Blog

Filtros
Reiniciar
paneles solares vs fotovoltaico

Paneles solares térmicos vs. fotovoltaicos: diferencias y usos en el hogar

Luz

¿Alguna vez has paseado por tu barrio, has mirado hacia los tejados de los vecinos y te has preguntado por qué algunas placas se ven tan distintas a otras? Lo cierto es que, aunque desde la calle todas parecen «paneles solares», no todas hacen lo mismo. Es muy común sentir esa pequeña confusión, pero no te preocupes porque hoy vas a descubrir qué tecnología es la que realmente necesita tu casa para que tu bolsillo lo note desde el primer mes. En este artículo vamos a analizar a fondo los paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, viendo sus diferencias y usos en el hogar para que elijas con total seguridad.

¿Cómo funcionan los paneles solares fotovoltaicos?

Si lo que buscas es reducir drásticamente tu factura de la luz, el panel solar fotovoltaico es, probablemente, el sistema energético que más te conviene. Sin embargo, ¿cómo ocurre la magia? Pues bien, todo empieza con las células de silicio que forman las placas. Cuando la luz del sol golpea a estas células, se produce lo que llamamos el efecto fotovoltaico, que consiste en que la energía lumínica libera electrones, generando una corriente eléctrica continua.

Sin embargo, los electrodomésticos no pueden usar esa energía tal cual, y ahí es donde entra en juego el inversor, que es un aparato clave que transforma esa electricidad en corriente alterna, la misma que sale por tus enchufes de toda la vida.

Usos principales de los paneles fotovoltaicos

La gran ventaja de instalar paneles solares para casa de tipo fotovoltaico es que son muy versátiles. Como generan electricidad, los usos son prácticamente infinitos. No obstante, te ponemos algunos ejemplos de lo que podrás hacer con ellos: 

  • Autoconsumo doméstico: alimentar cualquier electrodoméstico o iluminar tu vivienda entera. 
  • Climatización: usar el aire acondicionado en verano sin miedo a los sobrecostes en la factura de luz.

Movilidad eléctrica: cargar tu coche eléctrico

¿Cómo funcionan los paneles solares térmicos? El poder del calor

A diferencia de los anteriores, la energía solar térmica no busca fabricar electricidad, sino capturar el calor del sol de la forma más directa posible. Vamos a imaginar una manguera de jardín que se queda al sol en pleno agosto. ¿Qué ocurre? Pues que cuando abres el grifo, el agua sale ardiendo, ¿verdad? Pues un panel térmico, también llamado colector, lleva ese concepto a un nivel profesional.

Estos paneles tienen en su interior unos conductos por los que circula un fluido caloportador, que generalmente es agua mezclada con anticongelante. El panel actúa como un pequeño invernadero que calienta ese líquido a temperaturas muy altas. Luego, ese calor se traslada a un depósito de agua mediante un intercambiador, permitiendo que tengas agua caliente disponible para toda la familia sin gastar gas o electricidad.

Usos principales de la energía térmica

Aunque es menos versátil que la fotovoltaica, sus aplicaciones son también muy elevadas. Por ejemplo, podrás utilizar este sistema para: 

  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): es su uso estrella. Proporciona agua caliente para duchas, grifos y electrodomésticos de forma casi gratuita.
  • Suelo radiante: puede servir de apoyo para sistemas de calefacción por agua, reduciendo mucho la necesidad de encender la caldera de gas natural.

Piscinas: es la opción ideal si quieres alargar la temporada de baño calentando el agua de tu piscina exterior de forma sostenible.

Diferencia entre panel fotovoltaico y térmico

A la hora de comprar, es normal que te preguntes cuál es la diferencia entre fotovoltaico y térmico que más impacto tendrá en tu día a día. Para ponértelo fácil, aquí te damos tres puntos clave para comparar ambos sistemas.

Tipo de energía y versatilidad

La fotovoltaica es polivalente, pues, como hemos dicho, la electricidad que se genera sirve para todo, incluido calentar agua si tienes un termo eléctrico. En cambio, la térmica es una especialista, pues solo sirve para generar calor con el objetivo de calentar agua. Es decir, un panel térmico no te servirá para encender una bombilla.

Rendimiento y captación

Si hablamos de rendimiento bruto, la térmica aprovecha mucho más la radiación solar, pues hasta un 80 % de lo que recibe lo convierte en calor, mientras que la fotovoltaica ronda el 20 % de eficiencia en convertir luz en electricidad. 

La explicación es puramente técnica, ya que convertir la luz (fotones) en electricidad (electrones) es un proceso mucho más difícil de lograr que simplemente calentar un líquido. Sin embargo, ese 20% eléctrico es mucho más valioso al poder darle muchos usos y evitar sobrecostes en tu factura de luz.

Mantenimiento y vida útil

Aquí la balanza se inclina hacia la fotovoltaica. Al no tener partes móviles ni líquidos circulando bajo presión, el mantenimiento es casi nulo. De hecho, basta con una limpieza ocasional. Por el contrario, los sistemas térmicos, al manejar fluidos y depósitos, requieren más atención. Es necesario efectuar revisiones más frecuentes, entre otras cosas, para evitar fugas o problemas con las bombas de circulación.

Instalación fotovoltaica

¿Qué opción conviene más según tu tipo de consumo?

No hay una respuesta única, porque cada hogar es un mundo. No es lo mismo que vivas solo a que seáis muchos en casa. Tampoco es la misma situación si trabajas fuera a si lo haces en casa y en verano debes tener encendido el aire acondicionado todo el día. 

Si tu mayor gasto viene del termo eléctrico o de una caldera de gas natural, la térmica puede ser una solución muy específica y eficaz. Sin embargo, para la mayoría de los usuarios domésticos actuales, la opción que ofrece un ahorro de luz más global es la fotovoltaica, pues te permite atacar todos los frentes del consumo doméstico a la vez.

Costes y rentabilidad de la inversión

A nivel de precio de instalación, la térmica suele ser más barata para un sistema básico de agua caliente (entre 2000 € y 4000 €). No obstante, la fotovoltaica, aunque puede empezar en rangos similares o superiores según el número de placas, cuenta actualmente con subvenciones y beneficios fiscales, como rebajas en el IBI, que acortan mucho el tiempo de amortización.

Así, aunque la fotovoltaica sea más cara en un principio, suele amortizarse en unos 5-8 años, dependiendo de cuánto aproveches la energía solar en las horas centrales del día. 

Como ves, en el duelo de paneles solares térmicos vs fotovoltaicos, no hay un perdedor, sino diferentes soluciones para diferentes necesidades. Si, además, quieres tener una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo, ¡haz clic aquí y elige la que más encaje contigo!

Leer más

Barrio solar en viviendas de alquiler

¿Es posible participar en un barrio solar si vives de alquiler?

barrios solares

¿Alguna vez has mirado hacia el tejado de cualquier chalet y has pensado que la energía solar es un privilegio solo para quienes tienen casa propia? Pues nada de eso. Ni necesitas vivir en una vivienda unifamiliar, ni ser siquiera el dueño del inmueble. Hoy en día, el modelo energético está cambiando y ya no necesitas ser el propietario de una vivienda para beneficiarte del sol. El barrio solar en alquiler ya es una opción viable y en este artículo vamos a explicarte todo lo que necesitas saber para beneficiarte de este tipo de proyecto compartido. 

¿Puedo participar en un barrio solar si no soy el propietario de la vivienda?

La respuesta es un sí gigante, ya que vivir en una casa arrendada ya no es una barrera para sumarte a la transición energética. De hecho, el concepto de comunidades solares para inquilinos nació precisamente para que personas que no tienen un tejado propio puedan disfrutar de los mismos beneficios que el dueño de un chalet de lujo. 

Esto significa que no tendrás que hacer una instalación de paneles en tu terraza o tejado, sino que la instalación solar estará ubicada en un lugar cercano, como un edificio municipal o una nave industrial. Es lo que se conoce como energía compartida en alquiler y tú, como vecino, solo tendrás que unirte al proyecto del barrio solar próximo a ti y la energía se repartirá entre todos los vecinos que se apunten. 

Requisitos para el autoconsumo en alquiler: lo que necesitas saber

Seguro que ahora estás pensando que todo suena genial, pero que quieres saber qué necesitas realmente para disfrutar del autoconsumo en alquiler. Pues bien, desde Visalia te explicamos cuáles son las normas por las que se rige este proyecto. 

La regla de los 5 km 

Este es el punto clave. Para que puedas ahorrar en el recibo de la luz mediante un barrio solar urbano, tu vivienda debe estar situada a menos de 5000 metros (5 km) de la instalación solar. Esta es la distancia máxima legal que permite que la energía se considere compartida entre la planta y tu hogar. 

¿Por qué es importante esto? Porque el barrio solar utiliza la red eléctrica de siempre para llegar a tu casa. En otras palabras, la red eléctrica de tu compañía funciona como la «carretera» por la que viaja la energía del sol hasta tu piso. La planta solar vierte su energía limpia a esa carretera y tú la recoges en tu casa. Por eso, no hace falta tirar cables nuevos por la calle desde las placas hasta tu vivienda. 

Paneles solares

La titularidad de la factura: el pase para las comunidades solares para inquilinos

Para entrar en una de estas comunidades solares, el contrato de luz debe estar a tu nombre. Si actualmente los recibos los paga el casero y luego te los pasa a ti, lo más recomendable es que hagas un cambio de titular. Es un trámite gratuito y rápido que te dará el control total de tu energía.

Una vez seas el titular, puedes firmar el acuerdo de reparto de energía fotovoltaica. Ahora bien, lo ideal, y lo que hacemos en Visalia, es mirar tu histórico de consumo. Así, podemos analizar cuántos kWh gastas al mes y, basándonos en eso, te proponemos una cuota de participación. Además, te animamos a echar un ojo a nuestras diferentes tarifas eléctricas para ajustarte a la que mejor encaje con tus necesidades. 

A partir de ahí, se anota cuánta energía han generado las placas del barrio solar y, en función de tu porcentaje de participación, se restará lo que las placas compartidas han producido de lo que tú has gastado en casa. Esto, sin duda, reducirá notablemente tu factura eléctrica. 

Beneficios de unirse a un barrio solar

Además de no tener que gastarte dinero en una instalación, participar en un barrio solar tiene ciertos beneficios que debes conocer: 

  • Ahorro directo sin inversión: te unes y empiezas a ahorrar en el recibo de la luz desde el primer día.
  • Cero mantenimiento: ¿Se ha roto una placa? ¿Hay que limpiarlas? A ti no debe importarte, pues las empresas gestoras somos las que nos encargamos de que todo esté impecable. Tú solo recibes la energía. 
  • Energía 100 % justa: no se trata de que te asignen un número de placas, pues si les diera la sombra y a las de tu vecino no, tú saldrías perjudicado. Como hemos dicho, tienes una cuota de participación. De este modo, si la planta produce 1000 kWh, tú recibes tu porcentaje. 
  • Suscripción a medida: ¡puedes elegir tu porcentaje! Si vives solo, eliges una cuota pequeña. Si sois familia numerosa, pides más. Es un autoconsumo personalizado que se adapta a tu consumo real.
  • Conciencia tranquila: Estás ayudando al planeta usando electricidad renovable para inquilinos, reduciendo la huella de carbono de tu barrio.

¿Qué ocurre con mi participación en el barrio solar si decido mudarme?

Esta es la gran duda de cualquier persona que vive de alquiler. A diferencia de quien se gasta 6000 euros en poner placas en su tejado, tú no has hecho una obra permanente. Así que, si te tienes que mudar, puedes optar por estas dos opciones: 

  1. Mudanza cerca del antiguo piso: si tu nuevo piso sigue estando a menos de 5 km de la planta, simplemente tendrás que avisar del cambio de dirección y seguirás ahorrando del mismo modo. ¡Tu suministro energético móvil te acompañará!
  2. Baja sin penalizaciones: en el caso de que te vayas más lejos, podrás darte de baja de la asociación solar vecinal. Como ves, es un consumo energético flexible que se adapta a tu ritmo de vida.

En definitiva, vivir de alquiler no es un impedimento para disfrutar de la energía más barata y limpia que existe. Gracias al barrio solar en alquiler, puedes reducir tu consumo eléctrico sin moverte de tu sofá. ¿Estás interesado y quieres saber si ya tienes un barrio solar cerca de tu casa? ¡Te invitamos a hacer clic aquí  y descubrirlo por ti mismo!

Leer más

eficiencia energetica electrodomesticos

Qué es la eficiencia energética en electrodomésticos y cómo interpretarla al comprar

Fibra y móvil

¿Alguna vez has comprado un electrodoméstico que parecía un «chollo» pero luego te has percatado de que tu factura de luz ha subido? A menudo, al elegir aparatos baratos se acaba pagando con creces cada mes a la compañía eléctrica. De ahí la importancia de conocer qué sentido tiene la eficiencia energética en electrodomésticos. Invertir en productos de bajo consumo no es solo una cuestión de compromiso medioambiental, sino que, además, es una de las formas más inteligentes de proteger tu economía doméstica a largo plazo. En este artículo, vamos a enseñarte a descifrar la etiqueta energética para que tu próxima compra sea una verdadera inversión.

¿Qué es la eficiencia energética y por qué es clave en tu hogar?

La eficiencia energética es la capacidad que tiene un aparato para realizar su función (enfriar, lavar, iluminar, etc.) con el menor consumo de energía posible. Debes tener claro que un electrodoméstico eficiente no es aquel que tiene menos potencia, sino el que aprovecha mejor cada vatio de electricidad.

De este modo, si tienes electrodomésticos eficientes en casa no tendrás que cambiar tus hábitos de consumo, pues directamente tu vivienda te pedirá menos energía para que trabajen los aparatos. Esto, sin duda, es el primer paso, y el más lógico, para tener una casa que sea sostenible con el planeta y evitar sustos cuando llegue el recibo eléctrico.

Electrodoméstico eficiente

Cómo leer la etiqueta energética paso a paso

Desde marzo de 2021, la Unión Europea actualizó la etiqueta energética para hacerla más clara, eliminando las confusas categorías A+, A++ y A+++. Ahora, la escala es mucho más directa y sencilla. Aquí te presentamos los puntos clave para entenderla.

Letras y colores

Es la parte más visual de la etiqueta. La escala actual engloba de la A a la G, eliminando las antiguas y confusas clases A+, A++ y A+++, tal y como dijimos anteriormente: 

  • La etiqueta de color verde (A, B y C) indica que el electrodoméstico es eficiente. Debes tener en cuenta que la letra A está reservada para tecnologías futuras, así que una B en el presente es la gama más alta en ahorro. No te quepa duda de que, si ves una B o una C, estarás ante una compra excelente. 
  • La etiqueta de color amarillo y naranja (D, E) representa la clase media. No son los modelos que menos consumen, pero han mejorado mucho respecto a modelos antiguos. Así, por ejemplo, un aparato de clase D suele ser una opción equilibrada, al tener un precio más bajo que uno de clase B, pero ofreciendo un rendimiento energético razonable. 

La etiqueta de color rojo (F, G) incluye a aquellos aparatos que desperdician más energía porque son los que más consumen. Recuerda que, aunque suelen ser los más baratos en la tienda, a la larga terminarás pagando la diferencia (y más) en tus facturas de luz.

El consumo de kWh

Justo debajo de las letras verás un número seguido de las siglas kWh. Este dato es vital para tu economía por la información tan relevante que muestra. Por ejemplo, en los frigoríficos se suele indicar el gasto anual y en las lavadoras o lavavajillas el gasto por cada 100 ciclos de uso. 

Nuestro consejo, como expertos en energía, es que, si dudas entre dos modelos con la misma letra, elijas siempre el que tenga el número de kWh más bajo.

Los pictogramas: detalles de uso diario

En la parte inferior verás iconos que explican cómo se comportará el aparato en tu casa sin necesidad de leer el manual. Estos detalles son: 

  • El nivel de ruido está representado por un altavoz y se muestra en decibelios (dB). Si tienes una cocina abierta al salón o no quieres ruidos molestos, es crucial que revises este icono para saber si el número que marca encaja con tus necesidades. 
  • El consumo de agua, representado por un pequeño grifo, te indica los litros por ciclo.

La capacidad se muestra con un icono de cajas o botellas que indican los kilos o litros que caben en el aparato.

Código QR

En la esquina superior derecha encontrarás un código que, al escanearlo con tu móvil, te llevará a la base de datos europea (EPREL) con detalles técnicos del aparato que no caben en la pegatina. 

Por ejemplo, puedes ver el consumo exacto en diferentes modos de funcionamiento (no solo el estándar), las dimensiones precisas del producto para ver si cabe en el hueco donde quieres colocarlo, o detalles sobre la garantía de reparación y piezas de repuesto. Por decirlo de alguna manera, es como el «manual de instrucciones» resumido antes de comprarlo.

El impacto real de la eficiencia en tu consumo eléctrico y tu bolsillo

La teoría dice que un aparato eficiente gasta menos, pero la realidad es que la diferencia entre una clase energética A y una G puede superar el 60 % de consumo. Para que te hagas una idea de lo que esto significa en tu día a día, vamos a poner un ejemplo real con el «rey» de la cocina: el frigorífico, ya que está conectado las 24 horas del día. 

Vamos a comparar dos frigoríficos combi de tamaño similar:

  • Primer modelo (Clase C actual, muy eficiente): consume unos 110 kWh al año.
  • Segundo modelo (Clase F o G, poco eficiente): puede llegar fácilmente a los 280 kWh al año.

La diferencia es de 170 kWh anuales. Al precio medio de la luz hoy en día, estamos hablando de que el frigorífico barato te está costando unos 40-50 € extra cada año solo por estar enchufado. Si tenemos en cuenta que un frigorífico dura unos 15 años, habrás pagado 750 € de más por no haber elegido uno eficiente en la tienda. ¡Más de lo que te costó el propio aparato!

Este tipo de cálculos son los que demuestran que la eficiencia no es un lujo, sino una forma de ahorro inteligente. Si, además, quieres seguir optimizando tu casa, te recomendamos esta guía para ahorrar luz, donde verás que elegir el aparato adecuado es solo el primer paso.

Además, para que el ahorro sea total, es fundamental que tu tarifa de luz sea competitiva y se adapte a tus hábitos. De nada sirve comprar una lavadora de bajo consumo si pagas un precio excesivo por la energía que consume. 

Ahora ya sabes que la eficiencia energética en electrodomésticos es una gran aliada para que tu consumo no se dispare. No obstante, si quieres que tu ahorro sea todavía mayor, ¡descubre nuestras tarifas de luz ahora!

Leer más

sistema hibrido calefaccion

Sistemas híbridos de calefacción: gas y electricidad trabajando juntos

Gas

¿Eres de lo que piensan que para calentar una vivienda debes elegir entre una caldera de gas o una bomba de calor eléctrica? Pues, además de esas dos opciones, actualmente también existe una tercera vía mucho más eficiente: los sistemas híbridos de calefacción

Esta tecnología combina ambos equipos para que trabajen de forma coordinada, utilizando en cada momento la fuente de energía que resulte más barata o eficaz según el frío que haga fuera. En este artículo, vamos a analizar cómo funciona este modelo de climatización. Además, hablaremos de cuáles son sus ventajas de ahorro y en qué casos es totalmente recomendable su uso.

¿Qué es la calefacción híbrida y cómo funciona para ahorrar energía?

Un sistema híbrido es la integración de una bomba de calor aerotérmica y una caldera de condensación bajo un control inteligente, que es el que se encarga de decidir qué equipo debe funcionar para calentar la casa con el menor coste posible. Ojo, no debes confundir la bomba de calor con el aparato de aire común, pues la aerotérmica no echa aire caliente, sino que utiliza la electricidad para calentar el agua que circula por los radiadores. 

Dicho esto, el sistema inteligente prioriza siempre la eficiencia siguiendo los modos de trabajo que te presentamos ahora.

Modo eléctrico: la eficiencia de la aerotermia

Este es el modo de ahorro por excelencia. Durante la mayor parte de la temporada, cuando las temperaturas no bajan de los 4ºC o 5ºC, la bomba de calor eléctrica se encarga de todo. Su gran secreto es que no genera calor quemando combustible, sino que lo transporta del aire exterior al agua de los radiadores, como dijimos anteriormente, con lo que su gasto es mínimo. Así, trabajando con la máxima eficiencia, mientras el clima sea suave, este motor será imbatible y mantendrá tus facturas controladas.

Modo mixto: el trabajo en equipo para días de frío intenso

¿Qué pasa cuando la temperatura en la calle empieza a desplomarse y vienen los días fríos de verdad? A la bomba de calor le cuesta más extraer energía de un aire que está muy frío y empieza a gastar más electricidad de la cuenta. En ese momento, el control inteligente detecta que la luz ya no es tan rentable y activa la caldera de gas de condensación como apoyo. Ojo, no apaga la electricidad, pues es la que mantiene el calor de base, sino que suma el gas para aportar la potencia que necesitan los radiadores para alcanzar la temperatura ideal sin que el gasto eléctrico se dispare.

Como es lógico, si cuentas con una tarifa de luz adaptada a tus hábitos de consumo diarios, la factura será menor que si no sabes ni la que tienes. En Visalia, por ejemplo, contamos con diferentes alternativas para que puedas escoger la que mejor encaje contigo.

Modo gas: la potencia máxima ante olas de frío o heladas

Hay momentos en los que, por puro sentido común y ahorro, lo mejor es dejar que el gas tome el mando. Esto ocurre principalmente en dos escenarios:

  • Frío polar: cuando estamos bajo cero, la bomba de calor eléctrica rinde muy poco. El sistema lo sabe y pasa el testigo a la caldera de gas, que calienta el agua de forma mucho más rápida y potente en condiciones extremas.
  • Picos de agua caliente: si hay varias personas duchándose a la vez, el gas es capaz de calentar agua de forma infinita e instantánea, algo que a la parte eléctrica le costaría mucho más tiempo y dinero.

Como habrá momentos en los que tu caldera trabajará a pleno rendimiento, es importante que cuentes con una tarifa de gas competitiva, como la nuestra.

calefaccion

Ventajas de los sistemas híbridos de calefacción

Si apuestas por una calefacción de gas y electricidad, obtendrás beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. Optar por una solución que combine gas y electricidad ofrece beneficios que los sistemas individuales no pueden alcanzar por separado. ¡Vamos a ver los más destacados!

Optimización automática del gasto

La mayor ventaja es que no tendrás que estar pendiente de si la luz sube o el gas baja. El sistema cuenta con un software que conoce los precios y elige la energía más económica en cada franja horaria. Esto permitirá que reduzcas el gasto anual de forma automática, sin que tengas que sacrificar ni un grado de temperatura en casa.

Fiabilidad total: nunca te quedarás sin calefacción

Si dependes solo de un sistema y este falla, te quedarás a oscuras o pasando frío. En cambio, con el sistema híbrido tendrás dos generadores independientes, tal y como hemos explicado. Si por alguna razón la parte eléctrica tiene una incidencia, la caldera de gas asumirá el control, y viceversa. Es la seguridad de que, pase lo que pase con el suministro o los equipos, siempre tendrás agua caliente y calefacción en la vivienda.

Máxima eficiencia: energía que se multiplica

Mientras que una caldera convencional gasta 1 € para darte 1 € de calor, la parte eléctrica de tu sistema híbrido, la aerotermia, es capaz de multiplicar la energía. Así, por cada kWh de luz que consume, entrega hasta 4 kWh de calor a tus radiadores. Para que lo veas más fácil, es como si por cada litro de gasolina, tu coche te regalase tres más. 

Igualmente, la parte de aerotermia gasta mucha menos electricidad que los splits de aire acondicionado. Esta eficiencia tan alta es la que permitirá reducir tus facturas desde el primer mes.

¿En qué casos se recomienda el sistema híbrido?

En Visalia creemos que este sistema de calefacción eficiente es la opción ganadora, sobre todo, en estos dos perfiles:

  • Viviendas con radiadores de agua: si ya tienes la instalación de radiadores (o suelo radiante), es tu mejor opción. Aprovechará tu circuito de calefacción y no tendrás que meterte en obras de reforma.
  • Zonas de clima muy frío: donde la aerotermia sola no llega y gasta mucha luz, el sistema híbrido es el más inteligente. Recuerda que el gas entrará de refuerzo cuando haya heladas. 

Como ves, los sistemas híbridos de calefacción son la solución más inteligente para quienes ya tienen radiadores y no quieren elegir entre gas o electricidad. Si quieres cerrar el círculo del ahorro, te animamos a revisar nuestras tarifas de luz y gas. ¡Entra en nuestra web ahora!

Leer más

Instalacion gas

Qué tener en cuenta si compras una casa con instalación de gas antigua

Gas

Al encontrarse con una instalación de gas antigua en una casa que acabas de comprar, es conveniente comprobar bien distintos aspectos antes de dar por hecho que todo funciona correctamente. En un principio, puede que pienses que, si ya está hecha la instalación, te ahorrarás tiempo y dinero, pero, ojo, porque una conexión de gas obsoleta puede darte más de un susto, y no solo en la factura. En este artículo te explicamos qué revisar en la instalación de gas antes de usarlo, qué dice la normativa sobre instalaciones antiguas, cuándo conviene hacer una reforma del sistema de gas y cuánto te puede costar todo esto. ¡Vamos a por ello!

Qué revisar en una instalación de gas antigua antes de usarla?

Si te acabas de comprar una casa antigua y ya tiene instalación de gas, lo más probable es que lleve muchos años hecha. Está claro que tener gas en casa es muy cómodo, pero antes de nada debes revisar si esa instalación sigue siendo segura. Piensa que los materiales se estropean y oxidan, las normas cambian y lo que hace veinte años era seguro, puede que hoy no lo sea. Por todo ello, desde Visalia te recomendamos tener en cuenta estos pasos. 

Fugas invisibles y conexiones desgastadas

Con el tiempo, las tuberías pueden oxidarse o agrietarse, especialmente si son de materiales antiguos, como puede ser el hierro o el plomo. Eso puede generar fugas de gas peligrosas que no siempre huelen o se notan a simple vista. Por eso es fundamental que un técnico especializado revise la instalación de gas antes de usarla.

¿Tu cocina o caldera es compatible con el sistema antiguo?

Una instalación de gas antigua puede funcionar con butano, propano o gas natural, pero eso no significa que cualquier aparato moderno sea compatible, ya que muchas cocinas o calderas actuales necesitan presiones o conexiones distintas a las de hace 20 años.

De este modo, por ejemplo, una caldera de condensación moderna necesita una salida específica para los gases de combustión, y si no existe, habría que modificar la instalación. También puede pasar que los inyectores de una cocina antigua no sirvan para gas natural porque su funcionamiento es para butano y haya que cambiarlos.

Por eso, antes de enchufar nada, conviene que un técnico revise si tus equipos actuales (o los que quieras instalar) son compatibles con la red de gas existente.

Una vivienda con gas necesita una buena ventilación cruzada para que el aire circule y los gases no se acumulen. Esto incluye dos cosas básicas:

  1. Entrada de aire: una rejilla o hueco que permita renovar el aire en la estancia, por ejemplo, en la cocina o donde esté la caldera.
  2. Salida de gases: un conducto que permita expulsar los gases quemados al exterior, sin riesgo de que vuelvan a entrar en casa.

En instalaciones antiguas, estas salidas muchas veces son insuficientes o no cumplen la normativa actual. Si no corriges estos errores, puedes tener cortes de suministro automáticos o, peor aún, provocar acumulación de gases realmente peligrosos para la salud. 

gas casa antigua

Normativa actual para instalaciones de gas antiguas

Como ya hemos comentado, las leyes cambian con el tiempo, y lo que era válido hace unos años ahora puede estar fuera de normativa. Si vas a usar el sistema de gas tal y como está ahora en tu vivienda, necesitas comprobar que cumpla con la normativa para instalaciones antiguas.

Revisiones obligatorias y requisitos según el tipo de vivienda

En viviendas particulares, la revisión debe hacerse cada 5 años. Sin embargo, si compras una casa que lleva tiempo cerrada o sin suministro de gas, puede que la distribuidora te exija una inspección completa antes de poder dar de alta el servicio. Contar con un boletín actualizado puede ahorrarte ese trámite.

El certificado de instalación de gas: ¿cuándo es necesario y cuánto cuesta?

Si haces cambios o quieres reactivar el gas, necesitarás el certificado de instalación (el famoso boletín). Para que sea válido, lo tiene que emitir un técnico autorizado tras una inspección, y suele costar entre 50 y 120 €.

¿Cuándo merece la pena reformar una instalación de gas antigua?

No siempre es necesario cambiarlo todo, pero en muchos casos, una reforma en el sistema de gas te evitará problemas.

¿Reparar lo que hay o empezar de cero?

Si la instalación tiene más de 20 años, si usa materiales antiguos o si ha tenido fugas, lo más recomendable es sustituirla por una nueva. En el caso de que solo haya pequeños fallos o esté bien conservada, es posible mantener algunas partes, como los tubos si son de cobre o multicapa. No obstante, lo que suele sustituirse siempre es:

  • Tuberías oxidadas o de materiales obsoletos (hierro, plomo).
  • Llaves de paso en mal estado.
  • Reguladores antiguos.
  • Calderas o calentadores que no cumplen normativa.

Compatibilidad con nuevos sistemas: gas natural vs butano

Si la instalación está preparada para bombonas de butano o propano y quieres pasarte al gas natural, tendrás que adaptarla. Esto puede implicar:

  • Cambiar el regulador y algunos tramos de tubería.
  • Ajustar inyectores en cocinas y calentadores.
  • Verificar la ventilación obligatoria.

Un técnico especializado te podrá decir si te sale más rentable adaptar lo que tienes o empezar con una instalación nueva. 

¿Cuánto cuesta actualizar o revisar una instalación de gas antigua?

Vamos con los números. Esto es lo que te puedes encontrar según el estado de la instalación y el tipo de reforma que necesites.Precios orientativos de revisión y sustitución de elementos

A la hora de valorar si mantener, revisar o renovar una instalación de gas antigua en casa, los precios pueden variar mucho según el tipo de sistema, los materiales existentes y el trabajo que haya que hacer. Aquí te dejamos una guía con cifras medias para que te hagas una idea.

  • Revisión básica: entre 30 y 50 €
  • Reforma parcial (sustituir tramos, válvulas, etc.): desde 300 €
  • Sustitución completa con caldera moderna: entre 1.500 y 3.000 €, según tamaño de la vivienda y número de puntos de consumo.

Como ves, comprar una vivienda con una instalación de gas antigua en casa no tiene por qué ser un problema. Lo importante es hacer las revisiones adecuadas y cumplir siempre la normativa para ganar en confort, eficiencia y seguridad. Además, si quieres una tarifa de gas competitiva, te animamos a contactar con nosotros. ¡Entra en nuestra web ahora!

Leer más

sistema autoconsumo

Cómo elegir una batería para tu sistema de autoconsumo solar

Gas

Instalar paneles solares es el primer paso para reducir tu factura, pero para exprimir al máximo cada rayo de sol necesitas un sistema de almacenamiento de energía solar. Durante las horas de sol, tus placas alimentarán directamente los aparatos de tu casa, pero lo habitual es que produzcan mucha más electricidad de la que necesitas en ese instante. Por eso, si no dispones de una batería de autoconsumo solar, toda esa energía sobrante se verterá a la red eléctrica y se perderá. En cambio, si instalas una batería, ese excedente se guardará para que puedas utilizarlo por la noche, cuando tus placas ya no produzcan energía. Aquí te brindamos información muy útil sobre qué tecnología, capacidad y potencia debes valorar para acertar en la compra.

Tipos de baterías solares: ¿cuál es la tecnología que mejor te encaja?

No todas las baterías guardan la energía con la misma eficiencia, y aquí es donde se suelen encontrar más dudas. En Visalia queremos que entiendas que la tecnología que elijas no solo afecta a cuánto te ahorras, sino también a cuánto espacio necesitas sacrificar en casa.

Baterías de Litio (LiFePO4)

Es la tecnología que ha revolucionado el sector y la que recomendamos para la gran mayoría de los hogares. ¿Por qué? Porque esta batería es imbatible en tamaño y rendimiento, ya que permite acumular mucha electricidad en un espacio muy reducido. Así, podrás instalarla discretamente en una pared sin molestar. 

También hay que destacar que su composición química permite aprovechar hasta el 95 % de la energía que guardan sin que la batería sufra ni se desgaste antes de tiempo.

Baterías de gel y estacionarias

Aunque el litio es el rey en las ciudades, las baterías de gel y las estacionarias son las reinas de las casas de campo e instalaciones aisladas

A diferencia del litio, estas baterías son extremadamente robustas ante temperaturas muy extremas de frío o calor intenso, y soportan muy bien los tirones fuertes de energía, como cuando arranca un motor de riego o una bomba de pozo. No obstante, debes tener en cuenta que son bastante más voluminosas y pesadas que las de litio, por lo que necesitarás un lugar con bastante espacio y suelo firme para instalarlas.

Baterías de plomo-ácido y AGM

Son las más baratas, pero las más limitadas. Su gran «pero» es que no se recomienda descargarlas nunca más del 50 %. De hecho, cuando se consume habitualmente más de la mitad de su energía, la batería se estropea. 

Por otra parte, para obtener el mismo rendimiento útil que una pequeña batería de litio, necesitarías comprar un banco de baterías de plomo cuatro veces más grande. Por todo ello, en Visalia solo las aconsejamos para usos muy puntuales, como una caseta de herramientas, una segunda residencia de uso esporádico o una iluminación mínima de jardín.

Factores clave para acertar en la elección de tu batería

Para que tu inversión sea rentable a largo plazo, no basta con mirar solo el precio de tu batería fotovoltaica. Te aconsejamos analizar estos tres puntos fundamentales antes de elegir un modelo concreto.

Compatibilidad técnica

Este es el punto más crítico. Para que una batería funcione, necesitas un inversor híbrido. Si ya tienes placas, debes comprobar si tu inversor actual acepta baterías o si hay que añadir un equipo extra. Además, deben tener el mismo protocolo de comunicación, pues de lo contrario, el sistema no sabrá cuánta carga queda. A su vez, deberás elegir entre baja tensión (48V) o alta tensión, dependiendo de si buscas un sistema sencillo o uno de alto rendimiento.

Potencia de carga y descarga

No es lo mismo capacidad (la energía que cabe en el depósito) que potencia (con qué rapidez sale). Así, por ejemplo, si eliges una batería muy grande, pero con poca potencia, no podrás encender el horno y el aire acondicionado a la vez de noche sin tener que pagar luz a la red. Lo más habitual para una vivienda normal es apostar por una batería con potencia de al menos 3,5 kW o 5 kW.

autoconsumo solar

Capacidad y profundidad de descarga (DoD): ¿cuánto necesitas guardar?

Para elegir el tamaño adecuado de tu batería debes fijarte en cuánto gastas tú cuando ya no hay sol

La capacidad se mide en kilovatios hora (kWh) y es el tamaño del «depósito» de luz guardado. Una batería de 5 kWh suele ser suficiente para cubrir el gasto normal de una noche, como nevera, luces o televisión, tal y como ya hemos dicho anteriormente. En el caso de que tu casa sea grande o uses climatización de madrugada, lo ideal es elegir una de 10 kWh.

Aquí es donde entra la Profundidad de Descarga (DoD), que es el porcentaje de batería que se puede vaciar del depósito sin dañar el equipo. En las baterías de litio, podrás usar casi el 100 % de lo guardado, pero en las de plomo o gel, recuerda que lo ideal es no pasar del 50 %.

Vida útil y ciclos: ¿Cuántos años durará tu inversión?

En el mundo de los paneles solares con batería, la duración se mide en ciclos de carga y descarga (cada vez que la batería se llena y se vacía por completo). Así: 

  • Las baterías de litio ofrecen entre 6000 y 10 000 ciclos. Esto significa que, usándola todos los días, tendrás batería para unos 15 o 20 años
  • Las de plomo y gel apenas llegan a los 1500 o 2000 ciclos, por lo que suelen durar unos 5 o 6 años. 

Recuerda que, aunque comprar una batería de plomo parezca un ahorro, a los cinco años aproximadamente tendrás que volver a gastar dinero en adquirir otra, mientras que la de litio seguirá ahorrándote facturas durante dos décadas.

El precio de una batería y su rentabilidad real en 2026

Instalar una batería suele costar entre 2500 € y 5000 €. Sin embargo, en 2026 la rentabilidad es excelente gracias a los incentivos fiscales:

  1. Deducciones del IRPF: puedes recuperar hasta el 60 % del coste en tu declaración de la renta si mejoras la certificación energética de tu casa.
  2. Bonificaciones del IBI: muchos Ayuntamientos descuentan hasta el 50 % de este impuesto durante varios años solo por poner almacenamiento.

En resumen, elegir una batería de autoconsumo solar es dejar de depender de terceros para pasar a ser el gestor de tu propia energía. No obstante, si quieres seguir conectado a la red eléctrica, es importante revisar tu tarifa para comprobar que se adapte a tus necesidades. ¡Aquí te presentamos las disponibles en Visalia!

Leer más

consumo electrodomesticos

Cómo afectan los electrodomésticos de bajo consumo a tu factura de luz

Luz

Puede que tengas aparatos que llevan años contigo y que, aunque funcionan, están haciendo que tus recibos de luz sean más altos de lo normal. Otro caso es que puede que tengas que comprar los nuevos electrodomésticos para tu nuevo hogar y estés planteándote comprar los más baratos porque buscas productos básicos y prácticos. Con el IVA de la luz de nuevo al 21 % desde principios de 2025, la decisión de apostar por electrodomésticos antiguos o de bajo precio puede salirte muy cara cada mes. Sin embargo, ¿realmente los electrodomésticos de bajo consumo son la solución mágica o es solo marketing? En este artículo vamos a hablar de eficiencia energética en el hogar, explicándote cuánto puedes ahorrar con ese tipo de aparatos.

¿Qué son realmente los electrodomésticos de bajo consumo?

En Visalia trabajamos cada día con el objetivo de lograr ese ahorro en la electricidad con electrodomésticos que tanto buscan los consumidores. Por eso, el primer paso es hablar de los cambios en las pegatinas de las clases energéticas de estos aparatos. 

Hace tiempo, exactamente en 2021, que las famosas etiquetas de clase energética A+++, A++ o A+ pasaron a mejor vida para dejar paso a una escala mucho más clara: de la A a la G. Así, un aparato de bajo consumo de máxima eficiencia será aquel que tenga la letra A en su pegatina, y el de menor, la G. 

De forma general, los aparatos de bajo consumo son aquellos que hacen el mismo trabajo que el resto, pero desperdiciando menos energía. Digamos que no es que limpien más o enfríen mejor, sino que son mucho más eficientes al aprovechar la electricidad que reciben. Entre otras cosas: 

  • Aprovechan mejor lo que gastan: no pierde energía en forma de calor o ruidos innecesarios.
  • Evitan los picos de potencia: los aparatos antiguos funcionan con un sistema de «todo o nada», mientras que los eficientes, gracias a tecnologías como el Inverter, arrancan de forma suave y mantienen una velocidad constante. Esto evita esos «tirones» de luz que tanto suben la factura.
  • Son inteligentes: tienen sensores que ajustan el gasto. Por ejemplo, una lavadora de bajo consumo utiliza menos agua si la carga está a la mitad. 
  • Mantienen mejor el resultado: por ejemplo, una nevera de bajo consumo está tan bien aislada que, una vez fría, apenas necesita encender el motor para mantenerse así.

Entonces, ¿realmente compensa esta inversión? La respuesta es un sí rotundo. Aunque el producto sea más caro que otros de gamas más bajas, ese plus se recupera rápidamente. Vamos a verlo de otra forma: imagina que tienes un coche que gasta 4 litros a los 100 km en lugar de uno que gasta 10. Está claro que pagarás más por ese coche al comprarlo, pero ahorrarás dinero cada vez que lo uses. Con los electrodomésticos ocurre lo mismo, y la diferencia de precio suele recuperarse en pocos años. A partir de ahí, todo es beneficio para tu bolsillo.

Análisis de rentabilidad: ¿compensa pagar más al principio?

Vamos a comparar el coste inicial con el ahorro a largo plazo. Para entender por qué decimos que la inversión se recupera rápido, lo mejor es mirar el frigorífico, que es el único aparato encendido las 24 horas.

Mucha gente se asusta al ver un frigorífico de 700 € cuando hay otro al lado por 450 €, y lo primero que piensa es que si se lleva el barato se estará ahorrando 250€. Sin embargo, en realidad es justo al revés, pues la clave está en el consumo anual

La comparativa real: ¿de dónde sale el ahorro?

Para saber si una compra es rentable, debemos comparar el coste total, es decir, lo que se paga en la tienda más lo que cuesta mantener el aparato encendido durante toda su vida útil.

De este modo, para que los números sean transparentes, hemos calculado el coste usando un precio medio de la electricidad de 0,25 €/kWh (una media realista para este 2026 con el IVA al 21%). Sin embargo, este ahorro puede ser aún mayor si cuentas con una tarifa optimizada, como las que tenemos en Visalia, donde el coste por kWh es más competitivo y disponemos de varias opciones en función de los hábitos de consumo de los usuarios. Además, tomamos en cuenta el consumo anual que marcan las etiquetas de dos frigoríficos de tamaño similar, pero de distinta clase energética: 

  • Con el modelo barato (clase F): consume unos 372 kWh al año. Si multiplicas esos kilovatios por el precio de la luz aproximado (372 x 0,25), el resultado es que mantenerlo encendido te costaría 93 € al año.
  • Con el modelo de bajo consumo (clase A): tiene una tecnología tan eficiente que tan solo consume aproximadamente unos 120 kWh al año. Al multiplicar (120 x 0,25), el gasto anual cae hasta los 30 €.

¿Cuál es la diferencia? Pues que cada año, el modelo de bajo consumo te ahorraría 63 € en facturas (la resta de 93 € menos 30 €). Si dividimos ese ahorro entre los 12 meses, verás que tu recibo de la luz es 5,25 € más barato cada mes simplemente por haber elegido el aparato mejor.

consumo electrico eficiente

El tiempo de recuperación: ¿cuándo empiezas a ganar?

Imagina que compraste el modelo eficiente y te costó 250 € más en la tienda que el de bajo coste. Hay que dividir ese sobrecoste entre el ahorro anual, es decir, los 250€ entre los 63€ de ahorro. El resultado es que en aproximadamente 4 años ya habrás recuperado el dinero extra que invertiste. A partir de ahí, y durante los años restantes de vida útil del aparato, que serán unos quince, todo el ahorro mensual es dinero que se quedará limpio en tu bolsillo.

Tras analizar los números, la conclusión es rotunda, y es que, como hemos visto, comprar electrodomésticos de bajo consumo es rentable en el 100 % de los casos. Recuerda que es importante combinar estos aparatos con una tarifa eléctrica adaptada a tu consumo para obtener el máximo ahorro. ¡Contáctanos y te haremos un estudio personalizado!

Leer más

tarifa luz barata cnmc

¿Cómo buscar la tarifa más barata en la CNMC?

Luz

Seguro que más de una vez, al revisar tu extracto bancario, te has preguntado si realmente es necesario pagar tanto por la luz cada mes. La respuesta corta es no, pero sabemos que enfrentarse al mercado energético puede dar un poco de vértigo. ¿A quién vas a creer si cada compañía te dice que la suya es la mejor opción? Por suerte, existe una herramienta oficial, gratuita y totalmente neutral que pone las cartas sobre la mesa: el comparador de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia). En Visalia, nos encanta la transparencia, por eso queremos enseñarte a manejar esta plataforma para que localices la tarifa más barata de CNMC y empieces a notar el ahorro en tu factura de verdad. 

¿Qué es la CNMC y por qué su comparador es el más fiable?

Vivimos alrededor de un mercado lleno de ofertas energéticas donde todas parecen demasiado buenas para ser ciertas; sin embargo, la CNMC es el organismo que pone orden y asegura que las reglas del juego sean iguales para todos.

A diferencia de otros portales que puedes encontrar en internet, la CNMC no tiene acuerdos comerciales con las eléctricas, sino que su único objetivo es informar a los usuarios. Por eso, al entrar en su web para buscar la oferta de energía más económica, simplemente la herramienta te hará un cálculo exacto de cuánto pagarías con cada compañía según tus hábitos. Podríamos decir que es la forma más honesta de comparar tarifas de luz sin que haya intereses ocultos de por medio. 

Preparativos antes de buscar la oferta de energía más económica en la CNMC

Para que puedas entender los resultados y el comparador sea preciso, es necesario que expongas tu caso particular, pues no todos los hogares consumen igual. 

La importancia de tener tu factura a mano

Antes de hacer clic en el comparador de CNMC, te recomendamos que rescates tu última factura (ya sea en papel o en el móvil). En ella, verás tres datos que son como las llaves maestras para encontrar tu ahorro: la potencia contratada (en kW), el consumo total del año (en kWh) y tu código CUPS.

El CUPS es el identificador de tu contador y, si lo introduces en la web, el comparador puede ver exactamente tus datos reales de consumo de luz en los últimos meses. 

¿Cómo utilizar el comparador de luz de la CNMC?

Entrar en la web del comparador de la CNMC de electricidad es el primer paso. Verás que aparecen tres opciones: electricidad, gas o dual. Elige electricidad y pulsa el botón de Iniciar. A partir de ahí, el proceso es como un pequeño formulario muy sencillo:

  1. Datos de suministro: tendrás que introducir tu código postal. Esto es crucial porque los peajes de transporte de energía varían según la zona de España donde vivas.
  2. Tu perfil de consumo: el sistema te preguntará si tienes calefacción eléctrica o coche eléctrico y si tienes derecho al Bono Social
  3. Consumo: aquí es donde se usan los datos de factura. Recuerda que, si pones el código CUPS, el comparador leerá tus hábitos rápidamente. No obstante, si prefieres hacerlo a mano, deberás buscar en tu factura los códigos P1, P2 y P3, que hacen referencia a los períodos punta (el más caro), llano (el intermedio) y valle (el más barato). Una vez localizados, solo tendrás que copiar los kWh que aparecen al lado de cada uno.
    tarifa luz

Interpretando los resultados: ¿cómo elegir realmente la tarifa más barata de la CNMC?

Al terminar la búsqueda en el comparador, verás una lista de ofertas de muchas compañías, pero, aunque la tentación sea ir a la primera oferta que tiene el número de ahorro anual más grande, ese ahorro es una estimación técnica. Para encontrar la verdadera tarifa más barata para ti, debes fijarte en la pestaña de ‘Detalle’ de las ofertas que te interesen y prestar atención al precio del término de potencia y al de energía. Vamos a ponerte varios casos para que entiendas qué camino elegir en función de tus hábitos de consumo.  

Vivienda habitual: familias, teletrabajo o mucho uso

Es el caso de la mayoría, donde se ponen lavadoras, se usa el horno y se pone la calefacción o el aire acondicionado, entre otros ejemplos. En este caso, tu prioridad es el término de energía (€/kWh). Piensa que, al gastar muchos kWh de consumo, necesitas que cada uno de ellos sea lo más barato posible. En este caso no tienes miedo a pagar un poco más de cuota fija (potencia) si a cambio el consumo es más económico. Nuestra recomendación es que busques la oferta que tenga el precio por kWh más bajo en la columna de ‘Nueva Oferta’. Así, si el de la nueva oferta tiene un precio de kWh menor que el tuyo actual (por ejemplo, pasas de 0,18€ a 0,13€), esa es tu tarifa.

Segunda residencia: casas en el pueblo o la playa

¿Tienes una casa a la que solo vas en vacaciones o algún fin de semana? En este caso, tu prioridad debe ser el término de potencia (€/kW año). Al no ir mucho, no debe importarte si el kWh es caro o barato, pues gastarás poco. En cambio, lo que interesa es que tengas que pagar lo mínimo posible por el simple hecho de tener luz, aunque la casa esté vacía. Por ello, te aconsejamos que, en este caso, busques la oferta donde el coste fijo anual de la potencia sea el más pequeño. Aunque el precio del consumo sea más caro, al final del año ahorrarás mucho más con esta opción. Por ejemplo, si la nueva oferta te ofrece pagar 100€ al año de fijo y ahora pagas 180€, da igual lo que diga el resto: ¡cambia ya!

Un último consejo es que, al mirar las ofertas, te fijes en que no incluyan servicios de mantenimiento obligatorios que no necesites. En Visalia creemos que el ahorro debe ser limpio, sin letras pequeñas que resten a lo que has ganado comparando.

En definitiva, ahora ya sabes que localizar la tarifa más barata en la CNMC depende de tu situación personal. No te sorprendas si, al hacer tu comparativa, las tarifas de Visalia aparecen en los primeros puestos. Trabajamos cada día para que nuestras ofertas sean de las más competitivas del mercado, pero con una diferencia fundamental: nuestra letra pequeña es cero. ¡Contáctanos si tienes cualquier duda!

Leer más

certificado ahorro energetico 1

¿Qué son los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y cómo funcionan?

Luz

¿Qué tal te sonaría si te dijéramos que cada vez que hagas un cambio en casa o en tu comunidad de vecinos para gastar menos energía, alguien te diera un cheque por ello? Seguramente hayas oído hablar de la eficiencia energética, pero hay un nuevo protagonista en el sector que está cambiando las reglas del juego: los Certificados de Ahorro Energético. Por eso, en este artículo vamos a demostrarte que ser responsable con el planeta también puede ser muy rentable para tu bolsillo. ¿Quieres saber cómo aprovecharlo? ¡Sigue leyendo!

¿Qué significan realmente las siglas CAE?

Un Certificado de Ahorro Energético (CAE) es un documento electrónico que acredita legalmente que, tras hacer una reforma de mejora energética, has logrado reducir tu consumo de energía. Dicho de otra forma, es la prueba oficial que certifica que tu vivienda o empresa consume menos que antes y es más eficiente. Realmente, este título está diseñado con la finalidad de incentivar que dejemos de malgastar energía

Ahora bien, lo que mucha gente no sabe es que ese ahorro de energía se puede vender, pero ¿por qué alguien querría comprar tu ahorro? En España, todas las empresas energéticas tenemos la obligación por ley de ayudar al país a ser más eficiente. Hasta ahora, ese compromiso se cumplía únicamente pagando directamente un coste regulado una hucha común llamada Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE), y se utilizaba para financiar planes de ahorro en todo el país. 

Sin embargo, con el nuevo sistema de los CAE, el Gobierno nos permite otra opción mucho más justa, que es pagar directamente a los ciudadanos, comunidades de propietarios y empresas  que demuestren que están obteniendo un ahorro de luz y gas. De esta forma, en Visalia, como empresa energética, cumplimos con nuestra obligación legal y tú recibirás un dinero que te ayudará a recuperar gran parte de lo que invertiste en tu reforma de ahorro energético.

¿Qué tipo de reformas puedes hacer para obtener tu certificado?

No todos los cambios valen, pues para que un ahorro sea convertible en un cheque, la reforma debe basarse en actuaciones recogidas en el catálogo oficial, gestionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Así, en este catálogo ya aparece el cálculo que produce cada reforma. Por ejemplo: si cambias X m² de la envolvente de tu vivienda en esta zona climática, se ahorran automáticamente Y kWh.

¿Cómo se obtienen los CAE?

Ahora que ya sabes qué son y por qué en Visalia te pagamos por ellos, la pregunta es: ¿qué tienes que hacer tú? Pues bien, el proceso es mucho más ágil que el de las subvenciones tradicionales y se resume en estos cuatro pasos:

  1. La actuación: realizas una mejora que reduzca tu consumo, aplicando lo que dice el catálogo oficial. Por ejemplo, si decides cambiar las ventanas de tu salón, solo tienes que preocuparte de cumplir los requisitos de la ficha y recopilar la documentación.
  2. La verificación: una vez terminada la obra, una empresa verificadora acreditada revisa los datos. No tendrá que medir tu consumo día a día, sino que mirará la ficha técnica de tus cambios para comprobar los cálculos. Por ejemplo, en el ejemplo de las ventanas, se mirarían los m² instalados. De este modo, al cruzar esos datos con la «ficha» del catálogo oficial, se confirma automáticamente cuánta energía has ahorrado.
  3. La emisión: se genera el certificado oficial (CAE) que indica los kWh que has ahorrado.

La monetización: tú le vendes ese certificado a Visalia y nosotros te pagamos una remuneración económica directa. ¿Te preguntas cuánto dinero puedes recibir? Tienes que pensar que no es lo mismo cambiar una ventana pequeña que aislar toda la fachada de un edificio o renovar el sistema de frío de una gran industria. Así, cuantos más kWh ahorres según el catálogo oficial, mayor será el valor de tu certificado.

¿Cómo puedo conseguir mi certificado con Visalia?

Aquí es donde entra nuestra experiencia. Lo primero que debes saber es que este sistema tiene carácter retroactivo con las actuaciones realizadas hasta tres años atrás, siempre que se cumplan los requisitos y se tenga la documentación de la obra. 

Si estás planeando hacer la obra ahora, el consejo más importante que podemos darte es que nos contactes antes de empezar. Para que el certificado sea válido, en muchas ocasiones estamos obligados a realizar fotografías del estado antes de la reforma para demostrar el salto de eficiencia. Solo tienes que enviarnos un correo a infocae@grupovisalia.com y nuestro equipo contactará contigo para ofrecerte un asesoramiento personalizado y darte toda la información que necesitas.

certificado ahorro energetico

¿Cómo ayudan los CAE a reducir el consumo en hogares, comunidades y empresas?

Al saber que vas a recibir un «cheque» por ser eficiente, es mucho más fácil decidirte por cambios que reducen drásticamente tu consumo.

En el hogar y comunidades

El sistema CAE es el impulso que necesitas para:

  • Envolvente térmica:instalar una fachada ventilada o un SATE a tu edificio evitará en invierno que se escape el calor y en verano que entre a la vivienda. Así, evitarás encender menos la calefacción y el aire acondicionado. 
  • Ventanas de alta eficiencia: son el complemento perfecto al aislamiento, pues mantienen la temperatura interior, logrando igualmente que consumas mucha menos energía para climatizar tu casa.

Aerotermia: pasar de una caldera de combustión a una bomba de calor moderna es el salto definitivo hacia una factura de luz y gas mucho más baja. A diferencia de las calderas convencionales que queman combustible para generar calor, la aerotermia extrae la energía gratuita del aire exterior. Esto permite reducir el consumo de energía de forma drástica, ya que genera mucha más energía de la que consume para funcionar. Además, es un sistema que proporciona tanto calefacción en invierno como refrigeración en verano, manteniendo tu hogar confortable todo el año con un gasto mínimo.

En una empresa

Para los negocios, los CAE facilitan, entre otros ejemplos:

  • La sustitución de compresores: los modelos antiguos consumen muchísimo. Por eso, cambiarlos por equipos eficientes reduce la factura eléctrica desde el primer minuto.
  • La mejora de iluminación y climatización: optimizar naves o locales permite que el negocio sea sostenible y mucho más rentable.

En resumen, ahora ya sabes que los Certificados de Ahorro Energético han llegado para cambiar las reglas del juego. Ya no se trata solo de ser sostenibles por conciencia ecológica, sino de entender que tu eficiencia tiene un valor real en el mercado. En Visalia, queremos que este beneficio sea redondo. Por eso, además de gestionar tus CAE, trabajamos para ofrecerte tarifas adaptadas a cada cliente, tanto de luz como de gas. ¡Solicita más información ahora!

Leer más

barrio solar 1 1

¿Cuánto cuesta formar parte de un barrio solar?

barrios solares

¿Te has planteado alguna vez beneficiarte de la energía solar, pero te frena el hecho de no tener un tejado propio o no quieres gastarte gran cantidad de dinero en hacer una instalación fotovoltaica? En ese caso, el modelo de barrio solar es la mejor solución. Este tipo de proyecto comunitario está diseñado para que vecinos y comercios de una misma zona compartan energía limpia sin necesidad de tener que hacer obras en sus hogares o establecimientos. En Visalia queremos que siempre tengas las cosas claras, por eso en este artículo vamos a explicarte cuánto cuesta un barrio solar realmente, desglosando los pagos mensuales y el ahorro que puedes obtener desde el primer día.

El coste de participar en un barrio solar: ¿es necesaria una inversión inicial?

A diferencia del autoconsumo tradicional, donde la compra de paneles y materiales puede superar los 5000 €, en este modelo la inversión del autoconsumo colectivo inicial es inexistente para el vecino. Este es el gran valor diferencial, es decir, el coste de participar en un barrio solar comienza en los 0 €.

Tú no tendrás que compras los paneles solares ni pagar la instalación. La empresa promotora asumirá el riesgo financiero y técnico, encargándose de la construcción, licencias y puesta en marcha de la planta solar. 

En Visalia, por ejemplo, ya contamos con varias comunidades urbanas de estas características y nuestra responsabilidad es distribuir la energía directamente a los hogares y negocios de la zona que se hayan suscrito a este tipo de consumo. 

Es fundamental que no confundas este sistema de barrio solar con el modelo de comunidad solar, pues, aunque ambos comparten el espíritu de la energía limpia, sus características y obligaciones para el usuario son muy distintas. ¿Quieres conocer sus diferencias? ¡Aquí tienes una comparativa clara de ambos tipos de proyectos!

La cuota de suscripción: precios medios en España

Ahora que ha quedado claro que no tienes que pagar instalación, es el momento de hablar de la cuota de suscripción mensual, que es lo que sí tendrás que pagar como usuario adherido al proyecto. Esta cuota es lo que permite que el sistema sea sostenible y que la empresa se encargue de todo el mantenimiento.

Seguramente, te estás preguntando qué rango de precios tiene esa cuota. Pues bien, en España, el precio de un barrio solar suele oscilar entre los 5 € y los 15 € al mes para un hogar estándar. Este importe varía en función de la potencia de cada usuario. De esta manera, por ejemplo, un hogar o comercio con necesidades energéticas elevadas durante las horas de sol optará por una participación mayor (cerca del rango de los 15€), mientras que una vivienda con un consumo más moderado podrá beneficiarse del servicio con la cuota mínima de 5 €.

Esta mensualidad no debe entenderse simplemente como un pago por la energía recibida, sino como un servicio integral que garantiza la máxima eficiencia del sistema. Al abonar la cuota, contarás con una gestión profesional que asumirá la operatividad de toda la tecnología y el mantenimiento técnico preventivo. Esto incluye la monitorización del rendimiento de la planta las 24 horas del día, la limpieza periódica de los paneles para evitar pérdidas de producción y el coste del seguro de la instalación.

A su vez, una de las mayores ventajas financieras de este modelo es la ausencia total de derramas o cargos imprevistos por averías. Dado que los vecinos participan mediante un sistema de suscripción y no como propietarios de los equipos, cualquier incidencia técnica, como podría ser la rotura de un panel o el fallo de un inversor, no supone un coste extra para el ciudadano. En estos casos, somos las entidades gestoras quienes asumimos íntegramente el riesgo y la reparación.

dinero formar parte de un barrio solar

El ahorro a largo plazo del barrio solar

Cuando se instalan paneles solares de forma particular, se deben esperar aproximadamente entre seis y ocho años para amortizar la compra de los paneles. En cambio, en el modelo de barrio solar la rentabilidad es inmediata, ya que, al no existir una inversión inicial, no hay un capital que recuperar. Sin embargo, este ahorro no solo es inmediato, sino que crece con el tiempo. 

¿Por qué este ahorro es estable y crece con el tiempo?

Para entender por qué un barrio solar es una inversión inteligente a largo plazo, debemos fijarnos en cómo funciona el mercado eléctrico. Normalmente, el precio que pagas por la luz fluctúa constantemente. Así, si hay una crisis internacional o sube el precio del gas, tu factura subirá. Sin embargo, al unirte a un barrio solar, una parte de la energía que consumes proviene directamente del sol, que tiene un combustible gratuito y no cambia de precio. ¿Esto que quiere decir? Pues que pase lo que pase en el mercado eléctrico mundial, tu energía solar te costará siempre lo mismo gracias a tu cuota fija.

Además, el ahorro no es algo puntual, sino que se acumula de forma masiva. Cuando hablamos de un ahorro de 25 € o 30 € al mes, nos referimos a la diferencia neta que queda en tu bolsillo después de restar la cuota de suscripción al descuento que te aplican por la energía generada.

Ejemplo práctico: balance mensual de un suscriptor medio

Para entender mejor cómo se traduce esto en tu cuenta bancaria, veamos un ejemplo real de un hogar español con un consumo estándar:

Imagina que tu factura de luz habitual es de 80 € al mes. Al unirte al barrio solar, se te asigna una participación acorde a tu consumo con una cuota de suscripción de 10 €. Gracias a la energía solar generada por las placas compartidas, el importe de tu factura eléctrica se reduce en 35 €, es decir, pasaría a ser de 55€, con lo que serían 80-55= 25€ de ahorro mensual.

Ahora bien, para que el ahorro del barrio solar sea realmente efectivo, es conveniente que tengas una tarifa de luz adecuada. Piensa que las placas solares cubrirán una parte de tu consumo (el que haces durante las horas de sol), pero el resto del tiempo seguirás necesitando energía de la red eléctrica general. En Visalia, como expertos en gestión energética, ofrecemos diversas opciones de tarifas de luz que funcionan en perfecta sintonía con el barrio solar.

En definitiva, ahora que ya sabes cuánto cuesta un barrio solar, esperamos que te lances a apostar por este proyecto que te hará ahorrar desde el primer día. ¡Haz clic aquí y descubre si ya hay un barrio solar en tu zona!

Leer más

Descubre nuestros productos