa, es decir, lo que utilizas. Así, esta potencia es la que demanda tu vivienda en tiempo real. No tiene un valor fijo, como la contratada, sino que, en función de los aparatos que estén encendidos en cada momento y cuánta energía necesiten, irá cambiando por segundos. Por ejemplo, si enciendes el horno y la vitrocerámica a la vez, tu potencia consumida subirá temporalmente. Ese consumo de energía se va sumando y al final del mes se plasma en el recibo el total de kilovatios hora (kWh) acumulados, que es como realmente se factura.  Ahora bien, si eres capaz de conocer tus picos de potencia (esos momentos en los que más estás usando la energía), podrás comprobar si alcanzas los valores máximos de tu potencia contratada y, por tanto, la estás aprovechando o desperdiciando. Si no llegas, te aconsejamos que revises tu potencia porque estarás pagando de más en la parte fija y podrás ajustarla para reducir tu factura de luz

¿Estás pagando por más potencia de la que necesitas?

Si no se te suele ir la luz cuando tienes demasiados aparatos encendidos, probablemente signifique que tienes más potencia contratada de la necesaria. No obstante, también podría ser que esté bien ajustada y simplemente gestiones bien el uso de los aparatos. En cualquier caso, conviene comprobar si ese margen que tienes realmente lo precisas. Recuerda que, si no lo aprovechas, estarás pagando de más mes a mes sin obtener ningún beneficio real a cambio.  Diseno sin titulo 20 Si tu consumo diario es bajo, pero la factura sigue siendo elevada, tal vez se deba a que pagas una potencia fija superior a la que utilizas.  A su vez, si tus hábitos de consumo simultáneo son bajos, es decir, si rara vez coinciden más de dos o tres aparatos funcionando al mismo tiempo, también puede ser que tengas margen para ajustar la potencia. Por ejemplo, si vives en un piso pequeño con electrodomésticos eficientes, iluminación LED y no tienes aire acondicionado, sino que empleas ventiladores, lo normal es que no necesites mucha potencia. 

¿Cómo saber cuánta potencia necesitas realmente?

Ahora que ya entiendes la diferencia, puede que te estés preguntando cuántos kW necesitas en casa. Para responder correctamente hay que analizar tu realidad doméstica. Por ejemplo, una persona que vive sola, teletrabaja con el ordenador, cocina con vitrocerámica y apenas pone electrodomésticos grandes a la vez, probablemente no requiera más de 3,45 kW.  Por el contrario, una familia de cuatro personas que utilice a la vez el horno, el lavavajillas, la secadora y el aire acondicionado sí puede necesitar 5,75 kW o más. Una forma sencilla de hacer una estimación adecuada es pensar en los electrodomésticos que sueles usar al mismo tiempo. Si en tu rutina diaria rara vez se superan los tres aparatos encendidos a la vez, es probable que puedas reducir tu potencia contratada. También puedes apoyarte en herramientas digitales, como acceso al historial de tu consumo o aplicaciones que permiten ver tus picos de potencia reales. Si, por ejemplo, nunca pasas de 3,5 kW, tal vez estás pagando de más por tener contratados 5,75 kW. Diseno sin titulo 18

Cómo ajustar la potencia

Si reduces la potencia contratada, puede suponerte un ahorro directo en cada factura. Por ejemplo, pasar de 5,75 a 4,6 kW puede representar unos 60 € anuales menos Este cambio se efectúa con tu comercializadora. Solo tendrás que solicitar el cambio de la potencia y en unos días lo tendrás aplicado. Eso sí, ten en cuenta que solo se puede hacer una vez al año, así que te aconsejamos que calcules bien antes de modificar nada.  En resumen, la clave para ahorrar en la factura eléctrica está en entender bien potencia contratada vs. consumida. Ajustarla a tu realidad es una forma sencilla y efectiva de hacer un consumo eléctrico eficiente sin renunciar a la comodidad. ¿Tienes dudas sobre cuánta potencia necesitas o cómo ajustar tu contrato? En Visalia te ayudamos a analizar tu caso para que optimices tu factura. ¡Contáctanos y empieza a ahorrar desde la próxima factura!

Y si quieres aprovechar al máximo ese ajuste, puedes hacerlo con la tarifa de luz Coste + Cuota, que combina energía a precio de coste con una cuota fija mensual, ayudándote a mantener tus facturas estables incluso cuando varía tu consumo.

Leer más

Cómo ahorrar luz en verano

¿Cómo evitar sobrecostes en la factura de luz en primavera y verano?

Luz

Cuando llega el buen tiempo, la factura de la luz suele convertirse en una de las protagonistas del hogar y no por gusto, sino porque las altas temperaturas y los hábitos utilizados hacen que el consumo eléctrico se dispare sin que muchas veces seamos conscientes de ello. ¿Se puede hacer algo para ahorrar luz en verano sin renunciar al confort? En este artículo recogemos los consejos clave para que optimices tu consumo eléctrico, evites sobrecostes en tu factura y disfrutes del bienestar sin que afecte demasiado a tu bolsillo. 

¿Por qué puede subir el precio de la luz en primavera y verano?

Durante los meses en los que hace más calor, la demanda eléctrica se dispara en todo el país, sobre todo por el uso de sistemas de climatización. Esta alta demanda obliga a utilizar fuentes de energía más caras, como las centrales que funcionan con gas natural. 

Esto hace que el importe del kWh suba en el mercado eléctrico y, por tanto, el precio de la luz suba, aunque el consumo individual no cambie demasiado. 

¿Por qué sube el consumo eléctrico en primavera y verano?

Antes de poder actuar, es imprescindible que entiendas por qué se puede disparar el consumo eléctrico en verano, ya que hay causas evidentes, como el calor, pero también otras más sutiles que pasan desapercibidas.

Diseno sin titulo 7

Factores climatológicos y hábitos del hogar

Cuando las temperaturas empiezan a subir y los días se alargan, las costumbres que se tienen dentro del hogar cambian. Por ejemplo, es lógico que lo que más te apetezca sea estar en casa fresco. 

El problema es que eso suele traducirse en tener el aire acondicionado muchas horas encendido, en ventiladores funcionando a pleno rendimiento y en electrodomésticos haciéndolo a un ritmo más alto. Esto hace que suban los kilovatios sin que te des cuenta y se incremente el gasto eléctrico estival de forma considerable. 

Dispositivos que consumen más electricidad en esta época

El aire acondicionado puede llegar a representar más del 30 % del consumo eléctrico en verano, según datos de la OCU. A ello se suma el uso de frigoríficos, congeladores (que trabajan más para mantener la temperatura interna) y aparatos como ventiladores, deshumidificadores o incluso el horno en ciertos momentos. En conjunto, la demanda eléctrica aumenta y, con ella, los temidos sobrecostes en la factura de luz.

No todos los aparatos consumen igual. Algunos se disparan justo cuando el calor aprieta, y conviene identificarlos para utilizarlos con cabeza. 

El aire acondicionado puede llegar a representar más del 30 % del consumo eléctrico en verano, según datos de la OCU. Además, hay que sumar el empleo extra de frigoríficos y congeladores, ya que deben trabajar más para contrarrestar el calor externo y mantener su temperatura interna estable. Igualmente, las viviendas que disponen de piscina tienen que sumar el gasto de la bomba de agua. 

Ojo también con los electrodomésticos de pequeño consumo, como los ordenadores, las televisiones y los cargadores, pues al estar más tiempo en casa, suman gasto que se acumula para la factura final. En conjunto, la demanda eléctrica aumenta, y de ahí que aparezcan los temidos sobrecostes en la factura de luz.

Diseno sin titulo 9

Consejos para ahorrar luz en primavera y verano sin renunciar al confort

Ahora que sabemos por qué puede subir la factura eléctrica, toca lo importante: cómo bajarla. Estos consejos que te proponemos los puedes aplicar desde ya, sin complicaciones.

Revisión de tarifas

Lo primero que tienes que revisar es si lo que estás pagando de luz se ajusta a tus necesidades y si tienes una tarifa con discriminación horaria o con tarifa plana. En el primer caso, te recomendamos que intentes ajustar tus hábitos a las horas más baratas. En caso de estar con una tarifa fija, nuestro mejor consejo es que revises si hay opciones más competitivas que la que tienes actualmente. 

En Visalia, por ejemplo, contamos con tarifas de ambos tipos para que puedas elegir la forma que mejor te convenga para consumir energía durante los meses más calurosos. Así podrás mantener el confort sin tener sorpresas en tu factura a final de mes. 

Trucos de climatización eficiente

No se trata solo de enfriar el ambiente, sino de que lo hagas de modo adecuado. Por eso te garantizamos que, si pones el aire acondicionado entre 24 y 26 ºC, será suficiente para estar cómodo en tu hogar sin gastar de más. Si, además, combinas su uso con ventiladores, podrás repartir el aire frío y ganar eficiencia energética del calor

¿Tienes toldos en casa? ¡Entonces no te olvides de bajarlos! Esto ayudará a prevenir la entrada del calor sofocante del verano. Igualmente, bajar las persianas en las horas más calurosas del día es una gran idea para reducir gastos de luz

Es recomendable que las bajes lo justo para bloquear la entrada directa del sol. Así, dejarás los orificios abiertos para que circule el aire y evitarás el efecto invernadero sin perder ventilación natural. 

Diseno sin titulo 8

Uso de electrodomésticos

Si cambias la forma de usar tus aparatos en época primaveral y estival, podrás ahorrar bastante electricidad. ¡Ojo que no estamos hablando de grandes sacrificios, sino de aplicar la lógica y el sentido común!

Lava con agua fría, utiliza el lavavajillas en modo eco y evita poner la secadora si puedes tender. Programa los electrodomésticos para que funcionen en las horas más baratas si tu tarifa lo permite. Y no olvides desconectar los aparatos en standby: siguen consumiendo, aunque no los estés empleando.

En verano, algunos electrodomésticos funcionan a un ritmo más alto. Es el caso del frigorífico y el congelador, pues deben trabajar más para mantener el frío debido al calor exterior. También aumenta el uso de la lavadora, porque el cambio de ropa es más frecuente. 

Por eso es clave que programes los ciclos en las horas más baratas (si tienes tarifa con discriminación) y laves con agua fría siempre que puedas. A su vez, si tienes electrodomésticos inteligentes, puedes programarlos para que funcionen en las horas más baratas. 

En resumen, el calor no tiene por qué venir acompañado de un susto en la factura eléctrica. Si sigues los trucos que te hemos dado y aprovechas la tarifa adecuada, es posible ahorrar luz en verano sin renunciar al confort. ¡Contáctanos para saber qué tarifas tenemos y empieza a optimizar tu consumo antes de que el calor apriete!

Leer más

Cuánto consume un televisor y cómo reducirlo

¿Cuánto consume un televisor y cómo reducir su gasto?

Luz

En la mayoría de los hogares, el televisor es un dispositivo que funciona durante varias horas al día; sin embargo, pocas personas tienen en cuenta su impacto en la factura de la luz. Es bueno saber que, en función de varios factores, el consumo del televisor puede presentar una parte considerable del gasto mensual en energía. En este artículo explicaremos cuáles son esos citados factores y te daremos algunos consejos para ahorrar energía. 

¿Cuánto consume un televisor?

¿Alguna vez te has preguntado cuánta energía gasta tu televisor cada vez que lo enciendes? Aunque parezca un detalle de poca importancia, este dispositivo puede representar un porcentaje considerable de tu consumo eléctrico mensual. Hay que partir de la base de que el gasto energético del TV no es igual en todos los casos. Existen algunos aspectos que pueden ayudarte a ahorrar luz en televisión:

  • Tamaño de la pantalla: cuanto más grande sea el televisor, es decir, cuantas más pulgadas tenga, más energía necesitará para que se ilumine la pantalla y se mantenga un rendimiento óptimo de la imagen.
  • Resolución de imagen: La cantidad de píxeles en la pantalla influye directamente en el consumo energético. De este modo, los modelos con resoluciones más bajas, como HD (720p), prácticamente opción desaparecida del mercado por su baja calidad de imagen, y Full HD (1080p), necesitan menos energía. Por el contrario, las pantallas 4K, que son las más vendidas actualmente, y 8K necesitan más potencia de procesamiento y retroiluminación y, por tanto, su consumo eléctrico es más alto. Por ejemplo, un televisor 4K tiene un gasto medio de entre 100W y 150W por hora, dependiendo del tamaño. Los televisores 8K, aunque aún menos comunes, pueden llegar a consumir entre 200 y 300W. 
  • Horas de uso diarias: un televisor que permanece encendido durante muchas horas al día genera un mayor consumo eléctrico a lo largo del mes.
  • Configuración y eficiencia energética de un televisor: el brillo, el contraste y la activación de modos de ahorro de energía son puntos que pueden influir en el consumo total. Además, los televisores, como cualquier electrodoméstico, cuentan con distintas clasificaciones energéticas que van desde A hasta G, siendo A la más eficiente y G la menos eficiente. Si apuestas por un modelo con clasificación A o B, tendrás garantizado un menor gasto eléctrico, mientras que si eliges una televisión de clase E, F o G, el consumo será considerablemente mayor. Es importante que tengas en cuenta que todos los televisores incluyen una etiqueta de eficiencia energética que permite conocer su clasificación y consumo anual estimado.

Cuanto consume un televisor y como reducir su gasto 2

¿Qué tipos de televisores gastan menos energía?

Si estás pensando en cambiar de televisor y quieres reducir el gasto eléctrico de la TV, es importante que conozcas qué tecnologías brindan mayor eficiencia energética y cuáles no son recomendables a día de hoy. 

Televisores de plasma

Son los que más energía consumen. Aunque ofrecen una buena calidad de imagen, su tecnología hace que se necesite un alto consumo eléctrico. Esto hace que sea una opción poco recomendable. 

Una televisión de 50 pulgadas tiene un gasto medio de 250W. En 5 horas de uso generaría un gasto de 37,5 kWh mensuales, es decir, más de 7,50 euros en la factura.

Televisores LCD

Utilizan lámparas fluorescentes para iluminar la pantalla, con lo que su consumo es moderado; sin embargo, estos televisores han sido superados por tecnologías más eficientes, como las siguientes opciones.  

Con un consumo promedio de 110W en una televisión de 50 pulgadas, al usarse 5 horas diarias, hablaríamos de un gasto de alrededor de 16,5 kWh al mes, lo que equivale a unos 3,30 euros mensuales.

Televisores LED

Son una evolución de los LCD, pero utilizan diodos emisores de luz (LED) en lugar de lámparas fluorescentes. Esto hace que el consumo de energía disminuya en un 25 % en comparación con los LCD tradicionales. En el día de hoy, son los más usados.

Un televisor de 50 pulgadas tiene un consumo promedio de 90W. Si se usa 5 horas diarias, gastará alrededor de 13,5 kWh al mes, lo que equivale a unos 2,70 euros mensuales.

Cuanto consume un televisor y como reducir su gasto 3

Televisores OLED

Son los más modernos del mercado porque ofrecen una mejor calidad de imagen y negros más puros. Destacan porque cada píxel emite su propia luz, eliminando la necesidad de una fuente de luz trasera. Sin embargo, gastan algo más que los televisores LED. 

En una televisión de 50 pulgadas, el consumo aproximado es de 100W. Al usarse 5 horas diarias, puede gastar más o menos unos 15 kWh al mes, equivalente a 3 euros al mes.

Televisores QLED

Estos televisores son una evolución de los televisores LED tradicionales. Su diferencia es que gastan un poco menos y utilizan puntos cuánticos que mejoran la calidad de imagen. Sin embargo, siguen necesitando una fuente de luz trasera. 

Con un consumo aproximado de 110W en una televisión de 50 pulgadas y un uso de 5 horas diarias, hablaríamos de unos 16,5 kWh al mes, costando cerca de 3,30 euros mensuales.

Consejos para reducir el consumo del televisor y ahorrar en la factura de luz

En Visalia, siempre trabajamos con el objetivo de ayudar al consumidor. Por eso, te presentamos algunas recomendaciones clave para que puedas optimizar el uso de tu televisor:  

  • Ajusta la configuración del televisor: reduce el brillo y el contraste a un nivel moderado, sin que afecte a la calidad de imagen. Si tu televisión tiene modo de ahorro de energía, actívalo para que se ajusten estos valores automáticamente.
  • Evita el modo standby: el consumo fantasma se genera cuando la televisión está en modo de espera, y esto puede suponer un gasto adicional del 10% en la factura anual. Te recomendamos que apagues totalmente el dispositivo cuando no lo estés utilizando e, incluso, lo desconectes de la corriente cuando no vayas a usarlo durante un largo período de tiempo. ¿Conoces las regletas con interruptor? Estos elementos son idóneos para cortar la corriente y evitar que sigan consumiendo energía cuando no se están utilizando. 
  • Elige una tarifa de luz adecuada: si cuentas con una tarifa eléctrica competitiva, el ahorro mensual en luz puede ser notable. En Visalia contamos con diferentes tarifas para que el cliente elija la que mejor le convenga en función de sus necesidades. 

En conclusión, el consumo del televisor varía según los puntos tratados en este artículo. Recuerda apostar por modelos eficientes y poner en práctica los consejos que te hemos dado. En caso de que quieras informarte sobre precios de tarifas competitivas, ¡contacta con nosotros ahora! 

Leer más

Descubre nuestros productos